23 de Octubre de 2018

Opinión

"Besos al vuelo"

Recordemos algunos besos que han marcado la diferencia en el mundo.

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El beso, como las miradas, basta con uno para conocer el rumbo de la historia. Hay los que desnudan el alma y los que arrebatan la vida. El significado depende de la intención: dulce, amoroso, seductor, hipócrita, decepcionante, melancólico, traidor, entre otros. Lo cierto es que se da por instinto, pero involucra sentimientos.

Recordemos algunos besos que han marcado la diferencia en el mundo: regresemos en el tiempo al 26 de enero de 1979, cuando el Papa Juan Pablo II arribó al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y lo primero que hizo fue ponerse de rodillas para besar suelo mexicano. Un acto inolvidable para miles de feligreses, pues fue el primer sumo pontífice en visitar este país.

El beso de la celebración entre el marino y la enfermera, con motivo del fin de la Segunda Guerra Mundial, en el Times Square, fotografiado por Alfred Einsenstaedt, el 14 de agosto de 1945.

En 1989, en Dinamarca, se legalizó contraer nupcias entre personas del mismo sexo, así fue fotografiado el beso del primer matrimonio homosexual entre Axel y Eigil.

Algunos Millenials, chavorrucos y mis papás jamás olvidaremos el beso entre John Lennon y Yoko Ono, fotografiados por Annie Leibovitz para la revista Rolling Stone en 1980. Ese mismo día, cinco horas después asesinaron a Lennon. En Hollywood, una de las escenas más románticas se presenta cuando Leonardo di Caprio (Jack) besa a Kate Winslet (Rose) a bordo del Titanic.

En la segunda parte de la película “El Padrino” se hizo presente el beso de la muerte, cuando Michael Corleone besa a su hermano Fredo, en una advertencia de que ha descubierto su traición y que morirá por ello.

Amado Nervo dedicó poemas al acto de besar, describiendo el efecto que produce en uno mismo: “…Yo te miré a los ojos un instante y tú cerraste sin pensar los ojos y te di el primer beso: alcé la frente iluminado por mi dicha cierta”. Esto siento cuando me dan un cuco, como solemos llamarlo Willy y yo. Xoxo.

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