14 de Diciembre de 2018

Yucatán

'Mensajero del más allá' vive en Yucatán

Don Lorenzo Cab habla con muertos y da 'recados' a sus familiares; lo interesante del caso es que no cobra por sus servicios.

Don Lorenzo se comunica con los muertos y les da recados, incluso, a las ánimas de los niños. (Jorge Moreno/SIPSE)
Don Lorenzo se comunica con los muertos y les da recados, incluso, a las ánimas de los niños. (Jorge Moreno/SIPSE)
Compartir en Facebook 'Mensajero del más allá' vive en YucatánCompartir en Twiiter 'Mensajero del más allá' vive en Yucatán

Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Hoy presento la carta de Óscar Pech Uicab, un lector de la población de Maní, Yucatán, quien nos envía una entrevista que hizo hace cincos años, como parte de un trabajo escolar, a un curandero Hmen de nombre Lorenzo Cab y que vivía en la población de Teabo, en ese entonces.

Ya había escuchado hablar de este señor, que tiene la peculiaridad de ser un “mensajero del más allá”, es decir, que puede hablar con personas que han fallecido y darle recados a sus familiares; lo interesante del caso es que no cobra nada por sus servicios, lo que le da un poco más de veracidad a su supuesto 'don'.

Todos los días acuden muchas personas a su humilde vivienda, pero no es tan conocido como otros personajes, como lo era, por ejemplo, “el sobador de Yobaín” o los que leen cartas o curan personas, ya que si bien es cierto hay gente que quisiera comunicarse con los difuntos, pocos saben la manera de hacerlo y menos aún conocen a don Lorenzo, quien no se anuncia o promueve “sus servicios” en ningún lado, mas bien, es publicidad de boca en boca.

De acuerdo con lo que le dijeron a Óscar (en ese entonces estudiante del Cobay), don Lorenzo aprendió el don de su bisabuelo, abuelo y papá, quienes tuvieron este don que, desde la época de los mayas era utilizado para que los vivos se asegurasen que sus parientes difuntos estuvieran 'bien' en su viaje al más allá.

Don Lorenzo también menciona que es un “Kinab completo”, es decir, puede escuchar lo que dicen los muertos y comunicarlo a los vivos y viceversa, porque hay algunos otros que solo pueden hacer o una cosa u otra y recuerda que obtuvo el “Kinab completo” a los 17 años de edad.

“Desde que yo era un niño he podido escuchar a los muertos y los recados o mensajes que quieren dar a sus seres queridos, pero ellos no me podían escuchar. Cuando cumplí mas o menos 17 años, de pronto obtuve el don completo y cuando yo hablaba con los espíritus de los difuntos, estos ya me escuchaban”, afirma don Lorenzo.

¿Cómo descubrió usted que tenía este don? ¿no tuvo miedo?

"Desde que yo era un bebé veía a los muertos que se comunicaban conmigo por eso no me daba miedo, además desde que cumplí 7 u 8 años mi papá me empezó a decir que ese era un don de la familia y la manera de canalizarlo, pero mi papá dice que él de chico sí tuvo miedo porque su don lo obtuvo hasta los 12 años y le daba terror pues escuchaba las voces y no sabía de dónde provenían, hasta un año después de ver casi todos los días espíritus mi abuelo (su papá) le explicó sobre el don que tenemos".

Casualidad o no, el bisabuelo, abuelo y papá de don Lorenzo han sido hijos únicos, incluyendo a nuestro entrevistado; algo hasta cierto punto insólito tomando en cuenta que en décadas pasadas era común que las familias tuvieran cuando mínimo media docena de hijos. ¿Tendrá algo que ver ser hijo único con este don?

Óscar, quien actualmente tiene 22 años de edad, finalizó la entrevista con dos preguntas a este “mensajero del más allá”:

¿A cuántas personas ha ayudado y cuáles son las peticiones más comunes?

"Llevo más de 30 años dedicado a esto, mucho tiempo lo ejercí en Chetumal, pues ahí me fui a radicar y después un tiempo aquí en Teabo, pero también me han llamado de Peto, Tzucacab y otros sitios, creo que me he comunicado con más de 600 almas en pena.

“Lo más común que me piden los familiares y amigos de los difuntos es que les pregunte si están bien, si no necesitan nada o si dejaron algún pendiente en vida, también piden perdón por algún daño que les hubieran hecho en vida y, curiosamente, hasta han preguntado si no dejaron dinero enterrado y en qué sitio, pero esto las ánimas no lo responden”, finalizó.

Cabe mencionar que, actualmente, don Lorenzo, quien tiene más de ochenta años de edad, vive en Peto, a donde nos trasladaremos en estos días para hacerle una entrevista más a fondo sobre su tan poco común 'trabajo'; agradecemos a Óscar Pech por mandarnos su entrevista y que nos lea todos los días.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios