20 de Noviembre de 2018

Yucatán

Policías apedreados por… ¿aluxes?

Agentes de Progreso y Mocochá cuentan sus experiencias ante lo que consideran agresiones de los amos del monte.

Policías de diversos municipios así como 'civiles', aseguran que han sido apedreados cuando circulaban por carreteras yucatecas, sin que hubiese persona alguna cerca. (Jorge Moreno/SIPSE)
Policías de diversos municipios así como 'civiles', aseguran que han sido apedreados cuando circulaban por carreteras yucatecas, sin que hubiese persona alguna cerca. (Jorge Moreno/SIPSE)
Compartir en Facebook Policías apedreados por… ¿aluxes?Compartir en Twiiter Policías apedreados por… ¿aluxes?

Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, YUc.- Las personas que viajan frecuentemente por carretera, saben que en ocasiones los vehículos que circulan adelante o bien en sentido opuesto 'machucan' con las llantas pequeñas piedras que hay en el camino, las cuales salen disparadas como proyectiles; esto ocurre con más frecuencia con los camiones de volteo que transportan materiales de construcción como grava o gravilla, que al caer al piso, por la velocidad, rebotan hacia los vehículos que circulan detrás. 

Claro que esto no tiene nada de paranormal, el enigma inicia cuando alguna de esas piedras impacta tu vehículo sin que haya ningún auto cerca…

El oficial de policía Martín Bautista reportó hace un tiempo que a la salida de Progreso rumbo a Mérida – a la altura del fraccionamiento Flamboyanes- le habían reportado que, al parecer, bromistas se escondían en el monte y aventaban piedras a los coches que ahí circulaban, al grado de que a uno de los afectados le habían rayado el panorámico.

“Acudí con otro dos compañeros y nos quedamos un rato ahí, obviamente dudamos que en ese momento pasara algo ya que, al ver a la policía, a lo mejor los bromistas no harían nada, pero para nuestra sorpresa fuimos recibidos con una lluvia de piedritas, eran pequeñas, primero escuchamos como dos o tres aporrearse en nuestra unidad, luego como 5 ó 6, y de pronto como 20 o 30 al mismo tiempo, pero era como si fueran frijolitos porque no nos agredía, sólo sonaban al tocar la lámina de la camioneta”, explicó.

Y agrega: “Ya estaba oscureciendo, sólo había monte ahí. De inmediato nos bajamos para ver de dónde provenía el 'bombardeo', pero por más que rodeamos el sector no vimos absolutamente nada ni a nadie. Cuando retornamos a la camioneta, otra vez nos atacaron y ahí si ya empezamos a sentir miedo, como que teníamos el presentimiento que no era algo normal lo que estaba ocurriendo.

Piedras redondas

"Uno de mis compañeros recogió algunas de las piedritas que quedaron en la cama de la camioneta y vimos que eran muy redondas, estaban raras, se las llevó a su abuelo al día siguiente y este le comentó a un Hmen, quien le dijo que eran aluxes y p’uuses los responsables del ataque y sugirió que se hiciera una pequeña ofrenda con balché en esa parte del monte, ya que por alguna extraña razón los aluxes estaban molestos y por eso las agresiones.

“Obviamente, en la comandancia no podíamos decir esto pues no nos creerían, por lo que a título personal, mi primo y yo decidimos hacer la ofrenda porque somos muy creyentes de las cosas que pasan en el monte, y a partir de ese momento los aluxes se calmaron y ya no volvimos a recibir reportes de este tipo”, señaló.  

Y agrega: “este no ha sido el único caso, tenemos un compañero que tiempo después nos dijo que le había pasado lo mismo cuando trabajó de policía en Mocochá, pues ahí, cuando estaba haciendo un rondín rumbo a una comisaría (hacienda Tho), de pronto le aventaron una piedra un poco mas grande, que de hecho se quedó en la cama de la camioneta, y al observarla, descubrió que también era redonda.

Dijo que pensó que era un bromista o un vándalo, pero al detener el vehículo también le cayó una lluvia de piedritas y decidió pedir apoyo, cuando llegaron sus compañeros se calmó todo, sólo quedaron regadas en el sitio decenas de piedritas muy redondas.

A diferencia del caso del puerto de Progreso, ahí si realizaron una ofrenda acompañados por un sacerdote maya, de hecho, varios vecinos comentaron que como era un terreno baldío que estaba abandonado (los dueños se fueron a vivir a Mérida y jamás regresaron a atenderlo) por eso se daban de forma frecuente esos fenómenos ocasionados, según ellos, por los aluxes.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios