17 de Octubre de 2018

Yucatán

Subió un espíritu a su auto, conduciendo en el Periférico

Conductora vive una experiencia paranormal cuando conducía en el Periférico poniente de Mérida. La salva un consejo de su abuela.

Al fantasma femenino que aparece en la bodega de Mérida le apodan “La Llorona”, por los lamentos que emite. (Jorge Moreno/SIPSE)
Al fantasma femenino que aparece en la bodega de Mérida le apodan “La Llorona”, por los lamentos que emite. (Jorge Moreno/SIPSE)
Compartir en Facebook Subió un espíritu a su auto, conduciendo en el PeriféricoCompartir en Twiiter Subió un espíritu a su auto, conduciendo en el Periférico

SIPSE.com
MÉRIDA, Yuc.- Hoy es día de publicar los correos que nos mandan los propios lectores y empezamos por un caso ocurrido en el Periférico poniente de Mérida que me manda una lectora que prefiere guardar el anonimato:

“Cuando leí tu reportaje de las apariciones paranormales en el Periférico poniente de enero pasado, casi me voy de espaldas porque justo en ese mismo tramo tuve una experiencia muy terrible, fue hace unos dos años.

“Yo iba manejando por el Periférico poniente en dirección sur a norte. Un poco después de pasar frente al complejo jurídico y manejando por el carril de la derecha, en una curva, se subió ’alguien’ a mi coche. En el asiento de atrás. Sentí claramente el movimiento del coche como si alguien se estuviera acomodando en el asiento trasero (iba yo sola) y de inmediato sentí el frío intenso en mi nuca y un miedo profundo.

“Ya saben: piel erizada y frío espantoso (en Mérida donde hace calor infernal y además no tenía aire acondicionado en el auto). Casi me salí del camino por el susto, pero a continuación recordé algo que mi abuela (qepd ) nos aconsejaba contra los espíritus : insúltalos. No sé si es correcto o no, pero entonces convertí mi terror en furia (les juro por lo que más adoro que sabía que alguien estaba detrás en el coche, sentía su presencia).

“Le hablé en voz muy fuerte y le dije: ‘¡No sé quién seas ni qué quieres, pero te me bajas del coche de inmediato porque a mi casa no te voy a llevar!’ Le pedí con mucha furia que se bajara. ¡Y se bajó! Sentí claramente cuando desapareció el ambiente cargado y se fue el frío.

“Estaba ya cerca de casa y llegué temblando. Le marqué a un amigo que de inmediato me creyó y me ayudó a tranquilizarme. No es la peor experiencia que he vivido, pero sí la más peligrosa porque venía manejando. Ahora que leí la nota del caso similar al mío les puedo asegurar que no miento. Me pasó... Lo viví y fue espantoso”.

Cabe mencionar que esta persona subió el comentario a su Facebook y de inmediato varios de sus amigos señalaron que también han vivido experiencias similares en otras carreteras, tanto de Yucatán como de la península en general.

La Llorona en una bodega

Otra carta que recibimos es la del señor Braulio Zaragoza Carrillo, quien radica en Mérida desde hace más de 20 años, pero es originario de la ciudad de Puebla.

Afirma que el año pasado laboraba en una empresa distribuidora de muebles y de pronto le tocó ver lo que él piensa se trata del fantasma de una mujer.

“Estaba en la bodega como a las once de la noche; me acompañaban dos cargadores, ya que iban a bajar mercancía de un camión. Entonces, de pronto, escuchamos del interior de la bodega un especie de lamento con voz femenina, muy parecido al lamento de la ‘llorona’, pues se escuchaba como si estuviera llorando. Los tres que estábamos ahí lo escuchamos, por lo que no pudo ser sugestión, además de que se escuchó fuerte.

“El más valiente de ellos decidió entrar y revisar la bodega. Yo confieso que me quedé en la puerta y pues no había nadie, sólo una entrada y las ventanas tienen protectores de metal, por lo que no pudo haber sido una persona. La verdad sí fue traumatizante y desde eso ya creo en los espíritus y fantasmas.

“Uno de los compañeros lo platicó a un empleado que tiene muchos años trabajando en la empresa y comentó que podría ser el alma en pena de la esposa de un chofer que falleció en un accidente hace como diez años y a las pocas semanas ella se suicidó, y a partir de eso decían que escuchaban el lamento femenino, como si estuviera buscando a su difunto marido”, finalizó.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios