16 de Julio de 2018

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En duda, extradición del asesino de Cecil

A pesar de que Zimbabue ya inició con los procesos para que Walter James Palmer sea extraditado, EU aún no emite declaraciones al respecto.

En fotografía, Walter James Palmer (d), el dentista estadounidense acusado de matar al león Cecil, en Zimbabue. Palmer pertenece a un grupo denominado "Trophy hunt America" que se dedica a la cacería legal en diversas zonas de Estados Unidos. (Trophyhuntamerica.com)
En fotografía, Walter James Palmer (d), el dentista estadounidense acusado de matar al león Cecil, en Zimbabue. Palmer pertenece a un grupo denominado "Trophy hunt America" que se dedica a la cacería legal en diversas zonas de Estados Unidos. (Trophyhuntamerica.com)
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Agencias
MINEÁPOLIS, Minnesota.- Zimbabue ha solicitado la extradición del dentista estadounidense que mató al león Cecil, que fue tentado a salir de un parque nacional.

El asesinato causó indignación internacional y las autoridades del país africano solicitaron su extradición, pero no está claro si Walter James Palmer, de 55 años, residente en Minnesota, puede ser extraditado.

Palmer afirma que se basó en sus guías para asegurarse de que la cacería fuera legal. 

Un miembro del gabinete en Zimbabue dijo el viernes que el gobierno solicitó "a las autoridades responsables" la extradición de Palmer para que "asuma su responsabilidad" por la muerte de Cecil. La embajada de Estados Unidos en ese país no dió declaraciones sobre el caso.

Aunque un cazador profesional y el propietario de una granja han sido arrestados por la muerte del león, Palmer no ha sido acusado. Eso podría ser clave para poner en marcha una solicitud formal de extradición, si acaso.

El proceso

Todo pedido de extradición debe pasar por el Departamento de Estado norteamericano, que podría derivarlo al Departamento de Justicia, o también podría ser enviado directamente al Departamento de Justicia, indicó Jens David Ohlin, que enseña derecho internacional y penal en la Universidad Cornell en el estado de Nueva York.

A partir de allí, las autoridades federales estadounidenses tendrían que decidir si cabe dentro de las disposiciones del tratado de extradición con Zimbabue, que entró en vigencia en el 2000.

"Deben determinar si la acusación constituye un delito en Zimbabue y también un delito en Estados Unidos", precisó Ohlin.

Lo que Estados Unidos no puede hacer es determinar la culpa o inocencia de Palmer, advirtió Stephen I. Vladeck, profesor de derecho especializado en asuntos internacionales en la American University en Washington, D.C.

Ohlin considera que el caso entra dentro del tratado y es aquí donde se complica la situación.

No existen antecedentes

Estados Unidos no ha enviado a nadie a Zimbabue desde que el tratado entró en vigencia y viceversa, según un funcionario del Departamento de Estado que habló con la condición del anonimato por no estar autorizado a hablar sobre el caso públicamente.

Las extradiciones "inevitablemente dependen de las consideraciones políticas y diplomáticas más que las legales", afirmó Vladeck.

Las relaciones entre ambos países se ven afectadas por tensiones políticas. La nación africana ha atribuido sus penurias económicas a sanciones impuestas por Estados Unidos al presidente Robert Mugabe y sus aliados, aunque muchos comentaristas han achacado la declinación económica de Zimbabue a la mala administración. 

Washington impuso las penalidades a Zimbabue debido a preocupaciones sobre derechos humanos. Además, Mugabe siempre ha censurado lo que califica de injerencia occidental en África y que considera una extensión del régimen colonial del pasado.

Malas condiciones carcelarias 

Ohlin dijo que Estados Unidos podría analizar el sistema de justicia de Zimbabue para determinar si es justo y si sus prisiones cumplen con las normas protectoras de los derechos humanos. 

The Associated Press reportó que los presos en Zimbabue se amotinaron este año porque no les habían dado carne en tres años y que las protestas por la alimentación evidenciaban una declinación económica debilitante que ha dejado al gobierno en dificultades para hacer frente a sus obligaciones.

Si las condiciones en prisión son "injustamente duras", Estados Unidos podría negar la extradición, aclaró Ohlin.

Asimismo, Vladeck notó que en cualquier extradición "podría haber preocupaciones por el precedente que pueda sentar para los turistas estadounidenses en el exterior".

Palmer podría resistirse a la extradición o su abogado objetarla, aduciendo que su caso no cae dentro de las disposiciones de la extradición, afirmó Ohlin. A esa altura, la defensa podría solicitar al juez que resuelva la cuestión, lo que podría demorar meses, agregó.

"Si él se resiste a la extradición", afirmó Ohlin, "creo que probablemente perdería el caso, pero hay muchos argumentos creativos que sus abogados podrían plantear".

Aunque el caso de Palmer ha cobrado gran notoriedad, Vladeck aclaró que "las cuestiones legales planteadas son realmente rutinarias y mundanas".

(Con información de Notimex)

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