26 de Septiembre de 2018

Yucatán

Alma en pena caminaba desde Campeche para 'ver' a su hijo muerto

En el Cementerio General de Mérida, el velador fue testigo de un acontecimiento que, cuyo recuerdo le erizaba la piel...

En el Cementerio General de Mérida no sólo hay tumbas sino también miles de historias de auténtico terror. La imagen es sólo una representación artística del tema. (Jorge Moreno/SIPSE)
En el Cementerio General de Mérida no sólo hay tumbas sino también miles de historias de auténtico terror. La imagen es sólo una representación artística del tema. (Jorge Moreno/SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Hace un tiempo entrevisté al señor Manuel Avilés Farfán, quien es nieto de un ex velador del Cementerio General de Mérida, uno de los más grandes y antiguos camposantos de Yucatán.

“Desde niño siempre me han gustado las historias de espanto, y a veces escuchaba las que ocurrían en el cementerio, que mi abuelo le contaba a mi abuela y a mis papás, ya que vivíamos en la misma casa. En ese entonces yo tenía 12 años de edad (actualmente tiene 47), y recuerdo muy bien lo que ahí pasaba”.

“Una de las historias que más me impactó fue cuando mi abuelo contó que en una ocasión enterraron a un nené (bebé) como de dos años de edad, quien falleció por descuido de sus papás, pues se cayó a una piscina; durante el entierro ambos no paraban de llorar ante la tragedia, ya que se sentían culpables. Por varias semanas, ellos iban a diario al panteón y se quedaban hasta 10 horas llorando y hablándole al pequeño en su tumba.

“Lo raro vino poco después, ya que cuando le tocaba a mi abuelo quedarse tarde veía al papá del nené junto a la tumba, y como ya tenía que cerrar, cuando se acercaba a decirle, el padre empezaba a caminar al extremo opuesto hasta perderlo.

“Esto pasó por dos semanas más o menos, siempre por las noches, hasta que un día vio que llegó la esposa y cuando estaba junto a la tumba de su hijo el velador se acercó para comentarle que su marido iba por las noches, a lo que la mujer sorprendida le dijo que eso no podía ser, ya que dos semanas antes su marido, por la pena de la tragedia, se había suicidado, y lo habían enterrado en su natal Campeche.

“Mi abuelo nos cuenta que eso lo impactó mucho, ya que no cree que la señora le hubiera mentido en algo tan serio, por lo tanto a quien veía por las tardes y noches era al alma en pena del papá del niño que lo iba a visitar.

Procesión de ánimas

“Otra cosa que contaba mi abuelo y que me llamó la atención es que una vez, para la época de finados (Día de Fieles Difuntos), vio a la llamada procesión de las ánimas: unas 10 personas en el interior del cementerio, todas vestidas de blanco con batones y unas capuchas que les cubrían el rostro. Todos cargaban unas veladoras, iban en fila india, pero aunque al principio pensaba que eran intrusos que se colaban, al momento de intentar acercarse estos se iban difuminando hasta desaparecer.

“Mi abuelo agrega que sus compañeros le sugirieron que cuando viera esto mejor no se acercara, ya que podía ocurrirle una tragedia, pues se sabe que podrían matarlo, y él convertirse en parte de esa procesión.

Los perros ven el alma

La tercera historia que nos contó nuestro entrevistado fue sobre un perrito, ya que el piensa que estos pueden ver el alma en pena de sus dueños cuando éstos mueren:

“Mi abuelo contaba que una vez murió un señor y en el entierro, los familiares le llevaron a su mascota: un perro (no recordó de qué raza), el cual apareció de pronto al día siguiente ahí junto a la tumba (al parecer el difunto vivía a pocas cuadras del panteón), y por horas se quedaba ahí, hasta que llegaban los familiares a buscarlo y llevárselo.

“Varias veces así lo hizo. Dice mi abuelo que a él le tocó ver al perrito cuando de pronto junto a la tumba empezaba a mover su cola y tirarse boca abajo como si alguien lo estuviera acariciando y decía que sólo de verlo se erizaba ya que pensaba que a lo mejor desde el más allá su deño le estaba haciendo cariños, por eso el siempre decía que creía en que muchos animales eran capaces de ver a las ánimas”, concluyó.

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