23 de Septiembre de 2018

Yucatán

'Como franelero he conocido desde Ana Bárbara hasta Juan Gabriel'

'La gente de otros estados da más propina. Lo mínimo que gano son 300 pesos al día', dijo don Rafael, que labora como 'viene viene'.

Don Rafael no solo es franelero, sino también se preocupa por orientar a sus clientes que acuden a solicitar la visa americana. (Milenio Novedades)
Don Rafael no solo es franelero, sino también se preocupa por orientar a sus clientes que acuden a solicitar la visa americana. (Milenio Novedades)
Compartir en Facebook 'Como franelero he conocido desde Ana Bárbara hasta Juan Gabriel'Compartir en Twiiter 'Como franelero he conocido desde Ana Bárbara hasta Juan Gabriel'

William Sierra/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Rafael se levanta todos los días a las 6:00 horas. Se prepara para ir a trabajar como cuidador de autos. Esta labor la desempeña desde hace más de cuatro años en calles del centro de Mérida, donde a diferencia de otros ‘colegas’ del rumbo, le va bastante bien

El sitio de Rafael se encuentra a unos metros del Centro de Atención a Solicitantes de visa americana, en la esquina de las calles 69 con 66.

Su labor empieza poco antes de las 7:00 horas y termina después de las 15:00 horas. Cuando le va muy mal, se lleva unos 300 pesos, pero hay días en que “gano mucho más”, exclama.

Y es que además de cuidar vehículos también ofrece hasta orientación de qué papeles se requieren para “no dar tantas vueltas”, y los lleva a donde sacan copias fotostáticas cerca. “La gente te agradece todo eso y te da buenas propinas, pues también les cuido sus autos”, menciona.

Para esta labor tiene algunas cubetas de plástico que coloca sobre la calle para reservar el sitio de los futuros clientes, que acuden a realizar el trámite en el CAS.

“La gente de otros estados son los que dan más propina, puede ser de 20 hasta 50 pesos, en cambio los que son de aquí son más codos”, agrega, y lanza una carcajada.

“Ya estoy pensionado, así que esto es mi extra”, indica.

El estar en ese “privilegiado lugar”, como él mismo lo califica, le ha permitido conocer una que otra personalidad, incluso hasta artistas como Ana Bárbara y el fallecido Juan Gabriel.

“Por lo general llegan como cualquier persona, eso sí, en buenos autos, casi nadie se da cuenta (de) que son famosos, y la mayoría que se encuentran ahí se entera hasta que ya se fueron”, recuerda. 

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios