15 de Diciembre de 2017

Yucatán

Cuando la Virgen María llora lágrimas de sangre

La Iglesia no reconoce como milagros estos hechos, pero los 'autoriza' si fortalece la fe de los creyentes.

En internet circulan muchas fotos de vírgenes que presuntamente lloran sangre. (i.ytimg.com)
En internet circulan muchas fotos de vírgenes que presuntamente lloran sangre. (i.ytimg.com)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En días pasados, un par de lectores me comentó que en la colonia Mercedes Barrera de Mérida les dijeron que una Virgen de Guadalupe había “llorado sangre”; sin embargo, no me dieron ninguna dirección exacta, pista o un dato para investigar.

No obstante, desde hace mucho, varios lectores me han sugerido que hablemos sobre un fenómeno de lo más sorprendente y polémico dentro del mundo paranormal, que son aquellas estatuas inanimadas de mármol, yeso o madera representando una Virgen o un Cristo, que misteriosamente comienzan a "llorar" lágrimas de agua y/o sangre.

Y decimos que es polémico el tema porque, más allá de lo sorprendente del fenómeno, implica a la religión. Las diversas explicaciones que se han barajado son: la intervención divina, el fenómeno paranormal (fenómenos poltergeist producidos por la sugestión de una persona, propiciando la materialización de la sangre) y también el fraude, pues ha habido lamentables casos de falsificación que han demeritado este tema.

Los milagros, los que se entienden como las intervenciones directas de Dios alterando las leyes de la naturaleza a favor del hombre, no son dogma de fe para la Iglesia. Los cristianos no están obligados a creer en ellos, pues no han sido ni aprobados ni reprobados por la sede apostólica, la cual permite que se crea en ellos con la mera fe humana.

Por lo tanto, la Iglesia aun sin aceptar que tales evidencias de vírgenes o santos que lloran sean "milagros", autoriza la devoción si ello favorece la fe de los creyentes. Si el caso es muy fuerte, la Conferencia Episcopal, reacia a la fácil credulidad, nombra una comisión con científicos y teólogos (todos curas), que tratan de buscar explicaciones racionales al fenómeno.

Y mientras que muchas de las imágenes que sudan o lloran sangre continúan siendo un auténtico misterio, en algunas ocasiones se puede probar que todo es un fraude. O bien, natural como una condensación de vapor de agua; o humano, canalillos en el interior de la estatua, líquidos que se licuan ante cambios de temperatura, etc.

Miles de crédulos

Un ejemplo de esto es lo que ocurrió en mayo de 2011, cuando algunos vecinos de Oleiros (Portugal) se dieron cuenta de que la imagen de la Virgen de Fátima sólo lloraba sangre cuando las puertas de la capilla del internado “O Abrigo” se cerraban, y comenzaron a desconfiar del hermano Edmundo, el promotor del supuesto milagro.

Las sospechas resultaron acertadas, pues descubrieron que Edmundo Estevao, enfermero de 56 años, responsable del internado del Sagrado Corazón de Jesús de Oleiros, a pocos kilómetros de la frontera con Cáceres, "falsificaba" el asombroso fenómeno.

Sintiéndose descubierto, el hermano, que decía pertenecer a los capuchinos, se bebió una porción de insecticida con el fin de quitarse la vida pero el drástico remedio tan sólo le costó una grave intoxicación y que unos enfurecidos vecinos estén esperando su salida del hospital.

Todo comenzó el día 3 de mayo, cuando Edmundo anunció que la imagen de la Virgen había llorado lágrimas incoloras y la mañana siguiente, lágrimas de sangre.

Más de 50 mil personas, atraídas por el fenómeno, peregrinaron a la capilla del internado, depositando muchas de ellas ante la imagen, ofrendas de oro y dinero.

Todo el mundo creía en el milagro, menos el precavido obispo de Castelo Branco, Augusto Silva, quien no veía claro el asunto y recomendó prudencia a la espera de los análisis de sangre. Un primer análisis concluyó que se trataba de sangre no humana indeterminada e incompatible con cualquier grupo sanguíneo humano, posiblemente la sangre de una paloma.

***

En Yucatán, fue muy conocido el caso de la señora Mildred May, de Chicxulub Pueblo, quien hace cuatro años aseguraba que la imagen de la Virgen de Guadalupe que tenía en su poder lloraba lágrimas, pero cuando ésta dejó de hacerlo, comenzó a ponerle agua purificada para continuar con el “negocio”, pues pedía limosnas y “rentaba” a la Virgen para que la veneraran; de estos ya hemos hablado con todo detalle en 2014.

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