21 de Septiembre de 2018

Mundo

Escándalo por espionaje golpea la credibilidad de AP

Muchas de las fuentes de la agencia, entre ellas políticos y altos funcionarios, rehúsan proporcionar datos a sus periodistas.

Gary Pruitt, presidente de la AP,  condena la violación a la libertad de prensa que afecta a la agencia. (Agencias)
Gary Pruitt, presidente de la AP, condena la violación a la libertad de prensa que afecta a la agencia. (Agencias)
Compartir en Facebook Escándalo por espionaje golpea la credibilidad de APCompartir en Twiiter Escándalo por espionaje golpea la credibilidad de AP

Agencias
WASHINGTON, D.C.- El caso de espionaje a The Associated Press está dañando la capacidad de la primera agencia de noticias estadunidense de recopilar información, denunció su director ejecutivo y presidente, Gary Pruitt, en un programa televisivo de la cadena Cbs, "Face The Nation".

"Tras haber sabido que el Departamento de Justicia controló nuestros teléfonos durante un par de meses en 2012, muchas de nuestras fuentes habituales, representantes del gobierno y altos funcionarios, son más reacios a hablar con nuestros cronistas", dijo Pruitt. "Temen que hablando con nosotros puedan ser controlados y monitoreados por el gobierno", completó.

Desde hace días, los altos cargos de la agencia protestan contra las interceptaciones que a su juicio representan una violación de la libertad de prensa tutelada por la Constitución, según informó la agencia Ansa Latina.

Todo estalló el pasado 10 de mayo, cuando el mismo Departamento de Justicia informó directamente a la AP haber recopilado información de al menos 20 de sus líneas telefónicas de reporteros y oficinas en Nueva York, Washington y Hartford (Connecticut) entre abril y mayo del año pasado.

"En ese período un centenar de periodistas usaron esas líneas para hacer su trabajo y buscar noticias, estamos hablando de dos meses de registros por al menos varios miles de llamados", explicó Pruitt.

Cuando estalló el escándalo, el fiscal general Eric Holder dijo que se trataba de contactos vinculados a una investigación sobre una acción terrorista que los servicios de inteligencia estaban llevando a cabo para prevenir un atentado. 

El mismo presidente Barack Obama, que aseguró no saber nada, habló de la necesidad de encontrar un punto de "equilibro entre el derecho de información y la tutela de la seguridad nacional", y subrayó cómo se habían puesto en peligro vidas humanas.

Filtraciones

"Filtraciones sobre seguridad nacional pueden poner gente en peligro", dijo el mandatario.

Una justificación que no calmó la indignación de toda la prensa estadounidense. Hasta el punto de que hace unos días, unos 50 medios de entre los más importantes del país, de la Cnn al Washington Post, de Abc al New York Times, firmaron una carta de protesta contra la conducta del gobierno y de solidaridad a la AP.

A esa iniciativa Obama respondió además con un gesto político: pidió a un senador demócrata que sacase del cajón un viejo proyecto de ley que defiende el derecho de los periodistas a negarse a revelar sus propias fuentes confidenciales, con la excepción de casos en los que está en juego la seguridad nacional.

El gesto, sin embargo, no clamó del todo las aguas, hasta el punto de que muchos medios han seguido criticando a Obama por el tratamiento reservado a la prensa.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios