23 de Septiembre de 2018

Yucatán

El panteón 'viviente' bajo el municipio de Espita

La gente antigua dice que el pueblo fue construido sobre un cementerio en y determinadas fechas las ánimas conviven con los pobladores actuales.

Durante la construcción de nuevos fraccionamientos en Mérida se han encontrado cementerios mayas en la periferia de la ciudad. (SIPSE)
Durante la construcción de nuevos fraccionamientos en Mérida se han encontrado cementerios mayas en la periferia de la ciudad. (SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En varias ocasiones hemos escuchado que durante la construcción de nuevos fraccionamientos en la ciudad de Mérida, a la hora de realizar las excavaciones pertinentes se encuentran no solo vasijas y objetos mayas, sino también esqueletos completos y huesos humanos, debido a que en esos sitios antiguamente había cementerios mayas.

Casos como esos hay muchos, por ejemplo el fraccionamiento Juan Pablo II, los Vergeles (en el oriente de la ciudad) y recientemente el nuevo conjunto habitacional denominado Los Héroes, ubicado a un costado del periférico oriente.

Pero un caso “poco común” es el que ocurre en la villa de Espita, en el oriente del estado, muy cerca de la ciudad de Tizimin, en donde la gente antigua afirma que buena parte del pueblo fue construido sobre un cementerio maya y que las ánimas “conviven” en determinadas fechas con los habitantes actuales del pueblo.

Durante la época prehispánica, el sitio en el que hoy se levanta el poblado perteneció a la provincia de los Cupules y fue en lo que ahora es la plaza principal y sus alrededores en donde se utilizó un amplio sector para habilitarlo como cementerio.

Se construyó sobre el cementerio

De acuerdo con información proporcionada por don Romualdo Pech Viana, ese pantéon estuvo ahí hace más de 500 años, desde antes de la llegada de los españoles a ese sitio (1549), y por cuestiones prácticas se cambió ubicación (en donde se encuentra hasta la fecha), pero no se sacaron los restos del camposanto antiguo sino que se construyeron encima buena parte de las casas que hoy se levantan en la parte sur de la plaza principal.

Se cuenta que cada mes de mayo, las ánimas (datos estimados señalan que habían más de 500 cadáveres ahí) salen a penar debido a que sus espacios fueron profanados y no pocas personas los han visto, aunque no relacionan este suceso histórico con la manifestación, sino lo atribuyen a personas recién fallecidas que se supone están penando ahí.

De hecho se pensaba que las manifestaciones paranormales eran las almas en pena de las personas que fallecieron en 1847 durante la guerra de castas debido a la descripción física de los espíritus, pero en realidad estos datan de fechas más antiguas.

Aquí hay que hacer un paréntesis y señalar que históricamente se ha comprobado en todo el mundo de casos de manifestaciones paranormales de personas que fallecieron hace más de cinco siglos, es decir, los espíritus no conocen el tiempo y el espacio y pueden penar por muchísimo tiempo, no solo décadas sino siglos.

Distinguen a fantasmas por su ropa

Existen testimonios que señalan que no solo se veían las ánimas, sino que estas tenían la energía suficiente para manifestarse tal y como eran en vida, y las personas vivas podían verlos sin siquiera imaginar que en realidad son personas que ya fallecieron; la forma de distinguirlos era por sus vestimentas.

Recuerda don Romualdo (quien nació ahí y actualmente tiene 76 años de edad) que uno de los casos más sorprendentes le ocurrió precisamente a su madre cuando ella recién se había casado, ya que vio a un par de personas que se le acercaron y le preguntaron en dónde estaban e instantes después, cuando la señora respondió, desaparecieron ante sus propias narices.

Lo que si le alcanzaron a decir es que el pueblo ya no se veía como antes y mencionaron la palabra “Cupules”, es decir, como se le denominaba hace varios siglos a Espita.

Algo parecido ocurre en el municipio de Tekal de Venegas, pues lo que actualmente es el atrio de la iglesia en honor a la virgen de la Candelaria fue una fosa común en donde enterraron a decenas de personas cuando ocurrió una epidemia de peste negra en el siglo antepasado, y con el paso del tiempo estos cadáveres se quedaron ahí y ha habido algunos relatos de personas que aseguran ver a las ánimas deambular por ahí.

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