24 de Septiembre de 2018

Yucatán

Cómo 'proteger' a niños de las ánimas en día de muertos

Las almas de nuestros familiares fallecidos regresan a esta tierra, por lo que es necesario realizar esta popular costumbre.

La llamada 'época de fieles difuntos' se acerca, y según la cultura yucateca, es necesario tomar algunas precauciones con los menores. (Imagen ilustrativa/ SIPSE)
La llamada 'época de fieles difuntos' se acerca, y según la cultura yucateca, es necesario tomar algunas precauciones con los menores. (Imagen ilustrativa/ SIPSE)
Compartir en Facebook Cómo 'proteger' a niños de las ánimas en día de muertosCompartir en Twiiter Cómo 'proteger' a niños de las ánimas en día de muertos

Jorge Moreno/ SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- Estamos a escasos días de que inicie el mes de octubre y con ello una de las tradiciones más arraigadas y misteriosas de la Península de Yucatán, ya que desde el día primero de dicho mes y hasta el 30 de noviembre (época de difuntos), muchas personas le ponen “hilos negros” en los brazos a los niños (y también adultos) para protegerlos de las ánimas.

Existen varios mitos sobre el llamado “hilo negro” o “pulsera negra, por ello, al igual que hicimos el año pasado, aprovecharemos para aclarar las verdades y mentiras al respecto, pues desde hace varias semanas se empezaron a incrementar las dudas de los lectores quienes solicitaron que hablemos de este tema.

Mito: “Si le pongo un hilito negro a mi bebé o niño, no lo intercambiarán las ánimas”. Esto de cierta forma es falso, no porque un ánima o difunto vea a un niño sin su pulserita lo va a “intercambiar”, es decir, adueñarse del cuerpo del niño y que el alma del menor sea el que regrese al más allá. Esto es imposible.

En realidad, el problema de no usar el “hilo negro” es que cuando llegan las ánimas infantiles, buscan jugar con los más pequeños de la familia, incluyendo a bebés que aún no pueden hablar y, por lo tanto, no pueden explicar lo que ven o lo que les dicen los difuntos.

Y entre los juegos, ha habido ocasiones en que de forma fatal, los niños vivos no miden el peligro, y por ejemplo, se pueden alejar de sus casas, ya sea internándose en el monte de los patios, o bien, saliendo a la calle sin medir los peligros como, por ejemplo, ser atropellados por los autos, ser picados o mordidos por algún animal o que los pueda robar una persona muy “viva”, entre otros.

Peligroso 

Un caso parecido lo investigué hace unos seis años en el municipio de Seyé, en donde un niño de seis años de edad fue atropellado por un mototaxista cuando salió corriendo intempestivamente de la puerta de su casa, aunque por fortuna sus heridas no fueron graves.

Esto ocurrió un 31 de octubre y cuando sus papás le preguntaron al pequeño por qué salió corriendo dijo que un “niño” había estado jugando con él horas antes y le dijo que cruzara la calle a buscar una pelotita.

Como no había ningún otro niño en esa casa, le pidieron que lo describiera, y de pronto, apuntó hacia el altar de muertos que estaba en la sala y dijo que era el niño de la foto; se trataba del hermanito de la mamá que había fallecido 20 años atrás.

En resumen, era el ánima del tío del niño, quien jugó con él debido a que no tenía su “hilo negro” puesto en su mano.

Ahora bien, aquí hay algo importante que resaltar, muchas personas creen que se trata de agarrar cualquier hilo negro, cortarlo y amarrarlo en la muñeca del menor, pero esto no es así; deben ser hilos o pulseras que están trabajados espiritualmente con un pequeño ritual para que en realidad protejan al menor, sino no funcionan.

Otro detalle, es que los “hilos” deben tener “briona”, una especie de escarcha que hace que los espíritus que ronden a la persona se alejen y sepan que no se deben acercar. De hecho, hay una que otra tienda que los vende pero ni tienen “briona” ni mucho menos están trabajados, si los adquieres meramente serán de adorno porque no protegerán al niño.

La edad adecuada 

Otra pregunta que me han hecho de forma frecuente es la edad en la que lo deben usar los pequeños: en realidad hay tres tipos de hilo que se usan para edades diferentes. Los niños o bebés que aún no pueden hablar fluidamente (por lo general, menores de dos años y medio de edad) deben usar un hilo negro; los que ya hablan y que tienen menos de 12 años de edad, deben usar un hilo “caoba” (color café) y, por último, los de 13 años en adelante (e incluso los adultos) usan uno de color rojo con “briona” color dorado.

Por cierto, no importa que con el paso de las horas o días la “briona” o escarcha se caiga, pues esto significa que las ánimas no han podido acercarse al menor para hacerle una travesura; por último, hay que mencionar que los hilos se deben usar hasta el día 30 de noviembre.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios