23 de Octubre de 2018

Yucatán

Economía colaborativa, tendencia emprendedora en Yucatán

Este nuevo concepto se deriva de los alcances de las apps para compartir, alquilar, revender e intercambiar bienes y servicios entre usuarios.

Los creadores de la App contemplan un mercado potencial de 67 mil estudiantes del nivel superior en Yucatán. (José Acosta/SIPSE)
Los creadores de la App contemplan un mercado potencial de 67 mil estudiantes del nivel superior en Yucatán. (José Acosta/SIPSE)
Compartir en Facebook Economía colaborativa, tendencia emprendedora en YucatánCompartir en Twiiter Economía colaborativa, tendencia emprendedora en Yucatán

Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- La llamada economía colaborativa, un concepto nuevo derivado de las posibilidades que brindan los medios digitales para compartir, alquilar, revender e  intercambiar bienes y servicios entre usuarios, desafía las estructuras económicas actuales con modelos de negocio como servicio de taxis y renta de cuartos entre particulares con la mediación de una aplicación móvil.

El alcance de estos servicios se ha vuelto exponencial gracias a las Apps y el acceso a internet fijo y móvil, en algunos casos significa la digitalización del comercio P2P (entre pares) que ya existía y que adquiere con las tecnologías una escala mundial.

En este esquema, la cantidad de bienes y servicios que pueden ofertarse es innumerable, desde contratar a un albañil, plomero, servicio de comida casera hasta asesorías escolares con maestros de cualquier parte del mundo.

En este marco también adquiere popularidad el crowdfunding o proceso de financiación colectiva de un proyecto (artístico o empresarial), mediante una plataforma web (sitio de internet) como un recurso para el desarrollo de iniciativas que no siempre tienen cabida en instituciones tradicionales (entidades financieras y fondos públicos). En este modelo varios proyectos emprendedores yucatecos han recibido apoyo de inversionistas del mundo.

En el Estado ya se generan propuestas de este tipo y representantes de la industria de las tecnologías y Gobierno admiten que es una modalidad que ofrece oportunidades y cambios en conceptos como propiedad, emprendimiento, confianza y el hecho de usar en vez de poseer; introduciendo términos como innovación disruptiva, que tiene que ver con la incorporación de mejoras en el funcionamiento de productos y servicios hasta desplazar progresivamente a los que ofrecen las empresas líderes.

La cantidad de bienes y servicios que ofertan es innumerable, desde contratar a un albañil, comida casera hasta asesorías escolares 

Alberto Muñoz Ubando, presidente regional de la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), indicó que como ha sucedido en la historia, el proceso de integración de estos modelos será eventual y mientras sucede, la agrupación fomenta el crecimiento del sector, promoviendo prácticas acorde con el cumplimiento de la ley.

“La innovación disruptiva, está respaldada en la teoría de Clayton Christensen (de la Escuela de negocios de Harvard), quien estudió a las empresas que usaron estrategias diferentes a los esquemas poco flexibles que los posiciona, pero no atienden la totalidad de los segmentos del mercado, y es allí donde tienen cabida empresas que se ocupan de ese sector, ofreciendo una alternativa, que con el paso del tiempo comienzan a vender mucho y sus márgenes de ganancia superan a las empresas tradicionales. Gracias a ciertos tipos de tecnología e innovación generan esta disrupción (ruptura brusca)”, abundó.

Por su parte Aarón Rosado, director general de Planeación y Proyectos Estratégicos de la Secretaría de Fomento Económico, dijo que la economía colaborativa amplía las posibilidades de fuentes de ingreso, pero por otro lado provoca que el prestador del bien o servicio, la pérdida de beneficios que le brindaría estar en el comercio formal.

“En este modelo también se encuentran aquellos que ponen a disposición algo que no es suyo, lo que logra que empresas revolucionen la economía, como Airbnb, una empresa hotelera con más cuartos disponibles en el mundo y sin tener ningún hotel. Esto genera  un reto para el desarrollo sustentable del proceso económico actual, como empleos formales, el acceso a la salud, en el caso del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social), cuando no existe la personalidad jurídica de este tipo de negocios, porque si hay problemas los usuarios no tienen a quien acudir”, explicó.

Dijo que en este esquema el poder lo tienen los consumidores que a su vez pueden ser oferentes, gracias a la tecnología y agregó que como gobierno incentivan la innovación pero en el marco de la formalidad y seguridad. 

“El efecto que provocan nuevos modelos de negocios, donde la analítica personalizada (people analytics) permite otro tipo de interacción entre los ofertantes de servicios y los consumidores. 

No es fenómeno nuevo, pasa de manera cíclica con los avances de la tecnología, la sociedad también adquiere ciertos niveles para usar la tecnología y las leyes se van acoplando de manera regular, pero lo cierto es que hay un periodo de adaptación, entre la aplicación de la tecnología, la práctica, la cultura, instancias legales que se encargan de la regulación y ajustes necesarios para mantener el equilibrio entre estas nuevos modelos de negocio. Vamos en camino de aprender, por eso en Canieti, buscamos las mejores prácticas acorde con el cumplimiento de la ley, en ningún momento la tecnología puede utilizarse para transgredirla”, agregó Muñoz Ubando. 

Alta demanda
  • En el auge de las soluciones móviles, los celulares y tabletas están en manos de millones de personas y esto genera una demanda de aplicaciones para solucionar necesidades de los usuarios, en este contexto también surge un mercado para emprendedores e innovadores.

Desde 2007

La economía colaborativa es un concepto acuñado por primera vez en 2007; se refiere a la actividad económica en la que, esencialmente, se comparten y se intercambian bienes y servicios. En su naturaleza, no se trata de un concepto precisamente nuevo o futurista, toda vez que actividades como el trueque o los “préstamos entre iguales” ya tienen tiempo existiendo.

Sin embargo, lo que define y da una nueva dimensión a este concepto es la incorporación de las tecnologías de información, ofreciendo la posibilidad de “conectar” en forma instantánea la oferta con la demanda a través de aplicaciones y sitios web. En las relaciones económicas, los intermediarios siempre han existido, el cambio está en la enorme eficiencia con la que gracias al software, la tecnología lee e interpreta los ciclos de oferta-demanda.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) le calcula un potencial de 110,000 millones de dólares a la economía colaborativa. Hoy ronda los 26,000 millones y quienes participan a título personal en este sistema basado en intercambiar y compartir bienes y servicios a través de plataformas electrónicas ganan, según la revista Forbes, más de 3,500 millones de dólares.

Ironía
  • El “Dilema del innovador”, es el libro publicado por Clayton Christensen que plantea que irónicamente aquellas buenas prácticas de negocios, que normalmente mejoran los productos y servicios, llevaron a que las empresas no respondieran ante nuevos productos y tecnologías. 

El nuevo modelo ha cambiado la forma de hacer negocios

“Si el proyecto resuelve realmente el problema, vale la pena apostarle”, expresó Elías Franco Góngora, director del Centro de Innovacción y Aceleración Stamina Bussines, quien apoyó con 100 mil pesos y mentoría el proyecto Hoken, una App que conecta a estudiantes con el fin de que compartan auto para llegar a sus universidades. 

Esto como parte del premio al primer lugar del Programa de Aceleración de Proyectos Tecnológicos Universitarios 2015. La organización de esta actividad estuvo coordinada por la Uady,  a través del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” y Stamina.

Además, fue una de las iniciativas finalistas del Reto Emprendedor, donde se enfrentó a nueve contendientes, un jurado calificador especializado y obtuvo el cuarto lugar y un apoyo de 30 mil pesos.  El año pasado también participaron Cumbre de Emprendimiento, Networking e Innovación Tecnológica Cenit 2015.

Elías Franco indicó que esta propuesta responde al problema  de que no todos los universitarios cuentan con automóvil para ir a la escuela, y gastan tiempo y dinero en el traslado, el cual se reduce al compartir coche, además se resuelve el problema del pago con tarjeta de crédito que piden plataformas como Uber.  Los creadores de la App contemplan un mercado potencial de 67 mil estudiantes del nivel superior en Yucatán.

“La economía colaborativa ha cambiado la forma de hacer negocios, han modificado el hecho de usar un activo y no poseerlo para generar valor.  Es un modelo que ha generado una industria que crece exponencialmente y genera miles de millones de pesos en el mundo. Debido a que son innovaciones aún no están regulados y eso puede ser considerado como una desventaja para el consumidor y en ese contexto queda la opción de la autorregulación ofreciendo garantías  y seguridad del servicio”, apuntó.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios