19 de Septiembre de 2018

Yucatán

Alfredo Barrera Rubio, arqueólogo con proyección social

El connotado investigador, con 37 años de labor en el INAH, asegura que la arqueología se debe a la comunidad y debe revertirse hacia ella.

"La arqueología la ejerzo con pasión, ya tengo edad para jubilarme del Instituto y no pienso en eso, hasta que las fuerzas me alcancen continuaré", aseguró el arqueólogo Alfredo Barrera Rubio. (César González/SIPSE)
"La arqueología la ejerzo con pasión, ya tengo edad para jubilarme del Instituto y no pienso en eso, hasta que las fuerzas me alcancen continuaré", aseguró el arqueólogo Alfredo Barrera Rubio. (César González/SIPSE)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- “Mi vocación se fundó en tres elementos: que sea una actividad que me guste, que tenga proyección social y que yo vea detrás de esto a Dios”, expresó el arqueólogo Alfredo Barrera Rubio, connotado investigador con 37 años de labor en el Instituto Nacional de Antropología e Historia, donde seguirá aportando, dijo, hasta que las fuerzas le alcancen o se lo permita la organización. 

Recientemente recibió la Medalla Yucatán y en su trayectoria destacan premios nacionales e internacionales que reconocen en su obra un sentido social, al descubrir las pinturas, códices, cerámica y otros vestigios que posiciona el conocimiento de la cultura maya. 

“Una arqueología que no tiene proyección social no tiene sentido de ser. Se debe a la comunidad y en este sentido  nuestra labor debe revertirse hacia ella”, reflexiona.

Su huella en la arqueología se ubica en dos terrenos: la investigación sumada con la docencia y difusión a través de proyectos editoriales y encuentros académicos. Actualmente encabeza la Mesa Redonda del Mayab que se realiza en el marco del Festival Internacional de la Cultura Maya. 

Amor por sus raíces

“Mi gusto por la arqueología lo tengo desde que tuve conciencia, desde la primaria me gustaba leer literatura sobre eso, como la revista “Aventuras de la vida real”, donde recuerdo el descubrimiento de la cripta de Palenque, escrito por Alberto Ruz Mullier; me impactó mucho ese hallazgo, y desde ese entonces me gustaba ir a los sitios arqueológicos, también en la secundaria y preparatoria, casi siempre mis vacaciones iba a las zonas, no a los públicos sino a recorridos en los lugares pocos conocidos, que iba leyendo en artículos como los de John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood”, evocó.

Entrevistado en el Centro INAH Yucatán, volvió a sus inicios y reveló que a pesar de la claridad de su gusto por la arqueología, se enfrentó a dos disyuntivas, la primera por la falta de un instituto superior que tuviera la carrera y segundo, su deseo de ser sacerdote jesuita. 

“Debo señalar que tenía otra vocación y que pocos saben, también intenté ser sacerdote Jesuita, hice los encierros espirituales, estuve en observación porque no se podía entrar fácilmente,  pero en el proceso me dijeron que no me aceptaron y luego me avisaron que sí, pero ya reflexionando, haciendo lo que ellos llaman el disernimiento de espíritu, porque la vocación espiritual no tiene que ser solo el sacerdocio, decidí que mi verdadera vocación era la arqueología y me dediqué a ella con mucho ímpetu”, reveló.

No obstante, ante la falta de la carrera, estudió ingeniería civil un año, en ese periodo se fundó la Escuela de Antropología (ahora Facultad) por el mayista Alfredo Barrera Vásquez, y en cuanto se enteró terminó el ciclo escolar y entró a formarse como arqueólogo.

“En ese entonces se consideraba como un hobby, dirigido a la clase alta, había poco alumnado, decían que los que estudiábamos eso nos íbamos a morir de hambre, hasta ahora lo dicen, pero no me importó… Estudié en un contexto de movimientos sociales, en particular del 68’, pero en Yucatán las oleadas del movimiento se hicieron sentir después cuando el líder de sindicatos independientes, Efraín Calderón Lara (El charras), fue asesinado y desde ahí comenzó un movimiento estudiantil en que participé, había mucha efervescencia en el país, y esto dio lugar a que tuviéramos maestros con esa vocación crítica”, dijo.

