23 de Septiembre de 2018

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Con noble acto, reo condenado a muerte frena su ejecución

Su deseo de donar un riñón y su corazón pospone la pena capital y propicia un debate de alcances médicos y éticos, en Ohio.

Los órganos de Ronald Phillips quedarían inservibles por la composición química de la inyección letal. (Agencias)
Los órganos de Ronald Phillips quedarían inservibles por la composición química de la inyección letal. (Agencias)
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Agencias
COLUMBUS, Ohio.- Una solicitud de último momento de un reo de Ohio condenado a muerte para donar sus órganos está suscitando preocupantes cuestionamientos éticos y médicos entre expertos en trasplantes y en ciencia de las éticas.

Menos de un día antes de que el asesino Ronald Phillips fuera ejecutado por inyección letal, el gobernador republicano John Kasich pospuso el miércoles la pena máxima para revisar la solicitud del reo.

Phillips, de 40 años, quiere dar un riñón a un familiar antes de ser ejecutado, y su corazón después de morir.

El gobernador dijo que está abierto a la posibilidad de que Phillips done un riñón u otro órgano no vital antes de su ejecución. Pero parecía descartar una donación post mórtem, según publica AP.

"Me di cuenta que este es un territorio desconocido para Ohio", dijo Kasich en un comunicado, "pero si se puede salvar otra vida por este deseo de donar sus órganos y tejidos, entonces deberíamos permitir que suceda eso".

Algunos expertos médicos y otros advierten que las sustancias químicas utilizadas en la ejecución podrían dejar inservibles los órganos.

Además les perturba profundamente la perspectiva de que donen órganos reos condenados a pena de muerte, aun cuando podría disminuir la escasez que es tan severa que mueren pacientes que están en lista de espera para recibir donaciones.

Se preguntan si el reo condenado puede dar su consentimiento con libertad, o está esperando desesperadamente recibir clemencia. Les preocupa que tales prácticas induzcan a jueces y jurados a decidir con mayor probabilidad determinar sentencias de muerte, y les preocupa la posibilidad de utilizar a reos como fuente de repuestos.

Existe redención

Arthur Caplan, experto en ética médica de la Universidad de Nueva York, dijo que la donación de órganos es incompatible con el objetivo de castigo.

"Es inescrupuloso porque este tipo será ejecutado por violar y matar a una niña de tres años. Cuando uno dona órganos, existe un tipo de redención", señaló Caplan. "Castigo y donación de órganos no van bien juntos. Pienso que de ninguna manera queremos convertir en héroe al tipo de personas que estamos ejecutando".

No obstante, no es inusual que un reo condenado a muerte se convierta en un donador de órganos.

A Steven Shelton, reo condenado en Delaware, se le permitió donar un riñón a su madre en 1995, aunque su ejecución no era inminente.

En 1996, el tribunal Superior de Alabama detuvo la ejecución de David Larry Nelson para que pudiera donar un riñón a su hermano. Su hermano estaba demasiado enfermo para ser operado y falleció posteriormente.

En otros estados se han rechazado solicitudes similares, incluido Texas. En todos los casos se trataba de las llamadas donaciones en vida, nunca de la donación de un órgano vital como un corazón.

Graves preocupaciones

Richard Dieter, director ejecutivo del Death Penalty Information Center (Centro de Información sobre la Pena de Muerte), con sede en Washington, el cual se opone a la pena capital, dijo que la práctica suscita graves preocupaciones.

"Una vez que es colocada la persona en el pabellón de condenados a muerte o categoría de ejecución, entonces su vida se vuelve menos en la ecuación de las cosas", indicó. "Ese es un camino peligroso en el que una vida es utilizada para salvar otra".

Anne Paschke, una vocera de United Network for Organ Sharing (Red Unida para la Compartición de Órganos), con sede en Richmond, Virginia, dijo en un comunicado que el comité de ética de su organización en 2007 calificó la práctica como "moralmente censurable".

Señaló que el comité ve extremadamente difícil "asegurar que un prisionero condenado (a la pena de muerte) podría dar un consentimiento para donación adecuadamente informado, libre de cualquier coerción o consideración de ganancia personal".

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