20 de Junio de 2018

El poder de la pluma

La página en lleno

Hace unos días se dio a conocer que este 2013 el poeta José Kozer, nacido en Cuba recibirá el Premio Iberoamericano de Poesía 'Pablo Neruda'.

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En 2004, centenario del nacimiento de Pablo Neruda, el gobierno de Chile creó el Premio Iberoamericano de Poesía que lleva el nombre del poeta, para reconocer la obra de escritores con amplia trayectoria que hayan hecho aportaciones sustanciales al diálogo cultural de Iberoamérica. 

En su primer año recibió el reconocimiento José Emilio Pacheco y, después de él, Carmen Berenguer, Óscar Hahn, Nicanor Parra, Juan Gelman, Carlos Germán Belli, Antonio Cisneros y Ernesto Cardenal.

Hace unos días se dio a conocer que este 2013 recibirá el reconocimiento el poeta José Kozer, nacido en Cuba en 1940, pero emigrado a los Estados Unidos desde 1960. Hijo de padres judíos, su padre polaco y su madre checa, su origen multinacional y su camino de transterrado marcaron su obra.

Autor de una amplísima producción poética y traductor del japonés y el inglés, dice el jurado: “Su vasta y distintiva obra destaca por su capacidad innovadora, su pasión y fidelidad a la tarea poética... En sus libros se mezclan las voces de sus desaparecidos y las de los habitantes de la casa. A veces, la Cuba presente, a veces los ancestros judíos. Es un mundo deshilachado que ha perdido su arraigo. Es el lenguaje del exilio y sus vivencias entrañables”.

Al emigrar, el escritor enmudece. Hablar en lenguas extrañas puede amenazar nuestra identidad, cercar nuestros recuerdos, pero guardar silencio, callarse, es una forma de pasmo y, tal vez, de rebelión: “A la salida de Cuba con 20 años de edad se me abortó el idioma, perdí el idioma, perdí la poesía y estuve 10 años sin escribir nada; toda aquello estaba como embotado y hubo un punto en que a través de ese alcoholismo galopante en mi vida, hacia los 28 años, regresó el castellano, y todo eso volvió a salir… escribía 10, 12 poemas seguidos, uno detrás del otro”.

Es clasificado como neobarroco, término que denota la presencia de la estética barroca en el arte y la cultura hispanoamericana. Gonzalo Celorio dice que el barroco “ha ampliado su espectro semántico hasta la metáfora generalizada” y nos pone de ejemplo una frase de Lezama Lima: “La tierra es clásica y el mar es barroco” y otra probablemente de Fernando Benítez: “El Popocatépetl es clásico y el Iztaccíhuatl es barroco”. Como sea, Kozer pasó del silencio a la prolijidad. Para la mañana del 25 de mayo de 2007 declara haber escrito 6,786 poemas, para luego decir: “No me identifico para nada con el concepto de la página en blanco, por demás tan cacareado, sino con el de la página en lleno”.

Para 2013 tendremos seguramente un número mucho mayor de poemas y un catálogo de hierbas por demás amplio: pasar un verano / discreto fuera del Universo / disecando para un álbum de / Estudios de la Naturaleza / hierbas aromáticas: hoy / toca la artemisa; mañana / saldré a buscar borraja; va / y tengo que ir a China a / recoger sándalo de jardín… / Quedan / sin explicación los asuntos inexplicables…

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