16 de Agosto de 2018

Yucatán

Medicina con tecnología de punta para trascender

El neurocirujano Raúl Cárdenas Pérez considera que el médico debe trabajar para dejar huellas que perduren en la sociedad.

El doctor Raúl José Cárdenas Pérez es pionero en el ramo de la neurocirugía en Yucatán. (Milenio Novedades)
El doctor Raúl José Cárdenas Pérez es pionero en el ramo de la neurocirugía en Yucatán. (Milenio Novedades)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- Convencido de que el médico debe extender su labor fuera de las paredes de su consultorio y lograr un impacto en la sociedad, el neurocirujano Raúl José Cárdenas Pérez, se desarrolla en la especialidad desde hace 34 años y deja una huella importante en la medicina.

En doctor encabeza una agrupación en Mérida donde ofrecen el servicio de tomografía y resonancia magnética, las primeras en el Sureste, que ayudan a mejorar el diagnóstico y disminuir la mortalidad por cuestiones neurológicas. 

Actualmente, el doctor Cárdenas labora en la Clínica Mérida y es integrante de organismos nacionales e internacionales de neurocirujanos. 

Herencia médica y elección de vida.

Entrar a los terrenos de la medicina fue natural, crecer con un padre dedicado a esta profesión y conocer de cerca su obra ejerció una fascinación que lo llevó a decidir desde la preparatoria que el área de la salud, era su proyecto de vida.

Hijo del neurocirujano Raúl Cárdenas Torre, considerado de los primeros con la especialidad en México y en Yucatán, comenzó su experiencia en la cirugía neurológica desde sus tiempos de estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yucatán en el 68, en el Instituto Neuro-psiquiátrico fundado por su padre. 

La creación de este moderno centro se debió a la iniciativa y empeño de su padre, en donde se hace labor de neurocirugía, rama que hasta entonces no se había practicado en Mérida.

El Dr. Cárdenas Torre, fundador y primer director de ese instituto, después de graduarse en Mérida, realizó durante cuatro años estudios y prácticas en La Habana, Cuba.

“Me interesó la neurocirugía al verlo operar mientras lo ayudaba. Al terminar la carrera presenté mis exámenes para ir a Estados Unidos y desde 1973 hasta 1980 estudié neurocirugía en la Universidad de Memphis, Tenessee", afirmó

“Lo más llamativo en esa época era leyes e ingeniería pero no tenía un aliciente detrás, mientras el tema de la salud estaba expandiéndose.

"Los 70s fueron años de grandes invenciones en diagnósticos, sobre todo en neurociencia, en el 1973 se inventó la tomografía y cambia radicalmente la labor de la neurocirugía y a finales de  esa década surgió la resonancia magnética para establecer diagnósticos que antes eran difíciles de hacer, más certeros con tipo de células y tumor, antes de operar”, recordó.

Con el tiempo y la experiencia propia y de su padre, su hijo también llamado Raúl, continúa la tradición profesional y se forma en la misma especialidad en Estados Unidos, en la casa de estudios en la que él se preparó en su juventud. 

Médico con visión social

“En nuestro país es difícil desarrollarse en esta área por la falta de recursos y apoyos, porque aquí si quieres algo lo tienes que hacer tú, la universidad está limitada, los programas están poco estructurados, el sector salud público es deficiente, pues a pesar del dinero que gasta no tiene una mejor calidad.

"Establecimos en Mérida el primer servicio de tomografía axial computarizada del Sureste en 1982", dijo el doctor Cárdenas

"En la Clínica Mérida, establecimos el primer servicio de tomografía axial computarizada del Sureste en 1982, a través de una sociedad independiente de la Clínica, formada por 23 médicos, llamada Tomografía Computarizada del Sureste, de la que era presidente.

"No había otro servicio así en la región. Después por la misma inquietud, en 1993 en sociedad con la Clínica Mérida y el Centro Radiológico, trajimos el primer equipo de resonancia magnética del Sureste, fuimos los primeros, todo para dar un mejor diagnóstico y servicio a nuestros pacientes”, recordó.

Destacó que el proceso fue difícil porque los médicos no son entrenados para hacer negocios, sino para curar enfermos y en este contexto aconsejó a sus colegas a procurar sus carreras y desarrollarse en la medida de sus posibilidades, sin esperar que las autoridades de salud se los propongan.

“Hay que ser emprendedores en el área médica, tener la visión de crecer, desarrollarse y mejorar el servicio que prestan para trascender”, apuntó.

Lucha a contracorriente

Durante la entrevista en su consultorio, rodeado de estructuras óseas y réplicas del cerebro humano, recordó que a pesar de las buenas intenciones que tuvo con sus colegas para traer tecnología de punta a Mérida, el proyecto no fue recibido positivamente al inicio y tuvieron que lidiar con personas e instituciones que no estaban de acuerdo.

“Al principio todo eran críticas, había quienes decían que era una herramienta más sólo para sacarle dinero al paciente, pero con tiempo y resultados se demostró que un hospital sin tomografía no puede trabajar como tal y sin resonancia tampoco.

Tuvimos oposición a nivel médico y hasta institucional, porque gente del Seguro Social decía que no se necesitaba ese equipo en el Sureste porque era suficiente el que tenían en la Ciudad de México, su idea era poner en marcha un servicio de traslado aéreo para hacer las tomografías”, abundó.

Agregó que a pesar de que los equipos operaban, seguían los ataques a su trabajo, pero silenció varias voces cuando vieron su desempeño, el cual contaba con siete años previos de entrenamiento en Estados Unidos.

Sin titubeos avanzaron en el proyecto y con dinero propio y prestado obtuvieron los recursos para comprar un equipo, el mejor de su época en 1982, para hacer tomografías y en 1993 para realizar resonancias magnéticas. 

“Con el tiempo logramos adquirir la mejor tecnología actual en el mundo y desde hace ocho años lo tenemos disponible, fue el segundo equipo en el país y de los primeros en Latinoamérica.

"Nosotros actualizamos el equipo de tomografía y resonancia para tener lo mejor. Gracias a los resultados otras instituciones de diferentes estados vinieron a ver nuestro trabajo y compraron su propio equipo”, explicó.

Valores del médico 

“Deben de acordarse de lo que nos enseñaron: que el hombre es una unidad biológica, psicológica y social y el médico debe ser capaz de desarrollarse en esos tres niveles, no irse al lado científico, la carrera sino también del tema social y anímico, un triángulo equilátero perfecto, integrado para lograr un avance y aportar.

"La lucha no es sólo por la vida, trabajar para comer y no morirse de hambre, sino también hay que tratar de influenciar en algo, lograr que algo mejore”, concluyó. 

Perfil
  • Nació en Mérida el 27 de noviembre de 1947.
Datos
  • Desde 1982 es integrante del Congreso de Cirugía Neurológica  de Estados Unidos.
  • Desde 2003 es miembro de la Sociedad Mexicana de Cirugía Neurológica.
  • Desde 2000 es integrante del Consejo de Cirugía Neurológica.  

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