21 de Octubre de 2018

Yucatán

Fantasma de una señora pide ayuda desde la casa donde fue asesinada

Vecinos del rumbo de Santiago dicen que doña Elda Zurita se aparece en el predio donde 5 asaltantes la mataron.

Hace un par de años entrevistaron a Jorge Moreno a las puertas de la "casa embrujada" del barrio de Santiago, para un programa de TV que habló del caso. (Jorge Moreno/SIPSE)
Hace un par de años entrevistaron a Jorge Moreno a las puertas de la "casa embrujada" del barrio de Santiago, para un programa de TV que habló del caso. (Jorge Moreno/SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- El 22 de agosto de 1999 ocurrió un doble homicidio en la ciudad de Mérida que conmocionó a toda la sociedad yucateca por la saña y circunstancias en que se realizó, además de que los medios de comunicación dieron amplia cobertura al caso.

Elda Zurita Azcorra de Ricalde (de 70 años de edad) fue torturada y asesinada por cinco personas que entraron a su domicilio particular (ubicado en el suburbio de Santiago en la esquina de las calles 68 por 57) con el fin de asaltarla.

La señora se dedicaba a la usura y los asaltantes sabían que en su casa guardaba fuertes cantidades de dinero, pues dos de los delincuentes eran “clientes” de ella y eso les facilitó la entrada a la casa.

Como doña Elda no confesó dónde guardaba el dinero a pesar de la tortura a la que fue sometida, fue asesinada; en tanto, los malhechores registraron la casa; en eso llegó la hija Cynthia Sue Ricalde Zurita (35 años) junto con su novio; a la primera la asesinaron destrozándole el cráneo a martillazos, y al joven le hicieron lo propio y lo dieron por muerto, sin embargo logró sobrevivir y fue así como se obtuvieron pistas de los delincuentes, quienes finalmente fueron atrapados (cuatro de los cinco) y actualmente purgan condena en el Cereso de Mérida.

Tras los asesinatos, la casa fue acordonada y estuvo con vigilancia policiaca por un buen tiempo. Cientos de personas pasaban ahí todos los días (es un lugar muy transitado, pues esa calle es paso hacia el mercado de Santiago) y observaban con curiosidad y pena el inmueble con todas las cintas amarillas de “prohibido el paso” que claramente se veían desde la calle.

A pocas semanas del asesinato múltiple, vecinos del rumbo empezaron a decir que se escuchaban gritos y lamentos en el interior de la casa, a pesar de que permanecía cerrada y con vigilancia.

Sellos inviolados

De hecho, en al menos 10 ocasiones la policía recibió reportes de los vecinos, quienes pensaban que a lo mejor algún curioso o ladrón se había metido, pero cuando llegaban las autoridades encontraban todo normal; las cintas permanecían invioladas, por lo que se descartaba cualquier posible intruso.

Hasta ese momento se podría pensar que todo se trataba de sugestión colectiva propiciada por la tragedia ocurrida o bien bromistas que sólo buscaban llamar la atención y marcaban al número de emergencias de la SSP sólo por fastidiar, sin embargo, pude entrevistar al oficial G.B.T. quien en ese entonces laboraba como patrullero en esa corporación y vivió una espeluznante experiencia en el 2001, que recuerda como si fuera ayer:

“Aún se me pone la piel de gallina solo de recordarlo, pues mi compañero y un servidor fuimos testigos de un suceso que nunca olvidaré, el cual ocurrió en el jardín de la casa en donde ocurrieron los asesinatos; esa tarde nos estacionamos un momento enfrente de ahí, ya sabíamos de ese sitio, pero en ese instante no nos 'cayó el veinte', me bajé para sacar unas cosas de la cajuela y vi a una señora en el interior del jardín, me estaba viendo, pero tenía cara de asustada o angustiada.

“Me llamó la atención y cuando le iba a decir a mi pareja que nos acercáramos a ver qué se le ofrecía, recordé que ahí fue el asesinato de la famosa 'agiotista' y que la casa tenía cintas, de pronto al voltear a ver a mi compañero me percaté de que estaba petrificado, blanco del susto pues veía lo mismo que yo, sólo me dijo 'vámonos' y un insulto que no puedo decir, y cuando arrancó la patrulla volteé a ver y la señora seguía ahí, pero claramente se veía que no era de este mundo.

“Mi compañero empezó a lagrimar, no sé si del susto o de la impresión, pues me dijo que posiblemente la señora aún no descansa en paz, por la forma tan violenta en que murió, la verdad yo creo lo mismo y por eso me da mucha tristeza”, finalizó.

Cabe destacar que he ido a investigar a ese sitio en al menos tres ocasiones, debido a los constantes reportes que se han dado con relación al alma en pena de la señora; hasta la fecha la casa no ha podido ser vendida (fue puesta en venta apenas la liberó la policía) y hay quienes afirman que esto es debido a que la señora lo impide…

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