20 de Septiembre de 2018

Yucatán

Mataron a una joven y su espíritu regresó a pedir justicia

A Erika Pech Echeverría la asesinaron en 2004; años después, su hermano menor se suicidio; ella regresa para pedir 'doble' justicia.

Retrato de la joven Erika Pech Echeverría, publicado en la prensa, tras su asesinato en 2004. El fantasma de la joven se apareció varias veces para exigir justicia, según narran vecinos del lugar donde ella fue asesinada. (Jorge Moreno/SIPSE)
Retrato de la joven Erika Pech Echeverría, publicado en la prensa, tras su asesinato en 2004. El fantasma de la joven se apareció varias veces para exigir justicia, según narran vecinos del lugar donde ella fue asesinada. (Jorge Moreno/SIPSE)
Compartir en Facebook Mataron a una joven y su espíritu regresó a pedir justiciaCompartir en Twiiter Mataron a una joven y su espíritu regresó a pedir justicia

Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Varios casos paranormales derivan de tragedias ocurridas ya sea en accidentes mortales o bien en asesinatos, y en ocasiones las víctimas no descansan en paz y se manifiestan para pedir justicia.

Esto lo mencionamos porque en días pasados se cumplieron 10 años de un triste caso ocurrido en Mérida que de cierta forma es parecido a uno que les presentamos el mes pasado (el caso de Yukie, la joven asesinada en Ticul).

El 19 de julio de 2004, la joven Erika Pech Echeverría fue cruelmente asesinada por César Trueba Maldonado y Hugo Durán Quintal: luego de golpearla,  la envolvieron con cinta canela, la arrojaron al patio de la casa de la abuela de César y la abandonaron; el cuerpo fue hallado cuando ya estaba en avanzado estado de descomposición.

Desde entonces, varios vecinos de la colonia Francisco I. Madero de Mérida aseguran que han visto, por varias noches seguidas, la silueta del alma en pena de Erika en la casa ubicada en la calle 65 C entre 96 y100, número 503-A, el lugar en donde la asesinaron.

Este caso fue muy sonado en los medios de comunicación, no sólo por la forma en que mataron a la joven, sino porque los culpables,  apoyados en influencias  y el poder económico de sus papás, salieron de la cárcel luego de un par de años, ante la impotencia de la familia de Erika y de toda la sociedad yucateca que clamaba justicia.

Aunque afortunadamente luego fueron detenidos de nuevo cuando uno de ellos intentaba huir al extranjero.

Pero la tragedia no paró ahí: el hermano  menor de Erika, al enterarse que estos malhechores habían salido libres de la cárcel, se suicidó, y volvió a ensombrecer a la familia Pech Echeverría.

Por esta razón, según los vecinos, el alma en pena de Erika se aparecía con bastante frecuencia, exigiendo doble justicia.

Uno de los testigos de las apariciones de Erika ni siquiera estaba enterdo del crimen cuando vio el alma en pena de la joven

La silueta también fue vista en el interior de esa casa, a través de una ventana de cristal, a pesar de que en ese entonces había sellos de la policía en el exterior de la casa, la cual permaneció cerrada hasta que la abuela de uno de los asesinos la recuperó.

Un joven me aseguró en el 2006 que vio la silueta de Erika: la joven estaba parada junto a un poste de luz que se ubica ahí cerca; y asegura que al menos otros tres amigos suyos también han sido testigos de esta aparición.  Esto ocurrió durante tres consecutivos poco después de la muerte de Erika y también tiempo después de que se suicidara el hermano menor de la joven.

Justo un año después, un militar –quien prefiere omitir su nombre- me dijo que había visto a Erika: “Tengo un pariente que vive a la vuelta de donde ocurrió el crimen; (un día que ) yo estaba de descanso y lo fui a visitar (a mi pariente); de pronto cuando caminábamos por ahí rumbo a una tienda vi a una joven parada, pero no le di importancia, pero mi pariente de pronto quedó como blanco y con los ojos desorbitados y decía: 'No m… es ella. ¡Es ella!'”.

“No alcancé a entender pero de pronto vi que esa muchacha desapareció, no había forma de que se hubiera metido a ninguna casa ni cruzado la calle ni nada, se difuminó a menos de 10 metros de distancia, ante nuestros propios ojos.

“Hasta empezó a lagrimar mi acompañante, primero por el susto y luego me explicó quién era esa aparición, pues yo no sabía que ahí había ocurrido el crimen.

"Cuando llegamos a la casa de nuevo, lo dijo a su familia y todos se persignaron y hasta prendieron una veladora, la verdad lo que me sorprendió mucho es cuando una de mis parientes, de una cajita, sacó un recorte de periódico en donde salió la foto de Erika y ¡era la misma persona que vi!”

Y agrega: “No puede ser que nos hubiéramos sugestionado ambos al mismo tiempo, ni siquiera estábamos hablando de nada de espanto y de pronto los dos vimos lo mismo, creo que esa jovencita aún no descansa en paz”, finalizó.

No sabemos cuánto tiempo más durará esto pero quizás se deba a que ella aún pide que se haga justicia por su muerte.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios