19 de Septiembre de 2018

Yucatán

Joven yucateca apuesta por la labor artesanal

Con una mezcla de lo tradicional y lo moderno, Adina Zureiby Benois Delgado revalora el trabajo de las mujeres de la entidad.

Adina Zureiby Benois Delgado creo la empresa Lu’um Há para compartir el trabajo de las mujeres yucatecas. (César González/Milenio)
Adina Zureiby Benois Delgado creo la empresa Lu’um Há para compartir el trabajo de las mujeres yucatecas. (César González/Milenio)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Enamorada de los colores y la cultura de su país, Adina Zureiby Benois Delgado quiso compartir esta admiración a través de una empresa de diseño y trabajo artesanal para conquistar el mercado, Y así nació Lu’um Há (Tierra-agua).

A través de vívidas tonalidades, innovadoras formas, texturas de fibras naturales y combinaciones entre lo tradicional y moderno, desde hace año y medio trabaja con mujeres talentosas con las que ya distribuye piezas a nivel nacional. 

Se trata de una marca de ropa, bolsos y accesorios que se elabora en un esquema de comercio justo para beneficiar a las colaboradoras del interior del estado. Estudió mercadotecnia en la Universidad Interamericana para el Desarrollo  (UNID).

¿Cómo descubriste una oportunidad de negocio en el tema artesanal  y de diseño?

Todo comenzó porque me fui a vivir a Valladolid, estuve cinco años trabajando, allí tuve acercamiento con las artesanías y coincidió que luego de estar los cinco años dentro de una empresa, ya no quería trabajar allí, tenía el interés de tener mi propio negocio y detecté una oportunidad de aprovechar el tema de las artesanías y así desarrollé la idea.

Esto porque desde el principio quise vender productos dirigidos al mexicano, porque en general las artesanías se dirigen al turismo y yo quería hacer algo innovador, funcional y que el mercado nacional le gustara usar en su vida diaria.

De esta manera armé un equipo de artesanas, a las que les daba el material y el diseño y ellas lo ejecutaban. Ellas son mujeres con gran experiencia y pasión por lo que hacen, tienen técnica y dedicación, así que es un orgullo trabajar con ellas. 

¿Cuál consideras que es el valor agregado de tu trabajo?

Siempre me ha interesado que los clientes conozcan quiénes conforman la marca, informando qué hacen, cómo y dónde trabajan, esto lo difundo en mi página y en el blog, allí están sus nombres y todos los datos para que la gente valore la aportación de estas mujeres.

Yo diseño los productos, siempre pensando en cómo los vamos a aprovechar en la vida cotidiana y luego llevo los bocetos con las artesanas, que son las responsables de la manufactura o elaboración.

¿Cómo integraste tu equipo?

Desde que tuve la idea, fui al centro artesanal de Valladolid donde estaban las mujeres artesanas, y les platiqué el proyecto, les propuse trabajar conmigo para potenciar su trabajo y que no se quede solo en su módulo de venta, y afortunadamente aceptaron. 

Desde el principio fui clara sobre los beneficios que obtendríamos ambas partes, por lo que trabajamos en un esquema de comercio justo, ellas ponen sus precios y así se les paga, no se regatea nada.

Recientemente se integró una diseñadora de modas, Gilfy Lizama, con quien desarrollamos una colección de ropa, y una estudiante de diseño de productos, Eugenia Brenes, con ella estamos haciendo una colección de bolsas.  Lo que más me gustó fue que ambas me buscaron y se quisieron unir.

El plan de tener un equipo sólido es procurar la capacitación, para que crezca el personal, ese es el siguiente paso. 

¿Cómo te asesoraste para armar tu negocio?

Comencé completamente sola, investigué el mercado, compré un libro de una guía para modelo de negocios para start ups, tomo talleres, más todo lo que aprendí de la universidad y la asesoría de una maestra.  Apliqué a la convocatoria Posible, pero no quedé en la final, pero aprendí mucho en el proceso. 

¿Cómo resolviste el tema del dinero para emprender?

Antes de emprender estaba trabajando, ahorré y de ahí invertí, también desde que presenté el proyecto a las colaboradoras, les pedí que me dieran su precio y con eso comenzamos, yo no quise intervenir en los precios para pagarles lo justo.

¿Cómo te promueves?

En bazares, tengo puntos de venta. Blogueras de Yucatán y otros estados me han pedido producto y lo comentan. Además tengo venta en línea en la plataforma www.Kinchick.com

¿Cuál es el aprendizaje más significativo que has adquirido en todo este tiempo?

A ser perseverante, a pesar de temporadas de bajas ventas, problemas personales y seguir adelante, aprender y continuar.

¿Qué consejo puedes compartir de tu experiencia?

Que se arriesguen, que lo hagan, se atrevan, se aprende mucho.

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