10 de Diciembre de 2018

Yucatán

La yucateca que tocó la mano de Juan Pablo II

La bendición de haber tocado las manos de un santo contemporáneo, es algo que a doña Lupita jamás se le olvidará.

Doña Guadalupe López Alfaro y Don José Esparza Pacheco recuerdan con gran emoción el encuentro con el Santo Padre. (Milenio Novedades)
Doña Guadalupe López Alfaro y Don José Esparza Pacheco recuerdan con gran emoción el encuentro con el Santo Padre. (Milenio Novedades)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- En pareja como hace 20 años, Guadalupe López Alfaro y José Esparza Pacheco ayer recordaron la experiencia de la visita papal de Juan Pablo II a Yucatán en 1993.

En aquella ocasión asistieron al recorrido del Santo Padre, esperaron pacientemente durante tres horas, sortearon obstáculos y los vieron de cerca, incluso doña Guadalupe, tocó su mano y cuenta que es una de las afortunadas que puede decir que tuvo contacto con un santo contemporáneo.

La experiencia los unió como pareja y a la vez los acercó más a la iglesia, convirtiéndose en católicos comprometidos y en miembros del grupo de Adoración Nocturna de la iglesia de San Pedro Apóstol, la misma donde ofició misa del beato el 11 de agosto de hace 20 años. 

“Todo empezó porque mi comadre quería ver al Papa, y le expliqué que era muy difícil, pero mi esposo dijo vamos, no es imposible, y pues nos fuimos a verlo. Entre empujones y todo llegamos hasta la valla y lo vimos de cerca cuando estaba yendo al Seminario Mayor; estábamos tan sólo a unos pasos, hasta pude tocar su mano, me sentí muy alegre porque no me lo esperaba, no me lo imaginaba, valió la pena pasar por la multitud, el sol, la espera, todo. Luego le dije a mi comadre Irma Bautista, finalmente sí pudimos hacer el paseo que quería”, apunto Doña Guadalupe.

En entrevista, acompañada de su esposo en la misa aniversario de la visita Papal, comentaron que aquella aventura ahora es parte de las historias de la familia, que comparte con los hijos y nietos, como testimonio de haber conocido un próximo Santo.

“Fue muy emocionante, esa vez avanzamos y pudimos ver su entrada al Seminario. Es algo que se queda en la memoria para siempre, algo que contar y ojalá nos toque ver al Papa Francisco”, agregó. 

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