20 de Agosto de 2018

Mundo

Al mudarse de casa encontró un perro en el sótano

La reacción del pitbull al ver a sus rescatistas conmovió a todos los presentes.

El perro fue apodado Jumping Bean (Frijol saltarín) por su carácter sumamente alegre. (Foto: Contexto)
El perro fue apodado Jumping Bean (Frijol saltarín) por su carácter sumamente alegre. (Foto: Contexto)
Compartir en Facebook Al mudarse de casa encontró un perro en el sótanoCompartir en Twiiter Al mudarse de casa encontró un perro en el sótano

Agencia
CIUDAD DE MÉXICO.- En redes sociales el centro de rescate St. Louis se compartió un video que muestra el momento exacto en el que unos rescatistas descubren en el sótano de una casa a un perro atado a las escaleras sin comida ni agua.

Un hombre que se preparaba para mudarse a una nueva casa en San Luis, Estados Unidos, se encontró con una desgarradora sorpresa en su sótano. Allí, el flamante propietario vio a un perro de raza pitbull atado con una cadena, sin comida ni bebida, publicó SinEmbargo.

También te puede interesar: Quedan varadas 150 ballenas en Australia

El hombre desconoce quién dejó al can ―una hembra― en esas condiciones y por cuánto tiempo había estado encadenado. Según el portal The Dodo, especializado en noticias sobre animales, en el edificio había vivido un ocupante ilegal.

El centro Stray Rescue of St. Louis recibió una llamada de un hombre dándoles a conocer que se estaba preparando para mudarse cuando encontró a un perro en pésimas condiciones. 

"Acabo de comprar una casa y hay un pitbulll encadenado. No estoy seguro de cuánto tiempo ha pasado ahí", señaló.

Afortunadamente, el nuevo inquilino llegó a tiempo para rescatar al pitbull, con ayuda del servicio de rescate de animales local. Y la reacción del perro fue emocionante.

Natalie Thomson, directora de comunicaciones del servicio, destacó que “al abrir la puerta y alumbrar el espacio con una linterna, vimos una cola que se meneaba”. “Casi se estaba asfixiando de tan emocionado que estaba de vernos. Cuando lo liberamos, no podía dejar de saltar”.

Esa actitud tan activa le dio al perro el apodo Jumping Bean (“Frijol saltador”). Ahora el can lleva una vida mucho mejor y agradable, mientras que su carácter ―pese a la traumática experiencia― es alegre y agradable. Ama a todos los que conoce y es muy afectuoso, asegura Thomson.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios