25 de Septiembre de 2018

Yucatán

La paz y el perdón, una vía hacia la vida plena

El 'Mantenimiento emocional' y el 'Pensamiento sistémico', espacios de discusión, reflexión y autoayuda para que las personas reconstruyan su interior.

Las conductoras Alis García y Mary Liz Escalante con Marisela Piñeyro, quien abordó el tema del “Pensamiento sistémico”. (Milenio Novedades)
Las conductoras Alis García y Mary Liz Escalante con Marisela Piñeyro, quien abordó el tema del “Pensamiento sistémico”. (Milenio Novedades)
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José Salazar
MÉRIDA, Yuc.- El programa “Salvemos una vida” que se transmite todos los viernes por AMOR 100.1 FM de Grupo SIPSE, esta semana, para abordar el tema del manejo de las emociones, tuvo como invitados al psicoterapeuta Víctor Chan y sobre el “Pensamiento sistémico” a Marisela Piñeyro.

Luego de ser presentado por las conductoras Alis García y Mary Liz Escalante, el terapeuta familiar y de pareja invitó a la población a participar en el grupo de autoayuda “Mantenimiento emocional”, que inició el lunes 22 de enero y continuará los lunes 29 de enero y 5 de febrero.

“Las emociones son la parte innata del ser humano donde reímos, lloramos, somos felices o estamos estresados. Al grupo le pusimos ese nombre porque así como mantenemos nuestro exterior también hay que hacerlo en el interior”, expresó.

“Los problemas que tenemos cada día pasan por tres procesos: uno, racionalizamos es decir, pensamos, lo vivimos, hacemos la imagen y la historia; el dos, es como lo manifestamos: llorando, teniendo esperanza o haciendo algo, y tres, cómo lo queremos vivir. No podemos evitar tener situaciones de vida difíciles ni evitar que la emoción salga, es algo natural del ser humano”, detalló.

Víctor Chan dijo que muchas personas viven de manera inadecuada sus emociones, “victimizándose, con tristeza o peleando contra Dios”.

“El lunes pasado una mujer dijo algo importante: ‘yo he mantenido en silencio mi dolor’. Porque perdió a su bebé de año y meses en septiembre pasado, ha mantenido en silencio ese dolor, pero le ha lastimado más. Ella decía que quería mantenerse fuerte y firme, pero le ha provocado mal humor, angustia y dolor. No es sano guardar la emoción”, aseguró.

En el grupo, añadió, se genera un espacio de discusión y de reflexión cambiando emociones negativas por pensamientos positivos.

“Si no hago ese traslape de lo negativo a lo positivo se comienza a “engangrenar” el alma. Si se sigue manteniendo la toxicidad de la emoción y mucha gente, en ese dolor, decide dejar de vivir”, advirtió.

Mary Liz Escalante comentó que por lo general las personas piensan que sentir una emoción es “malo o bueno”, cuando no es una emoción no cae en ninguna de estas opciones.

Victor Chan dijo que normalmente la educación recibida ha enseñado a las personas que “llorar es un sinónimo de debilidad, sobre todo en el caso de los hombres. Nos han enseñado que los hombres tenemos que ser fuertes, rudos y no podemos llorar ni hablar de nuestros miedos. Sin embargo, hemos comentado que muchos hombre usan el alcohol como una forma de sacar esa emoción y al sentirse desinhibidos lloran, ríen y bailan”, señaló.

“La emoción no es mala ni buena, está en nosotros. Lo importante ante los problemas o adversidades es recocerlos y decir, me da miedo, me da tristeza pero saber vivirlos con resiliencia, que es saber sacar fortaleza de la tragedia, de la adversidad. Ante un fallecimiento, separación, una pérdida de trabajo, de órganos o motricidades, la persona no debe abandonarse. La gente se abandona cuando se queda atrapada en esa situación. Cuando deciden vivir esas adversidades de manera positiva, son gente feliz”, comentó.

