22 de Septiembre de 2018

Yucatán

Milagro médico en Yucatán: salvan de muerte 'segura' a una madre

Sobrevive mujer a un caso de síndrome de Hellp con ruptura hepática; sólo se llega a dar en uno de cada 45 mil alumbramientos; es mortal.

Imagen del equipo médico y la paciente Glendy Garma Carrillo, tras la delicada intervención. (Milenio Novedades)
Imagen del equipo médico y la paciente Glendy Garma Carrillo, tras la delicada intervención. (Milenio Novedades)
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Coral Díaz/Milenio
MÉRIDA, Yucatán.- Emocionada, feliz y con lágrimas en los ojos, Glendy Garma Carrillo dejó el Hospital Regional “Elvia Carrillo Puerto” del Issste tras 22 días de ser parte de una historia difícil de creer, pues llegó a este hospital por dolores de parto de su cuarto hijo y resultó ser una complicación severa, llamada síndrome de Hellp con ruptura hepática.

Tras este episodio, sólo una ocasión ya vió Glendy a su pequeño César, el cual nació sano y ya se encuentra en casa con su esposo y sus otras hijas, mientras que ella se quedó en la obscuridad de un sueño del que los médicos no sabían si iba a despertar.

Los médicos le platicaron que el hallazgo en el ultrasonido que le realizaron debido a los dolores que sentía resultó algo imprevisto, ya que se podía ver al hígado con un hematoma, sangre que se va alojando en la cápsula del hígado, lo que traduce que hay una hemorragia a nivel hepático.

La paciente, vecina de la colonia Santa Rosa, lo único que recuerda es que en cuestión de minutos el cuerpo de médicos tomó la decisión de pasarla a quirófano para realizarle la cesárea y efectuarle un procedimiento por su hígado.

Cuando despertó días después, entubada, estaba muy sorprendida y aún no sabía de la magnitud de todo lo que había pasado, a tal grado que su marido pasó a despedirse de ella, ya que las posibilidades de que sobreviviera eran mínimas.

Cabe señalar que el domingo 25 de enero se le practicó la cesárea con el empaquetamiento, el 28 se le realizó el desempaquetamiento y el 11 de febrero salió del hospital. 

“Estoy feliz, muy feliz porque regreso a casa, todos están contentos porque sus oraciones y rezos también contribuyeron a que hoy esté aquí”, mencionó Glendy. 

Qué fue lo que sucedió

El Hospital Regional “Elvia Carrillo Puerto” del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) fue testigo de un caso de síndrome de Hellp con ruptura hepática, el cual sólo se llega a presentar en uno de cada 45 mil alumbramientos, y las posibilidades de evitar la muerte es casi nula.

No obstante, en un trabajo de coordinación entre el equipo de médicos del área de cirugía, ginecobstetricia, terapia intensiva, banco de sangre del hospital y estatal, en esta ocasión la paciente logró cruzar esa línea estadística, pese a que perdió dos litros y medio de sangre, la mitad de la que tiene una persona, debido a que se reventó la cápsula del hígado.

“Por estadística, el síndrome de Hellp con ruptura hepática se da en uno por cada 45 mil nacimientos. Hablamos que tiene una incidencia baja, ya que se presenta con frecuencia la preeclampsia o el síndrome de Hellp, pero esta última con ruptura hepática es rara, y cuando se presenta casi siempre tiene un desenlace fatal, por lo que el porcentaje de letalidad es alto”, refirió el coordinador de Ginecobstetricia, Ernesto Ávila Flores.

“En la preeclampsia pueden presentarse esos fenómenos a varios niveles, en este caso, los bazos del hígado se rompen y con el caudal la sangre se empieza a acumular en la cápsula con la que está cubierta dicho órgano, pero al no detenerse la hemorragia incide en que el mismo hígado empiece a desgarrarse hasta que llega a un límite, y eso mismo puede suceder a otros niveles, como el sistema nervioso central”, detalló.

Cabe señalar que este caso se presentó un domingo, pero debido a que cuentan con un sistema de comunicación interno donde están enlazados el director Miguel Berlín Estrada y todos los jefes de área, el responsable de la guardia que informa sobre las necesidades que se presenten, lanzó la alerta del caso y se actuó de inmediato.

El cirujano  Wilberth Méndez calificó como la operación, como cuando a un paciente le meten un balazo

Se trató de una paciente de 28 años, que cursaba el término de su cuarto embarazo y tenía una historia de tres partos sin complicaciones, por lo que ese día acudió al servicio de valoraciones, ya que presentaba actividad uterina leve, intermitente, pero llamó la atención de los médicos que además de las contracciones comenzó a presentar un dolor importante a nivel del hígado.