Un presbítero que influyó en su visión fue Juan José Camarena Fregoso, con quien organizó el Movimiento Apostólico Universitario, en el tiempo de movimientos sociales, era un sacerdote muy liberal para la época, fue el primero en introducir conjuntos musicales en los templos y en armar foros de cuestiones políticas y sociológicas, incluso uno dedicado al capitalismo, marxismo y cristianismo.

Docencia, investigación y difusión

Desde su época de estudiante comenzó su carrera de docente, porque considera que la investigación y la enseñanza es un binomio inseparable para difundir el conocimiento.

Fue Presidente de la Sociedad de Alumnos, Consejero  Maestro, Coordinador  de la especialidad de Arqueología  y Secretario Académico de la  Escuela de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán; coordinador de la especialidad de Arqueología y Director del Centro INAH Yucatán. Actualmente es profesor de investigación científica  titular “C”  de dicha institución.

Fue docente de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad de Yucatán por 30 años.

Ha realizado investigaciones arqueológicas de campo en Tulum, Cobá y varios sitios de la costa oriental de Quintana Roo. En Yucatán ha realizado trabajos en diversos sitios de la región del Puuc, particularmente en Uxmal. Fue director del proyecto Kulubá, sitio maya del oriente de Yucatán, y actualmente está encargado de atender peritajes, rescates y salvamentos arqueológicos en el nororiente de Yucatán.

“Aunque trabajamos con materiales, no con seres vivos, son parte de la página de nuestras raíces para cimentar una identidad, sobre todo porque en la sociedad a los mayas contemporáneos generalmente se les discrimina por su lengua, origen, esto hace una identidad negativa de parte de los descendientes y una de las labores de la arqueología es hallar un hilo conductor entre pasado y el presente, y reforzar esta identidad, para que los mayas se sientan orgullosos, y por otra parte el objetivo es desenterrar los misterios y los procesos sociales que dieron lugar a esta gran civilización y como lograron tener tantos alcances intelectuales y científicos”, reflexionó. 

Indicó que sus mayores aportaciones han sido como investigador, docente y promotor de la arqueología en publicaciones y encuentros académicos, esto incluso desde la época de estudiante, ya que fue el fundador del boletín de la Escuela de Ciencias Antropológicas, la cual tuvo otra etapa como la Revista Temas antropológicos, que aún se publica.

Actualmente asesor científico de Arqueología Mexicana que se hace al nivel Nacional y organizador de la Mesa Redonda del FICMaya sin recibir pago alguno.

Perfil

  • Nació el 5 agosto de 1951.
Trayectoria
  • Medalla Yuri Knorozov 2015.
  • Medalla Yucatán 2015, por el Gobierno del Estado.
  • Reconocimiento por su destacada, extensa y prolífica labor en pro de la cultura maya prehispánica, de la Asociación Yucateca de profesionales en restauración y conservación del Patrimonio Edificado (AYERAC), 25 de mayo de 2012. 
  • Diploma de honor y medalla al mérito docente  “Maestro Rafael Ramírez” por labor docente que durante 30 años ha prestado a la Secretaría de Educación Pública.
  • Reconocimiento del senador John Ensign, por el estado de Nevada E.U., por la muestra de la Historia y Cocina Maya, como parte del Programa de Yucatán en el Corazón de Las Vegas. 14 de diciembre de 2010.
  • Reconocimiento del Senador  Harry Reid, del estado de Nevada de E.U, por los esfuerzos de promoción de la Historia Maya y Culinaria de Yucatán, México. Dic. 16 del 2010.
  • Reconocimiento del Gobernador del Estado de Nevada E.U. por la promoción de la historia maya y culinaria. Dic. 16 del 2010.
  • Reconocimiento de Paul Simon, comisionado de Asuntos de las Minorías de Nevada E.U., por la Contribución a la Educación  y Promoción de la Cultura Maya. Dic. 16 del 2010.
  • Reconocimiento del City College of San Francisco, E.U., por la destacada trayectoria en la investigación y difusión de la Cultura maya. Noviembre 2011.
  • Doctorado Honoris Causa por la Universidad de Oriente, Valladolid, 24 de Octubre 2014.

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