“El grupo, como dijimos, es de autoayuda, no es un curso ni clases, sino es un grupo de personas que están pasando por alguna circunstancia difícil de vida y nos reunimos a narrarlo no con dolor sino con esperanza y alegría. Ahora son tres lunes, pero vamos a abrir otro grupo el próximo lunes”, indicó.

Víctor Chan dijo que las personas que asisten al grupo, incluido el psicoterapeuta, firman una carta de confidencialidad en donde se comprometen a que todo lo que ahí se diga se quede en el grupo.

“No hay ningún límite máximo de edad. La edad mínima es de 14 años. Fuera de eso no importa religión, condición social, grado académico, absolutamente nada, lo único que importa es que quieran ir a hablar de su emoción”, explicó.

“Invitamos a que vayan al grupo, no importa qué situación de vida estén viviendo. No queremos enfatizar el dolor ni la tragedia, la culpa o la vergüenza, queremos enfatizar la paz, el perdón y que sigan caminando aunque la vida sea diferente, la realidad no va a cambiar, lo que sí puede cambiar es cómo lo vivimos, afrontamos y cómo queremos seguir adelante e incluso ser testimonios de vida para otras personas. Cuando pasamos por alguna tragedia nos fortalece tanto que podemos ser un testimonio viviente para otras personas”, detalló.

Agregó que las emociones “se contagian” y la actitud ante la vida es un modelo de aprendizaje para la vida en familia.

“Es importante que si alguien está viviendo algo difícil en casa vaya al grupo porque esa puede ser la velita que ya se prendió, y esa velita puede prender otras velitas de la misma familia y cuando se den cuenta ese cuarto de oscuridad y dolor se convierte en un cuarto iluminado de paz y de esperanza”, concluyó.

Pensamiento sistémico

En el segundo segmento del programa, las conductoras presentaron a Marisela Piñeyro, quien abordó el tema del “Pensamiento sistémico”.

Alis García comentó que este tópico se encuentra muy relacionado con el de las emociones porque el pensamiento maneja los sentimientos.

La invitada dijo que “somos un círculo, ya sea virtuoso o vicioso, eso nosotros lo decidimos. De lo que se trata es convertirnos en hacedores de círculos virtuosos. Un pensamiento genera una emoción y una emoción afecta a nuestro cuerpo. Ese es el Sistema y el Sistema afecta al sistema familiar, de trabajo, a la comunidad, la ciudad, el país y al mundo. Entonces el punto es si somos parte de la solución o parte del problema”, comentó.

“Cuando somos parte del problema estamos inmersos en la queja, la crítica, el juicio, la culpa, el dolor y estamos reviviendo cosas que ya pasaron y muchas veces no está en nuestras manos cambiar. La manera como nosotros lo veamos y saquemos lo bueno de ello, es la forma en que podemos reconstruirnos y vivir una vida más plena y de felicidad”, aseveró.

Alis García indicó que al seguir con pensamientos negativos, sin pasar a los positivos, las personas se convierten en parte del problema.

“Por ejemplo, en mi caso, cuando me divorcié como toda pérdida me causaba conflicto y al estar embarazada me decía: cómo es posible que vaya a darle a mi hija un hogar sin padre y cómo iba a salir de ello. Entonces, finalmente eso me dio la fuerza para aceptar que hasta ahí había dado la relación y que la mejor forma de enseñarle a mi hija que se sintiera orgullosa de sí misma, de sus raíces y hasta de mí misma, era sintiéndome orgullosa. Incluso, yo no estuviera en este programa ni viviera en Mérida, si no se hubiera dado esa separación. Hay muchas bendiciones que se han dado a lo largo de mi vida desde entonces”, expresó.

“Nada de lo que hago hoy se hubiera dado si mi separación no hubiera ocurrido. Lo bueno que saco de eso y la gratitud que le tengo al hombre que me acompañó y me ayudó a dar vida, es esto. Le digo, gracias por traerme a este momento, a mi presente”, comentó.

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