24 de Septiembre de 2018

Yucatán

Circula en internet 'alma en pena' del enamorado de Motul

La historia de la que actualmente existen muchas versiones en la web tuvo su origen en un trágico caso en 1977.

La ciudad de Motul, a donde corresponde la imagen, es la cuna de la historia del joven enamorado muerto trágicamente un 14 de febrero. (SIPSE)
La ciudad de Motul, a donde corresponde la imagen, es la cuna de la historia del joven enamorado muerto trágicamente un 14 de febrero. (SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En internet circulan muchas historias y relatos de los cuales no siempre se puede verificar su autenticidad. Hace dos años circulaba una historia de una pareja de novios que tuvo un trágico fin precisamente un 14 de febrero, día del amor y la amistad, y tiempo después comenzaron a reportarse las apariciones del novio, quien había fallecido ese día.

Lo que me llamó la atención de esa historia es que se decía que había ocurrido en Yucatán, en la ciudad de Ticul; sin embargo, otras versiones señalaban Mérida y Motul. Por fortuna, casi de forma casual pude enterarme que sí se trata de un suceso real ocurrido en esa última ciudad.

Lo que descubrí en la investigación es que tiene su origen en 1977 en Motul, y como suele ocurrir, quizás por todo el tiempo transcurrido, casi 40 años, los hechos se han ido distorsionando.

En términos generales, se cuenta en internet que una pareja de jóvenes novios estaba en el parque un 14 de febrero, y que como ya era de noche y tenían hambre decidieron cruzar la calle para comprar unos perros calientes.

Cuando atrevesaban la calle pasó a toda velocidad un auto que se voló el alto, y para proteger a su novia, el joven la empujó para salvarla pero él no pudo esquivar el vehículo y fue arrollado y herido de muerte. Estaban comprometidos y de esa forma nunca pudieron casarse.

A los pocos días del entierro, se contaba que aparecía el alma en pena del joven en el sitio donde fue atropellado y que el 14 de febrero siguiente apareció un ramo de flores en la puerta de la casa de la muchacha con una ramita de coco doblada en medio, justo como se las obsequiaba su galán, y se decía que era el muchacho que desde el más allá no podía olvidarla.

Datos más y datos menos, ésta es la historia que circula en internet, aunque algunas páginas señalan que ocurrió en 2004 o en 2001, y en sitios diferentes como Ticul, Mérida, Motul y también se comentaba en un “blog” que el caso ocurrió en Villahermosa, Tabasco.

Con esa información y aprovechando mis viajes frecuentes a esos municipios, pude corroborar que la historia tiene su origen en Motul en 1977, y que el accidente sí fue real y ocurrió en esa simbólica fecha: 14 de febrero.

Una de mis fuentes fue don Remigio Varela Homá, de 65 años de edad, quien recordó que él era un joven cuando pasó esa tragedia: “Yo estuve enterado de ese accidente, pues tenía en aquel entonces como 20 años de edad y me llevaba bien con el hermano del difunto; lo que es mentira es que se fueran a casar o que estuvieran comprometidos; eran novios, pero tenían pocas semanas, eso me lo dijo su hermanito.

“Muchas personas que pasaban por la plaza decían que veían el alma en pena del muchacho, pero ya sabes sólo eran comentarios, no había pruebas; a lo mejor, eran chismes o con cualquier sombra se espantaban y decían que era él”, comentó.

“Lo que sí te puedo decir que es de verdad es lo de las flores que aparecieron el 14 de febrero del año siguiente en la casa de la muchacha, pero no fue así como lo cuentan, sino que ella llevó las flores al panteón y a los pocos minutos el mismo arreglo floral ya estaba en su puerta, pero con la ramita de coco. Eso lo supe porque la muchacha fue a casa de su cuñado (mi amigo) a decirles lo que había pasado.

“Igual en casa de los papás del chavo hubo apariciones por varias semanas y principalmente para la fecha de su cumpleaños, en noviembre, pues decían que escuchaban un chiflido que era característico de él y que lo hacía cuando estaba contento”, explicó.

Otros datos que aportó en la investigación don Remigio fue que la joven se llamaba Rosalía y él José Luis pero le decían "Borrego". “La muchacha era más grande, me parece que tenía 20 años y él acababa de cumplir 18, se habían conocido apenas unos meses antes”.

El causante del mortal accidente nunca apareció, ya que no se reconoció el vehículo, pues el conductor huyó: “Decían que era de Mérida y por eso nunca lo encontraron, por desgracia estaba oscuro y nadie tomó las placas, sólo el modelo del auto que era un Datsun rojo, pero al menos en Motul nunca apareció”.

Sobre la joven Rosalía, afirmó que la vio por mucho tiempo: “Se casó como diez años después de la tragedia de su novio, pero después se fue a vivir con su esposo a Estados Unidos, cada uno o dos años venía a Motul para la fiesta. Yo no la saludaba porque no me llevaba con ella, pero sí la conocía, sabía quién era. De hecho era recordada por aquel trágico accidente, pues en la calle a veces decían: ‘Mira es la novia del difunto Borrego’, pero hace como 10 años que ya no viene.

En cuanto a la familia del novio, señaló que sus papás murieron hace muchos años y su hermano en 2008: “Yo fui a su velorio, pues fue mi amigo de siempre, aunque yo ya no vivía en Motul teníamos constante comunicación por teléfono y él venía a veces a mi casa en Mérida. Me platicó que por muchos años después de la muerte de su hermanito continuaron viendo una sombra misteriosa y escuchando su chiflido, pero llegó el momento en que se acostumbraron a convivir con eso”, finalizó.

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