20 de Septiembre de 2018

Yucatán

Posesión demoniaca en Catmis

En la pequeña comisaría de Tzucacab tres niños sufrieron una experiencia paranormal; sólo los pudo curar un brujo.

Este es el sanador Próspero Serrano, quien 'liberó' a los tres niños de la posesión demoniaca. (Jorge Moreno/Milenio Novedades)
Este es el sanador Próspero Serrano, quien 'liberó' a los tres niños de la posesión demoniaca. (Jorge Moreno/Milenio Novedades)
Compartir en Facebook Posesión demoniaca en CatmisCompartir en Twiiter Posesión demoniaca en Catmis

Jorge Moreno/Milenio Novedades
YUCATÁN.- Catmis, una pequeña comisaría perteneciente al municipio de Tzucacab, que se ubica a poco más de dos horas de la ciudad de Mérida, saltó al plano paranormal con un sonado caso ocurrido hace casi dos años, el cual tuve oportunidad de investigar personalmente y comprobé que fue real.

Todo inicio cuando a principios del mes de mayo de 2012, tres niños que estudiaban en el albergue escolar indígena “Gustavo Díaz Ordaz” de esa población,  quedaron “como poseídos” tras ver una sombra parada en la calle, sobre la carretera.

“Ellos empezaron a convulsionar, uno de ellos quería huir, correr hacia el monte, tenía mucha fuerza y trataba de zafarse de los que lo sujetaban”, dijo uno de los testigos de este suceso, un adulto que llegó con el fin de ayudar.

Para entonces el abuelo de uno de los menores así como otras personas que laboraban en el albergue ya habían llegado al sitio. 

Una de las niñas se desmayó y a otra le dio un ataque de nervios, pues según decía, sentía que un ser invisible la estaba extrangulando.

Esto ocurrió poco después de la media noche.

Los tres infantes dormían cuando de pronto algo los despertó y ocurrió lo antes descrito. 

Ellos suelen dormir ahí al igual que otro grupo de niños quienes viven en otras comisarías.

Armando Sierra Quintero, director de la policía municipal, informó que el director del albergue, pidió el apoyo de una ambulancia para trasladar al hospital comunitario de Peto a unos estudiantes que ya que estaban mal de salud.

Ayuda de curandera

Los padres consideraron que lo mejor para sus hijos era llevarlos con una curandera para que los santiguara. 

Por las condiciones de los infantes sus papás suponen que recibieron un 'mal aire', pues estaban temerosos y temblorosos, además de que no se les veía bien. 

Después de santiguarlos más de tres veces, lucían un poco mejor. Dos de los niños son de Polhuacxil y el otro de Catmis.

Cuando viajé al lugar de los hechos, un par de días después de que ocurrieron, pude entrevistar a varios testigos de este extraño suceso, así como al comisario municipal y empleados del plantel y todos corrobaron lo que ahí sucedió:

“Los niños no padecían de sus facultades mentales, estaban sanos, tampoco habían tomado ningún tipo de droga o alucinógeno que propiciara su comportamiento”, dijo uno de los doctores entrevistados.

En el albergue todos los padres de familia se llevaron a sus hijos a sus casas después de ese acontecimiento. 

La mayoría proviene de comunidades como Macmay, Polhuacxil, Yaxché y Catmís y estaban temerosos por lo que pasó y lo que vieron los niños.

Hechicero: vi la presencia de la muerte

También entrevisté al señor Próspero Serrano Sánchez, quien es experto en curar víctimas de hechicería, brujería, santería y todo tipo de trabajos relacionados con las artes oscuras.

Él fue quien “curó” a los niños y dijo que se trató de un caso de posesión demoniaca: “A mí me fueron a ver por la noche unos adolescentes, un día después de lo que ocurrió, para pedirme que fuera a curar a tres niños que habían visto al diablo, cuando llegué sentí un olor desagradable, como a hule quemado o azufre, y había mucho calor, un claro síntoma de posesión".

“Me di cuenta de que en efecto una de las niñas había sido poseída por el demonio y con la ayuda de dos personas procedí a hacer oraciones para expulsarle de su cuerpo al maligno”, dijo.

“Cuando hacía el conjuro vi cómo una sombra bajaba sobre el techo del dormitorio y vi la presencia de la muerte. Tuve que hacer varias veces las oraciones y luego hice lo mismo con los dos alumnos más que habían tenido la experiencia. Luego de varias horas de orar se quedaron tranquilos, la liberación fue un éxito”, finalizó.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios