23 de Septiembre de 2018

Mundo

El hombre que se empeñó en acabar con el Kirchnerismo

Mauricio Macri, sin experiencia política pero grandes habilidades de gestión, comenzó a labrar su camino a la Presidencia desde 2003.

Mauricio Macri acabó este domingo con más de 12 años del Kirchnerismo en Argentina al imponerse en la segunda vuelta electoral. (AP)
Mauricio Macri acabó este domingo con más de 12 años del Kirchnerismo en Argentina al imponerse en la segunda vuelta electoral. (AP)
Compartir en Facebook El hombre que se empeñó en acabar con el KirchnerismoCompartir en Twiiter El hombre que se empeñó en acabar con el Kirchnerismo

Agencias
BUENOS AIRES, Argentina.- Mauricio Macri, el virtual presidente electo de Argentina, corona con su victoria una acelerada trayectoria en la que dejó de ser sólo un millonario empresario para convertirse en el líder político que este domingo venció al kirchnerismo.

El ingeniero de 56 años torció su destino, ya que su padre, Franco Macri, siempre lo preparó para ser el heredero del emporio de la construcción que lleva el apellido familiar y que creció y se consolidó como contratista del Estado a partir de la última dictadura militar (1976-1983).

Macri, quien arrastra dos divorcios y está casado con la empresaria Juliana Awada, estudió ingeniería para continuar al frente de las empresas familiares, pero las constantes peleas con su padre y algunos fracasos en los negocios lo llevaron a pensar que sería mejor buscar otros caminos.

Lo importante era dedicarse a algo en lo que su padre, crítico permanente de su trabajo, no pudiera interferir, como el negocio del fútbol, así que en 1995 se postuló y ganó la presidencia de Boca Juniors, el equipo más popular del país.

Pocos años antes, en 1991, Macri había sido secuestrado durante dos semanas, tragedia familiar que se repetiría en 2003 con el secuestro de su hermana menor, Florencia, quien, al igual que él fue liberada mediante un pago que nunca se dio a conocer.

Después de algunos traspiés iniciales al frente de Boca, el empresario comenzó a disfrutar una popularidad inédita gracias a que durante su gestión el club ganó el mayor número de títulos nacionales e internacionales de su historia.

De los principales enemigos

Macri logró una visibilidad mediática que aprovechó para lanzar su carrera política en 2003, cuando tenía 44 años, con la creación del partido derechista Compromiso para el Cambio, que luego se transformaría en el frente Propuesta Republicana y que sería mejor conocido como PRO.

En su estreno político se postuló como candidato a la jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, y aunque perdió, comenzó a trabajar para fortalecer una estructura partidaria que se fue corriendo de la derecha al centro.

Un par de años más tarde ganó una diputación, pero jamás mostró interés en un trabajo legislativo que estuvo marcado por sus faltas a las sesiones y ausencia de proyectos, ya que siempre priorizó la construcción de equipos que respaldaran su candidatura presidencial a largo plazo.

En 2007 Macri volvió a postularse como jefe de Gobierno, pero ahora sí ganó y se transformó en uno de los principales enemigos de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández, la pareja que se alternó la presidencia del país desde el 2003.

Sin tener dotes de orador ni profundidad ideológica, pero sí talento como gestor, Macri logró consolidar la penetración del PRO en la capital y en 2011, después de abandonar la pelea por la presidencia porque no le alcanzaban los votos, fue reelegido como jefe de Gobierno con un contundente 64 por ciento.

Argentinos agobiados

El candidato siempre fue un ácido crítico de los Kirchner, defensor de la dictadura militar y de las políticas neoliberales del ex presidente Carlos Menem, basadas en privatizaciones de servicios públicos y reducción del gasto en programas sociales.

Sin embargo, durante la campaña tuvo que suavizar su discurso para allegarse votos, e incluso sorprendió al reconocer logros del kirchnerismo y prometer que mantendría varios de sus proyectos, en particular las políticas sociales más populares.

La campaña macrista estuvo fuertemente respaldada por los medios más influyentes del país, que siempre obviaron críticas a su gestión en Buenos Aires y su condición de procesado en un caso de espionaje ilegal que sigue su marcha en la justicia.

Este año Macri armó la alianza Cambiemos, encabezada por su partido el PRO, al que sumó a la Unión Cívica Radical, históricamente opositora al peronismo, y la Coalición Cívica de la tres veces ex candidata presidencial Elisa Carrió.

A lo largo de la campaña, el candidato se mostró conciliador, aunque contradictorio, y se negó a confirmar sus políticas económicas, pero su oferta de cambio convenció a una gran mayoría de ciudadanos agotados de los 12 años y medio de gobiernos kirchneristas.

(Información de Notimex)

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios