23 de Septiembre de 2018

Yucatán

Jóvenes cuidan y aprovechan el medio ambiente con inteligencia

Carlos Cortés Manica y Fátima Rocha Argüelles ofrecen con Enersureste soluciones con materiales avanzados, aplicaciones en energía renovable.

Carlos Cortés Manica y Fátima Rocha Argüelles, de Enersureste,  impulsan un modelo de negocio en constante actualización y proponiendo innovación y tecnología a favor del medio ambiente. (Milenio Novedades)
Carlos Cortés Manica y Fátima Rocha Argüelles, de Enersureste, impulsan un modelo de negocio en constante actualización y proponiendo innovación y tecnología a favor del medio ambiente. (Milenio Novedades)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- Preocupados por los altos costos de la energía y del daño que sufre el medio ambiente para proveerla, Carlos Cortés Manica y Fátima Rocha Argüelles ofrecen soluciones con el desarrollo de materiales avanzados y superficies inteligentes, aplicaciones en energía renovable y tecnologías de la información, promoviendo la utilización de fuentes limpias para producir energía.

Su labor fue reconocida al nivel nacional e internacional, entre las distinciones destaca el 3er lugar como “Mejor Negocio Verde”, otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo. 

Durante 2014, Fátima fue reconocida como número 1 de las “10 Empresarias Excepcionales de México”, reconocimiento entregado por Mujer Emprende. 

En noviembre del 2014, representaron a México en la Cumbre Mundial de Emprendores, organizada por el gobierno de Estados Unidos, derivado de una iniciativa del presidente Barack Obama para empoderar a jóvenes empredendores.

En dicho encuentro, Carlos Cortés obtuvo el 5to lugar por el desarrollo de un aire acondicionado solar y Fátima el 1er lugar por el desarrollo de una tela térmica llamada Thermalfit.

Juntos son fundadores de la empresa Enersureste y las tiendas concepto Energy Depot, en un modelo de negocio en constante actualización y proponiendo innovación a favor del medio ambiente.  

¿Cómo nació su proyecto, cómo fue que se interesaron por el desarrollo de tecnología?

Hemos evolucionado mucho desde que fundamos la empresa. En 2009 empezamos con una idea muy simple de vender calentadores solares, ya que vimos esa oportunidad hace 6 años, esta lección nos enseñó mucho pues en ese momento vimos sólo un negocio rápido, no estábamos enfocados en solucionar un problema real, en este caso el problema era la mala calidad de los calentadores de importación.

En 2010 establecimos una planta de producción de calentadores solares para dejar de importarlos y en 2011 tomamos la decisión de trasladar la planta de Mérida a Guadalajara y hacer correcciones en el diseño del proceso de manufactura y producto.

Al mismo tiempo, en 2011 invertimos en consolidar un departamento de desarrollo tecnológico y de innovación que pudiera evitar errores en productos anteriores, esto nos permitió comenzar a desarrollar nuevos productos.

Durante todo 2012 y 2013 el negocio de los calentadores solares poco a poco ganó mercado e incrementó sus ventas. T

ambién durante estos años el equipo de innovación y desarrollo comenzó a crear proyectos muy prometedores que comenzó a tener una amplia aceptación en el mercado y fue por esto que replanteamos el enfoque y la visión de la empresa.

A partir de ahí nos convertirnos en desarrolladores de tecnología, establecimos alianzas estratégicas con socios mejor posicionados en el mercado que nos ayudan a escalar y colocar los productos en el mercado. Podemos decir que entendimos que nuestras fortalezas siempre habían estado en el diseño y conceptualización de la tecnología y sus aplicaciones más allá de sólo la fabricación.

¿Cómo lograste pasar de la idea a un modelo de negocio?

Generalmente piensas que si platicas tu idea te la va a robar el primero que pase, normalmente piensas que tu idea es lo mejor del mundo y que será la solución a todos los problemas; sin embargo la realidad es triste, tu idea vale nada, cero pesos con cero centavos, lo importante es que lo ejecutes y cómo lo ejecutes.

Después de 5 años vemos que la manera de llevar ideas a un modelo de negocio es observar el mercado e identificar qué problema resuelves.

Entendiendo esa perspectiva y dimensionando el tamaño de mercado y su dinámica es la única manera en la que puedes decir que tienes un modelo de negocio que funciona dentro del mercado.

Debo decir que por los varios miles de pesos en pérdidas económicas entendimos que una idea no es un negocio hasta que tu operación no sea sostenida por la dinámica del mercado orgánicamente.

¿Cómo fue su proceso de financiamiento?

Carlos: El primer apoyo monetario vino de la familia, los fondos de mi abuela fue lo que me ayudó para comenzar el proyecto.

Después obtuvimos financiamiento de los gobiernos estatal y municipal, y una vez comenzó a tener una buena proyección y tracción decidimos apalancarnos para echarlo a andar.

Una vez que la capacidad estaba creada para lanzar el producto presentamos el proyecto a fondos de gobierno federal que apoyan la tecnología para terminar de desarrollarlo.

¿Cómo influyó su juventud en el proceso de emprendimiento?

Carlos: Decidí ser emprendedor porque quería darle sentido a mi vida a través de algo que pudiera comenzar desde cero y convertirlo en un negocio que perdure más de lo que yo pueda alcanzar a ver durante mi vida.

Mientras fui vicepresidente nacional de  Asociación Internacional de Estudiantes de Ciencias Económicas y Comerciales (Aiesec) México conocí a un joven empresario en el DF que me dijo: “Carlos, no tengo un peso en la bolsa, le tuve que pedir prestado a mi mamá para comer la semana pasada, pero confío en mi visión y en mi negocio que estoy seguro que va a funcionar pronto y nunca me había sentido tan feliz y realizado como ahora”. Este emprendedor distribuye hoy sus productos en grandes cadenas comerciales en México y LATAM.

Fátima: Creo que a través de varias experiencias desde muy joven fui descubriendo una habilidad diferente por comenzar cosas de la nada, comenzar algo con cero o pocos recursos nunca se me hizo imposible.

Cuando decidí tomar este camino sabía que tendría que dejar muchas otras oportunidades de lado, sin duda ahora que veo el sacrificio también veo el beneficio y me llena de energía saber que sólo estamos empezando y que las posibilidades de crecer son infinitas. También fui parte de Aiesec y eso me abrió las puertas a escenarios que jamás podría haber conocido por mi cuenta.

¿Cómo se asesoran para que su negocio funcione correctamente?

En el caso de ThermalFit y TUMFV (nuestra plataforma de validación en línea) estamos trabajando de la mano con la Fundación Estados Unidos México Para la Ciencia y a través de Techba estamos en proceso de aceleración en Silicon Valley.

¿Qué lecciones aprendieron hasta el momento como emprendedores?

Una de las principales lecciones o reto fue entender cómo funciona el mercado, cambiarse el chip hacia una mentalidad de que a nadie le importa que es lo que tiene dentro un producto sino más bien lo que hace y como resuelve sus problemas. Otra lección ha sido dejar de invertir recursos en actividades que no están alineadas con una visión de mercado.

¿Qué consejos pueden compartirles a jóvenes que buscan un lugar en el mundo para aportar a la sociedad?

Carlos: Un consejo importante es que el mercado manda, realmente si se va a hacer algo tiene que estar enfocado en generar valor a los clientes, usuarios y sociedad. 

Fátima: Un consejo de mi parte es que simplemente no tengan miedo de emprender, actualmente hay una política global muy importante de apoyo a emprendedores y esto lo podemos observar en diferentes escenarios, desde lo local hasta lo internacional, en Silicon Valley por ejemplo el centro del ecosistema es precisamente el emprendedor, no las grandes empresas, ni los inversionistas o las instituciones, sino el emprendedor.

En Yucatán definitivamente hay emprendedores y empresarios que tienen este espíritu y la prueba de ello es que cuando salen y compiten en escenarios nacionales y globales son premiados, pues se atrevieron a pensar no sólo en lo que su ciudad necesita, sino en lo que necesitan mercados masivos o globales. 

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