25 de Septiembre de 2018

Yucatán

Una reliquia de espanto en Umán, Yucatán

Uno de los últimos oratorios en pie corre el riesgo de desaparecer por historias de fantasmas que han alejado a la gente.

Nuestro entrevistado señala el sitio exacto en donde se ve una calavera al tomar una foto. (Jorge Moreno/SIPSE)
Nuestro entrevistado señala el sitio exacto en donde se ve una calavera al tomar una foto. (Jorge Moreno/SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- La ciudad de Umán es uno de los sitios a donde he ido a investigar en mayor número de ocasiones; hace unos meses presenté algunos de los casos más sonados que han ocurrido ahí, en esta ocasión hablaremos en exclusiva de una de sus más de diez comisarías, me refiero a Oxholón.

Este poblado se ubica en la carretera Umán-Samahil y aunque es pequeño, ocurren situaciones paranormales dignas de ser contadas,

El sitio que más me llama la atención de Oxholón es sin duda el llamado 'oratorio', una pequeña capilla ubicada a un costado de la escuela primaria del lugar.

Este sitio tiene una peculiaridad casi única en todo el estado, ahí se enterraban a todos los niños pequeños que morían, tanto en la población, como en sitios cercanos.

Cementerio saturado

Tiene más de ochenta años de antigüedad y de acuerdo con la antigua tradición y lo que nos contó el señor Gabriel Chi Dzul (la persona que nos invitó conocer el sitio), en el siglo pasado había problemas de espacio en el cementerio municipal de Umán y, por lo tanto, usaban esa fosa para enterrar a los niños pequeños.

De hecho, nuestro entrevistado (quien radica en esa población y trabaja en Mérida) comentó que tiene a un familiar enterrado ahí. Lo que pude investigar en la hemeroteca y en unos libros de historia es que en los siglos XVIII, XIX y XX se tenía la costumbre de construir los llamados oratorios para enterrar a los niños que morían de enfermedades contagiosas o de epidemias, así como a los que fallecian al nacer, o bien, durante el embarazo.

Cada mes se les iba a hacer rezos especiales pues, según la antigua creencia, los niños no descansaban en paz y tardaban en irse y cruzar el umbral, y también durante la celebración anual de los fieles difuntos se les hacían misas especiales.

En mis viajes por prácticamente todos los municipios de la Península no había visto un oratorio en pie (casi todos fueron destruidos y los restos de los cadáveres trasladados a cementerios municipales) y, de hecho, el de Oxholón está casi en ruinas dada su antigüedad.

Hasta este punto todo podría parecer un dato anecdótico o histórico de las antiguas tradiciones, pero el motivo principal de acudir a este sitio a petición de nuestro entrevistado fue porque varios pobladores han reportado que en las noches, e incluso durante el día, han podido ver sombras y escuchado lamentos provientes del interior del oratorio.

Calavera en foto

De hecho, comentó que su hijo, que estudia en la primaria ubicada a un costado del sitio, a raíz de los reportes tuvo la curiosidad de tomar varias fotos cada vez que pasaba por ahí, saliendo en varias de ellas los famosos 'orbs' (ciertas distorsiones aparecidas en fotografías y vídeos), e incluso en una de ellas se aprecia una especie de calavera.

Ya hemos analizado la foto y aunque el parecido con una calavera es muy claro, también sabemos que en ocasiones la casualidad puede hacer que se presenten esas formaciones sobre todo en paredes tan derruidas como las que tiene ese sitio.

Cabe mencionar que prácticamente ya no viven en el pueblo familiares de los difuntos enterrados ahí, algunos han muerto y, en el peor de los casos, hay personas que ya no se acuerdan de llevar una ofrenda a sus muertos; las velas y veladoras que están en el oratorio fueron colocadas por vecinos y gente que se apiadó de los fallecidos.

Lo único lamentable, según nos dijeron, es que a este sitio se le veía con respeto, pero a raíz de que hace casi dos años unas personas de un canal de televisión fueron al oratorio y sin permiso quemaron aceites, porque según ellos veían al demonio, los niños de la primaria y otras personas que vieron el programa se sugestionaron y les da más miedo pasar por ahí.

En las dos visitas que yo hice a este oratorio nunca pasó nada extraño y eso también hay que decirlo.

Por cierto, donde también les da miedo, sobre todo a uno que otro taxista, es un punto de la carretera principal, ya que, según afirman, en la madrugada se ve a una señora de negro, sentada como si esperara la combi, pero de pronto desaparece.

También en los pozos de dos casas cercanas en varias ocasiones han visto aluxes y también se cuenta en Oxholón las clásicas historias sobre el 'huaypeck' (brujo que se convierte en perro) y de la Xtabay.

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