21 de Agosto de 2018

Yucatán

Tres impactantes sucesos paranormales

Ex agente relata los impactantes sucesos paranormales que vivió cuando trabajaba en la Policía Municipal de Mérida.

El expolicía Efraín Rodríguez Ciau, acompañado por su esposa, en entrevista en la que relató sus experiencias paranormales. (Jorge Moreno/SIPSE)
El expolicía Efraín Rodríguez Ciau, acompañado por su esposa, en entrevista en la que relató sus experiencias paranormales. (Jorge Moreno/SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En días pasados nos visitó Efraín Rodríguez Ciau, quien laboró por más de diez años como policía municipal de Mérida. El motivo de su visita es que es asiduo lector de esta sección y quiso compartir con los lectores los tres sucesos paranormales que vivió mientras laboró en el ayuntamiento meridano.

Acompañado de su esposa, Efraín inició relatando el suceso más reciente, ocurrido hace dos años, un 31 de octubre a la medianoche:

“En esa ocasión me mandaron para llevar al ministerio público a una persona, me acompañó un colega que habían asignado de ‘castigo’ a hacer un rondín de vigilancia en el mercado San Benito, ya que había llegado tarde al palacio municipal en donde estaba asignado”.

“Nos subimos a la patrulla y nos trasladamos hasta ese sitio, el cual se ubica en el periférico poniente; entonces, al terminar, mi compañero me dijo que tenía ganas de ir al baño, pero como ya habíamos salido del edificio, pasamos junto a una camioneta de unos policías estatales y le dijeron que no había problema que podía meterse a un costado en donde hay monte.

Lo tocó la procesión espectral

“No habían pasado ni dos minutos cuando de repente sale corriendo, se sube a la patrulla y me dice que arranque y acelere. Le pregunté por qué y él, visiblemente asustado, me dijo que nos fuéramos rápido de ahí, porque había visto una especie de procesión espectral de seis o siete almas y una de ellas le había tocado el hombro.

“Antes de que yo empiece a razonar lo que me decía, por instinto viré a ver en el espejo retrovisor y para mi gran sorpresa veo que un grupo de personas vestidas de blanco, con túnicas y con velas en las manos estaban cruzando el periférico, es decir, que lo que me dijo mi compañero fue verdad”, explicó.

“Pero ahí no finaliza la cosa, lo peor vino después, ya que al día siguiente, el 1 de noviembre tenía fiebre, por lo que se reportó enfermo el día 2, pasaron apenas 18 días más y continuaba enfermo, como ausente, hasta que el día 21, al día siguiente del desfile revolucionario, falleció al chocar en moto junto con su esposa.

“El era bandero en la policía, tocaba los tambores, yo no sé si fue una casualidad o falleció por haber visto la procesión de las ánimas, pero de eso yo lo vi, fue verdad, si no lo hubiera visto por el retrovisor a lo mejor no lo habría creído. Por respeto a la familia del policía prefiero no decir su nombre”, relató.

Le cayó una bruja

“Otro caso que vi cuando trabajaba en la policía municipal pasó cinco meses después. Ocurrió en el tianguis de autos que está por la central de abastos, acudimos un sábado por la noche a vigilar el área, ya que desde esa hora llegan los autos que serán ofrecidos en venta al día siguiente y ya habían reportado robos.

“Esa noche eran como las 11, estaba lloviznando y mientras estaba parado junto a un poste de luz escuché un golpe seco, como si alguien se hubiera caído al piso. Volteo a ver y para mi gran sorpresa era una persona de aspecto femenino, pero enseguida se levantó y se fue volando. Sólo se reía, creo que era una bruja, tenía el rostro arrugado, como si fuera ya vieja, por desgracia mi compañero que estaba a pocos metros de mi estaba dentro de la patrulla durmiendo y no pudo verlo.

Vio a Juan Tuul (el señor del ganado)

“La última cosa extraordinaria que me ha pasado es que vi a Juan Tuul (el señor del ganado) parado en un muro que está cerca de mi casa. Yo vivo en Kanasín, en el centro, y a pocos metros de mi casa hay un terreno en donde hay animales de granja, ya que el dueño tiene cochinos y ganado que mata para vender. Entonces, yo siempre escuchaba silbidos y ruidos raros y cuando me asomé vi a esa persona parada en el muro, era muy alto, pues medía como dos metros y tenía un sombrero grande e instantes después desapareció”, dijo.

Para finalizar, Efraín indicó que hace un año aproximadamente se salió de la policía municipal para dedicarse a un negocio propio, ya que de otra forma no tendría el tiempo suficiente, pero afirma que nunca olvidará las experiencias paranormales que vivió cuando era policía.

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