22 de Octubre de 2018

Yucatán

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El peso de celebrar la Navidad y Año Nuevo sin cuidar la salud

Recomiendan controlar la comida y mantener un programa de actividad física para estas fiestas decembrinas.

En la cena de Navidad algunas personas consumen más de 4 mil 500 kilocalorías, cantidad que no incluye las acumuladas por bebidas alcohólicas. (Milenio Novedades)
En la cena de Navidad algunas personas consumen más de 4 mil 500 kilocalorías, cantidad que no incluye las acumuladas por bebidas alcohólicas. (Milenio Novedades)
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José Salazar/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- En esta época, la convivencia entre familiares y amigos se da con más frecuencia que el resto del año, y entre las celebraciones de Navidad y Año Nuevo destaca la tradicional cena. Muchos platillos, de consumirse en exceso, pueden ocasionar un incremento de peso considerable, ya que algunas personas consumen más de cuatro mil 500 kilocalorías, sin incluir las que acumulan por la ingesta de bebidas alcohólicas.

Jacinto Herrera León, jefe de Medicina Interna del Hospital General Regional No. 1 “Lic. Ignacio García Téllez”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), recomendó a la población controlar la ingesta alimenticia y mantener un programa de actividad física no sólo para esta época, sino para todo el año.

“Para subir un kilo de peso se deben consumir aproximadamente siete mil kilocalorías. Es una cantidad grande, pero se puede acumular muy fácilmente en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo. Sólo en la cena de Nochebuena, sin incluir las bebidas alcohólicas, se pueden consumir más de cuatro mil 500 kilocalorías y si después se degustan botanas, postres o dulces, fácilmente se alcanzan las siete mil”, advirtió el especialista.

Explicó que durante esta temporada de celebraciones es importante hacer las comidas que le corresponden al día, evitando ayunos y llegar con hambre a los eventos; de hacerlo, es posible que se consuma más alimento de lo planeado.

“No debemos olvidar que las calorías de la comida en las fiestas cuentan igual y producen el mismo efecto en el peso corporal que las que se ingieren durante el resto del año. Para quien cocina, la recomendación es que evite ‘picar’ la comida durante el proceso. Esto también suma calorías y se pierde la noción de éstas, es mejor masticar chicle mientras se cocina y mantenerse bien hidratado”, mencionó.

En esta época de fiestas decembrinas es común consumir platillos que dejan un exceso de calorías

Herrera León recomendó elegir quesos con bajo contenido de grasas y utilizarlos en recetas que requieran grandes cantidades de quesos, así como utilizarlos para los “dips”.

Precisó que en lugar de frituras con dip, se pueden “botanear” verduras con yogur natural, sazonadas con sal de ajo o cebolla y hierbas de olor y diluir los aderezos.

“Consumir postres no es lo ideal en esta época donde hay comida en abundancia, pero si se prepara algún pastel o galletas, se debe sustituir el aceite o mantequilla por puré de manzana y el azúcar por edulcorante artificial. Saltear con consomé en lugar de aceite, para ahorrar hasta 240 kilocalorías”, dijo.

Mencionó que otra buena opción es eliminar la piel de las aves y elegir atún en agua en vez de en aceite. Se le puede agregar consistencia a las salsas con puré de verduras o leguminosas en lugar de mantequilla o crema. “Preparar alimentos al horno puede ahorrar el exceso de grasa que se usa al freír, saltear o guisar”.

Aconsejó usar edulcorantes artificiales en las bebidas y evitar el relleno del pavo, ya que suele ser alto en grasa y azúcares.
“Si se ingieren bebidas alcohólicas deberá hacerse en pequeñas cantidades y beber al menos dos vasos de agua natural por cada copa. El alcohol suma un gran número de calorías que no son necesarias, éstas se llaman calorías vacías, ya que no aportan ningún otro nutrimento y además podría estimular el apetito”, explicó Jacinto Herrera.

Detalló que el cuerpo ve al alcohol como un “veneno” y trata de desecharlo; el hígado deja de metabolizar todas las calorías que provienen de los alimentos hasta que haya metabolizado el alcohol, y que todo lo demás que se ingiera mientras consume alcohol tiene mayor riesgo de terminar como grasa almacenada en el cuerpo.

“Ningún alimento dará tanta satisfacción como los beneficios que trae seguir bajando o manteniendo la pérdida de peso. Si se rompen los buenos hábitos, al siguiente día se debe regresar a las buenas prácticas alimenticias y de ejercicio, ya que la temporada navideña no son vacaciones ni para la dieta ni para el ejercicio”, apuntó el especialista. 

Por la cena
  • En la cena de Navidad algunas personas consumen más de 4 mil 500 kilocalorías, cantidad que no incluye las acumuladas por bebidas alcohólicas.
  • Expertos recomiendan moderar la ingesta de comida, postres y dulces en las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

No es de risa…

Debido a que en esta época muchas veces se come fuera de casa y en un ambiente festivo, se deja en un segundo plano la salud bucodental, por lo que especialistas consideran que tres de cada 10 personas no se cepilla los dientes en vacaciones.

“Si a esto le añadimos el incremento de ingesta de azúcar y otros alimentos dañinos para la dentadura, al inicio de año hay más problemas de caries, gingivitis e infecciones”, explicó Gabriel Peraza Gallareta, coordinador delegacional de Estomatología del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El especialista en salud bucal consideró importante controlar qué y cuánto se come, sobre todo en relación a los típicos dulces navideños, los cuales no deben consumirse todos los días y, sobre todo, evitar “picar” entre horas, ya que está demostrado que los azúcares tienen relación con la aparición de las caries.

“Existen cepillos de viaje, más pequeños o plegables que puedes llevar en el bolsillo o en el bolso; con ello se eliminarán restos de comida y se evitará la formación de placa bacteriana, previniendo así los problemas de inflamación de las encías. También hay que cuidar el consumo de refrescos, el efecto de ciertas bebidas sobre la sensibilidad dental aún es superior si se combinan entre sí y están frías y azucaradas”, mencionó. 

Peraza Gallareta aconsejó no beber vino tinto, café, té o refrescos de cola en exceso, para evitar el oscurecimiento de los dientes.

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