En su control de embarazo no había tenido antecedentes médicos de cifras arteriales altas o algo que pudiera llamar la atención; ya se le habían practicado exámenes de rutina.

Ante los síntomas que comenzó a tener se le realizó un ultrasonido, ya que no era común que el dolor de parto se presentara tan arriba, pues el de las contracciones es en el vientre, bajo vientre, y se va a la espalda; tras los resultados se obtuvo el desafortunado diagnóstico.

De tal forma que entraron al evento quirúrgico dos ginecólogos: Óscar Aguilar y Arturo Álvarez Cardeña, junto con el cirujano oncólogo Wilberth Méndez, y realizaron de primera instancia la cesárea, la cual ocurrió sin problema; se extrajo al bebé, se sacó la placenta, suturaron y en ese momento el hematoma estaba íntegro.

“Aquí la premura del tiempo era importante, ya que ante el riesgo de una ruptura tenías que interrumpir el embarazo para proteger al bebé, pero por otro lado resguardar a la madre para salvarle la vida”, detalló.

El cirujano oncólogo Wilberth Méndez explicó que está acostumbrado a operar tumores e hígado, pero este caso fue excepcional, lo calificó como una cirugía de trauma, como cuando a un paciente le meten un balazo.

Mencionó que entre las ventajas que tuvieron es que la situación se presentó en la sala de operaciones, ya que si hubiera sucedido en una casa, incluso en otra parte del hospital, otra hubiera sido la historia, pues estos pacientes se desangran en minutos.

“No pensamos que el hematoma se rompiera, porque lo que se hace es esperar que sólo se reabsorba mientras no se rompa, pero cuando se rompe se debe comprimirlo para que deje de sangrar el hígado, afortunadamente cedió a la compresión, se pudo empaquetar la paciente y salió adelante. Lo calificó como un verdadero milagro”, apuntó. 

Posteriormente, con el trabajo de sus compañeros intensivistas y de las enfermeras se logró que hoy esta mujer esté con vida y de regreso con su familia a casa. 

En riesgo
  • Las mujeres con dos cesáreas previas y que tengan enfermedades como diabetes, hipertensión, hipotiroidismo, hipertiroidismo y cardiopatías.
  • Aquellas con antecedentes de enfermedad hipertensiva en gestaciones previas.

¿Cómo detectar el síndrome?

El síndrome de Hellp (SH), que según sus siglas en inglés consiste en hemólisis, aumenta enzimas hepáticas y trombocitopenia; es de las complicaciones más graves durante el embarazo.

No se ha encontrado una causa para el síndrome Hellp

Aunque casi siempre el síndrome se presenta antes de que el embarazo esté cerca de las 37 semanas, algunas veces se manifiesta en la semana posterior al nacimiento del bebé.

No se trata de que la presión esté alta todo el tiempo, sino que estas pacientes pueden estar bien y de repente tienen picos de hipertensión. Cuando eso sucede es como si se contara con una manguera de jardín y se someta a la presión de una de un carro de bomberos, se reventará; es lo que pasa con los bazos, que generalmente son pequeños; se revientan y sangran.

Diagnósticos erróneos

Muchas mujeres presentan presión arterial alta y se les diagnostica preeclampsia antes de que registren el síndrome Hellp. Sin embargo, en algunos casos, los síntomas son la primera advertencia de preeclampsia y la afección se diagnostica erróneamente como:

  • Gripe u otra enfermedad viral.
  • Colecistopatía.
  • Hepatitis.
  • Púrpura Trombocitopénica Idiopática (PTI).
  • Reagudización del lupus.
  • Púrpura Trombocitopénica Trombótica.

Síntomas correctos

  • Fatiga o no sentirse bien.
  • Retención de líquidos y aumento de peso en exceso.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas y vómitos que siguen empeorando.
  • Visión borrosa.
  • Sangrado nasal u otro sangrado que no para fácilmente (raro).
  • Crisis epiléptica o convulsiones.
  • Dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen.

Cuando la enfermedad no se trata oportunamente, hasta 1 de cada 4 mujeres afectadas presenta complicaciones serias. 

Importante
  • Es importante que todas las mujeres embarazadas comiencen la atención prenatal de manera temprana y la continúen a lo largo del embarazo.
  • El síndrome Hellp puede retornar hasta en uno de cada cuatro embarazos futuros.

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