26 de Mayo de 2018

Yucatán

 / Navidad

Recuerda Santa Claus el espejo que le marcó la vida en Yucatán

Siempre en estas fechas se llena de tranquilidad y se siente feliz porque interactúa con los niños, a los que motiva a portarse bien.

“Tengo varios amiguitos enfermitos que cada año me visitan; no importa que sus cuerpos sean adultos, su mente de niños siempre me genera una sonrisa y pienso que yo también a ellos”, asegura Santa Claus. (Milenio Novedades)
“Tengo varios amiguitos enfermitos que cada año me visitan; no importa que sus cuerpos sean adultos, su mente de niños siempre me genera una sonrisa y pienso que yo también a ellos”, asegura Santa Claus. (Milenio Novedades)
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Joel González/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- Vestido elegante con su traje color rojo de terciopelo, brillantes botas negras, gorro con borla y amplio cinturón negro; de barba y pelo largo de color blanco; siempre sonriente y con grandes mejillas coloradas, encontramos al más conocido de los habitantes del Polo Norte. En este lugar tiene su taller para la fabricación de juguetes, ayudado por sus duendes.

Santa Claus se describe como un personaje mítico que representa la Navidad, una de las fechas que el también llamado Papá Noel, considera las más bonitas y representativas del mundo.

Amable y sonriente nos platicó lo que es para él la Navidad: “Significa el nacimiento del Salvador, Nuestro Señor Jesucristo. Además es muy representativa para los países nórdicos, de donde  provengo. Si recuerdan, mi familia poseía mucho dinero, el cual me heredaron y utilicé todo para dar regalos a los pobres durante la Pascua y después me convertí en monje. Más tarde mi ejemplo de generosidad y bondad sirvió de inspiración a muchos, por lo que con el tiempo se ha convertido en una tradición”.

Para este personaje, también llamado en algunos lugares como “San Nicolás”, señaló que para él los niños, aparte de ser el futuro del mundo, son los seres a los que les debemos aprender mucho.

“Sigo aprendiendo y encontrando cosas diferentes de cada niño que trato, que veo, que visito y que me entrega su cartita”, comentó Santa, y luego dio una sonora carcajada. Jo jo jo.

Santa Claus recomienda a los niños portarse bien, hacer sus deberes, obedecer a sus padres, arreglar sus cuartos y ser compartidos con sus hermanos

Santa Claus reveló que tiene momentos buenos y malos, pero siempre en estas fechas se llena de tranquilidad y se siente feliz porque interactúa con los niños, a los que sabe acercarse porque conoce sus actividades y por medio de ellas los motiva a portarse bien y sean obedientes para que obtengan como recompensa un posible regalo que reconozca su esfuerzo.

Muchas historias lo han marcado, pero los niños enfermos que tienen cáncer, sida o con enfermedades mentales son quienes más han tocado su corazón; “Tengo varios amiguitos enfermitos que cada año me visitan; no importa que sus cuerpos sean adultos, su mente de niños siempre me genera una sonrisa y pienso que yo también a ellos”.

Tres experiencias buenas han marcado la vida de Santa en Yucatán; quien nos compartió una de ellas: “En una ocasión una señora se me acercó y me dijo: Santa Claus, mi sobrina con Síndrome de Down se quedó huérfana debido a que sus padres fallecieron en un accidente y ella lo que quiere para esta Navidad es tomarse una foto contigo y que le regales un espejo.

La niña, cuyo nombre es Norma, se emocionó mucho cuando la visité y llamé por su nombre, luego la invité a que nos tomáramos juntos la foto. Mi curiosidad me hizo preguntar para qué quería el espejo y me respondió: Es que en “la Bella y la Bestia” él de da a ella el espejo para cuando quiera verlo. Y yo quiero tener uno para poder ver a mi mamacita”...

A este personaje le da tristeza que la gente se esté deshumanizando y que los valores se vayan perdiendo; “En los años que tengo visitando este Estado he notado que los niños siempre tienen ganas de creer, pero a veces los padres son los que no los dejan, porque tienen mucha prisa; están tan ensimismados en sus problemas que no los deja acercarse a mí, y eso provoca que la ilusión se pierda.

También recordó los consejos que da a los niños siempre: “Portarse bien, hacer sus deberes, obedecer a sus padres, arreglar sus cuartos y ser compartidos con sus hermanos. Y dio un mensaje a los niños: “Sigan creyendo y viviendo la edad que tienen, no se la brinquen”. 

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