24 de Septiembre de 2018

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Obama promete que dejarán de espiar a presidentes

El Presidente de EU dijo que ordenará cambios en la recolección masiva de datos telefónicos, los que pondrán fin al programa 'tal como existe'.

El presidente Barack Obama durante sus declaraciones sobre la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en el Departamento de Justicia en Washington. (Agencias)
El presidente Barack Obama durante sus declaraciones sobre la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) en el Departamento de Justicia en Washington. (Agencias)
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Agencias
WASHINGTON, EU.- Buscando calmar los ánimos generados por el programa de espionaje de Estados Unidos, el presidente Barack Obama dijo el viernes que terminará con el control oficial sobre los registros telefónicos de cientos de millones de estadounidenses y ordenó inmediatamente a las agencias de inteligencia que obtengan un permiso judicial entes de acceder a esos archivos, según informó Associated Press.

A pesar de esto, el presidente defendió la organización de espionaje del país en su totalidad y dijo que los organismos de inteligencia no actuaron de manera "imprudente con las libertades civiles de nuestros conciudadanos".

El presidente también indicó a las agencias estadounidenses que dejen de espiar a los líderes internacionales de países aliados y pidió ampliar las protecciones a la privacidad de ciudadanos extranjeros cuya comunicación es objeto de espionaje por parte de Estados Unidos.

Obama dijo que su país tiene la "obligación especial" de revisar sus capacidades de inteligencia ante la posibilidad de violar las libertades civiles.

"Las reformas que propongo ahora deberían darle al pueblo estadounidense una mayor confianza de que sus derechos están siendo protegidos, incluso cuando nuestras agencias judiciales y de inteligencia mantienen las herramientas que necesitan para que estemos seguros", dijo Obama en su muy esperado discurso en el Departamento de Justicia.

"Este debate nos hará más fuertes", señaló. "En este tiempo de cambio, Estados Unidos de América tendrá que ser un líder".

Con los anuncios de Obama se culmina la revisión que surgió después de que el ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA en inglés), Edward Snowden, filtrara información sobre los programas secretos de espionaje de Estados Unidos.

Si se implementan por completo las propuestas del presidente, se llevarán a cabo cambios importantes en la forma en la que Agencia de Seguridad obtiene los registros telefónicos, autorizada bajo la sección 215 de la Ley Patriota de Estados Unidos, promulgada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Obama pidió ampliar la protección a la privacidad de ciudadanos extranjeros cuya comunicación es objeto de espionaje por parte de EU

Incluso ante las decisiones de Obama quedan muchas interrogantes sobre el futuro de los programas de espionaje. Aunque Obama quiere retirarle a la NSA la capacidad para almacenar los registros telefónicos no dio una recomendación sobre dónde deberá ser llevada y almacenada dicha la información.

En cambio, le dio a los involucrados en inteligencia y al fiscal general 60 días para analizar opciones, incluyendo la propuesta de un consejo presidencial que recomendó que fueran las empresas telefónicas o un tercero quien lo hiciera.

Activistas por el derecho a la intimidad dicen que poner la información fuera del control del gobierno podría reducir el riesgo de búsquedas exageradas o no autorizadas por parte de la NSA. Pero las compañías telefónicas no están de acuerdo con los cambios que les devolverían el control de los archivos, argumentando preocupaciones sobre su responsabilidad si ciberpiratas u otras personas obtuvieran acceso a esta información indebidamente.

Tampoco quedó claro el papel del Congreso para autorizar estos cambios. Un funcionario dijo que Obama podría incluir la transferencia de la información a través de una orden ejecutiva, mientras que algunos asesores en el Congreso dijeron que sería necesaria la promulgación de una legislación al respecto.

Los cambios son mucho más profundos de lo que muchos imaginaban. En su presentación de hoy, Obama mencionó brevemente a Snowden, quien es ampliamente reconocido como el responsable de esta revisión que hizo la Casa Blanca sobre los programas de inteligencia.

