18 de Septiembre de 2018

Yucatán

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Cultur tuvo la excelente idea de organizar el fin de semana una campaña de promoción turística interna .

Imagen del imponente templo de Umán con su enorme cruz hecha por artesanos yucatecos hace algunas décadas, ya que su maravilloso retablo fue destruido durante los desmanes secundados por Salvador Alvarado durante su estancia en Yucatán. (Sergio Grosjean/SIPSE)
Imagen del imponente templo de Umán con su enorme cruz hecha por artesanos yucatecos hace algunas décadas, ya que su maravilloso retablo fue destruido durante los desmanes secundados por Salvador Alvarado durante su estancia en Yucatán. (Sergio Grosjean/SIPSE)
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Sergio Grosjean/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En los últimos meses tuve la fortuna de recorrer los 106 municipios del estado de Yucatán, y gracias a ello pude conocer sitios realmente increíbles que, por desgracia, son muy poco conocidos debido a la nula o poca promoción que han tenido ya que, en el mejor de los casos, algún artículo o foto de estos sitios andará girando por las redes.

La lista podría ser muy extensa y el espacio de esta columna sería insuficiente, ya que existen cientos de templos de culto católico realmente bellos y otros que poseen decoraciones cautivadoras como podrían ser los retablos de Maní o Calotmul; suntuosas haciendas, sitios arqueológicos impresionantes o cenotes y grutas espectaculares, por citar algunos ejemplos.

Las fiestas tradicionales no son ajenas a este tema ya que existen muchas que, sin duda, son dignas de admirar como, por ejemplo, la del novenario de San Miguel Arcángel, dedicada al santo patrón de Maxcanú, la cual tiene una duración de 15 días durante el mes de septiembre, iniciándose el 13 con su “bajada” y una vaquería, culminando el 29 con la procesión. 

De acuerdo con el cronista de esta población, el maestro Janitzio Durán, esta fiesta ha adquirido fama debido a su organización que gira en torno a las cuatro secciones en que está dividida la población con sus respectivos gremios, más los que entran y salen de su parroquia diariamente.

Por las noches, resulta impresionante la quema de los denominados “toros fuego” que incluyen figuras de “monstruos imaginarios” artísticamente elaborados, “cipreses” y globos lanzados al espacio enmarcados de voladores y luces de colores, en un número y competencia inusitada, en medio de la algarabía popular. 

Por cierto, durante nuestra visita a esta población, tuvimos la oportunidad de deleitarnos con el espectacular retablo de su templo y ser guiados por el amable sacristán, don Jaime Vergara, a quien le agradecemos tanta amabilidad a diferencia del que se ubica en Umán, que resultó un individuo sumamente grosero y antipático.

Promoción creativa

Por otro lado, pero en la dinámica, quiero comentar que Cultur tuvo la excelente idea de organizar el fin de semana una campaña de promoción turística interna que busca principalmente que las familias vuelvan a reencontrarse con Yucatán -como así lo nombra-, o más bien como yo diría, exhibir o presentar los interesantes rincones turísticos del estado, así como nuestra interesante y rica cultura. 

Para ello, organizó en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI una serie de eventos y dotó de espacios a cooperativas y compañías que se dedican al negocio relacionado con el turismo. Siendo honesto como lo soy, me pareció muy interesante y acertado que se haya creado un tipo de feria turística de ese tipo, ya que ni la Secretaría de Turismo ni el mismo Cultur de antaño había tenido la creatividad de promover Yucatán de esta manera. 

Y esto es algo que siempre he pensado, ya que no necesitamos enfocar todas nuestras baterías al exterior, ya que al interior tenemos un importante potencial económico, donde además, nosotros mismos, al conocer estos espacios y ambientes, seremos los encargados de manera directa e indirecta de promoverlo.

De la misma forma, me dio mucho gusto observar en el sitio a médicos tradicionales con quienes he tenido la oportunidad de platicar e intercambiar puntos de vista, así como aprender a preparar diversas pócimas milenarias. No ajeno a ello, también fue de gran agrado encontrarme con colegas exploradores y restauranteros que estuvieron presentes en el sitio promoviendo sus productos y servicios.

No ajeno a este atractivo, felicito a Cultur, tanto a su director Dafne López como al gran equipo que tuvo que conformarse para ello por incluir en su programa la parte académica, ya que el cartel de conferencistas estuvo ad hoc con la expo. Ojalá y que este tipo de eventos sean más constantes y se perpetúen, y no sean una llamarada de petate como comúnmente sucede durante cada cambio de administración. 

***

Ya para concluir, quisiera narrar algo muy simpático que nos ocurrió en nuestro periplo por el estado y que tiene que ver con el tema de las ventas y la cultura local. Durante nuestra visita a Maní, estando concentrados en la fotografía no pudimos menos que sorprendernos tanto nuestro amigo, el maestro Jorge Rivas y quien suscribe, al escuchar el megáfono de un vendedor de pozole anunciando: ¡pozole con coco, el yogurt de los mayas, venga y pruebe esta delicia creada por los antiguos mayas; el yogurt de los mayas! 

Mi correo es [email protected] y twitter @sergiogrosjean.

P.D. El nefasto personaje que cito en la columna es el que se observa en la imagen, quien además groseramente cerró las puertas de la bella iglesia.

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