"La forma sensacionalista en la que estas revelaciones se han hecho, ha llevado en general a más conflicto que a la verdad, al tiempo que reveló métodos a nuestros adversarios que podrían afectar nuestras operaciones de formas que quizá no logremos comprender en los años por venir", dijo Obama.

El Congreso tendría que aprobar otra propuesta del mandatario, que establecería un panel de abogados externos que consultaría con el Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que es secreto, sobre los nuevos problemas jurídicos que aparezcan.

La Casa Blanca dice que el panel propendería por la privacidad y las libertades civiles mientras que el tribunal debe evaluar las peticiones de acceso a registros telefónicos.

Personas cercanas al proceso de revisión de la Casa Blanca dicen que Obama aún estaba lidiando con decisiones clave sobre el archivo de registros telefónicos a pocos días del discurso del viernes.

Si bien el presidente ha dado la bienvenida a la revisión de los programas de vigilancia de la nación, es casi seguro que el estudio no hubiera sido posible sin las filtraciones de Snowden, que enfrenta cargos de violación a los deberes del espionaje en Estados Unidos. Él vive en la actualidad vive en Rusia, donde se le concedió una petición de asilo temporal.

Algunos defensores de la privacidad han presionado a Obama para que le conceda una amnistía a Snowden, o un acuerdo con la fiscalía en caso de regresar a Estados Unidos, pero la Casa Blanca ha rechazado, a la fecha, esas solicitudes.

Las revelaciones han provocado ira, especialmente en el extranjero, por la manera cómo Estados Unidos monitoreaba las comunicaciones de líderes extranjeros amigos, como sucedió con Angela Merkel, canciller alemana. Obama dijo que las nuevas directrices limitan el espionaje de mandatarios extranjeros, salvo que exista un alto interés para preservar la seguridad nacional.

"Los líderes de nuestros amigos cercanos y aliados tienen derecho a saber que si quiero conocer lo que piensan acerca de un tema, voy a tomar el teléfono y los voy a llamar, en lugar de espiarlos", dijo Obama.

Se espera que los cambios anunciados por el presidente sean rechazados por parte de algunos miembros de la comunidad de inteligencia, que lo han estado presionando para que mantenga intactos buena parte de los programas de espionaje.

En respuesta a las propuestas de cambios de Obama, el general retirado Michael Hayden, ex director de la NSA, dijo el viernes que "nadie va a estar de acuerdo (con la propuesta de que una corte apruebe previamente las interceptaciones)".

En el "Today Show" de la cadena nacional NBC, Hayden dijo que ya se ha ocasionado "un daño grave o irreversible a la capacidad" de la Agencia de Seguridad Nacional para hacer labores de inteligencia.

La Administración no reveló los abusos cometidos por el gobierno con los programas de inteligencia durante su proceso de revisión, dijeron funcionarios. Pero dijeron que la toma de decisiones del presidente fue influenciada por el potencial de abusos a medida que la tecnología de vigilancia se volvía más poderosa.

Muchas de las recomendaciones del presidente estaban destinadas a recobrar la confianza del público en los operativos de espionaje. Eso incluyó la prohibición de la confidencialidad de algunas de las peticiones realizadas a empresas destinadas a obtener datos sobre sus clientes cuando sean parte de una investigación de seguridad nacional.

La Casa Blanca dijo que esas peticiones, conocidas como las "cartas de seguridad nacional", ya no se mantendrán en secreto por tiempo indefinido, a menos que el gobierno establezca que existe una necesidad de confidencialidad cuando están siendo utilizados en una investigación.

Alrededor de 20,000 de esas cartas se envían anualmente por parte del FBI a bancos, empresas de telecomunicaciones y otras compañías, pero los destinatarios tienen prohibido revelar algo acerca de ello. Obama quiere cambiar eso y permitir que algunos de los datos se hagan públicos.

El presidente también ordenó al Departamento de Justicia y el Director de Inteligencia Nacional a buscar la manera de desclasificar futuros dictámenes del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera.

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