25 de Septiembre de 2018

Mundo

'No todos fueron cobardes en el naufragio'

Algunos tripulantes entregaron sus chalecos salvavidas a los pasajeros, mientras que otros rompieron ventanas para rescatar a personas atrapadas.

Lee Joon-seok, centro, capitán del transbordador hundido Sewol, llega a la sede de la investigación conjunta de la fiscalía y la policía en Mokpo, al sur de Seúl. (Agencias)
Lee Joon-seok, centro, capitán del transbordador hundido Sewol, llega a la sede de la investigación conjunta de la fiscalía y la policía en Mokpo, al sur de Seúl. (Agencias)
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Agencias
MOKPO, Corea del Sur.- Mientras se hundía el transbordador, algunos tripulantes entregaron sus chalecos salvavidas a los pasajeros

Una se negó a partir hasta que ayudó a varios estudiantes a escapar del ferry y posteriormente fue encontrada muerta. 

Otros actuaron desde las lanchas salvavidas para romper ventanas a martillazos y rescatar a las personas atrapadas en los camarotes.

Casi una semana después del hundimiento del transbordador surcoreano, con la creciente ira popular por el número de muertos que podría alcanzar 300, el veredicto público contra la tripulación del Sewol ha sido brutal y rápido. "¡Cobardes!", escribieron en las redes sociales muchos ciudadanos indignados. "Imperdonable, asesinos", dijo el lunes el presidente Park Geun-hye en referencia al capitán y algunos de los tripulantes.

A 6 días del naufragio, las esperanzas de encontrar sobrevivientes ya se han agotado

Algunos huyeron del transbordador, pero no todos. Por lo menos siete de los 29 tripulantes están desaparecidos o muertos y varios de los que sobrevivieron se quedaron en la embarcación o sus cercanías para ayudar a los pasajeros.

"Sus últimas palabras fueron, "Voy a salvar a los chicos", dijo a los reporteros Ahn So-hyun sobre las últimas palabras de su esposo y desaparecido tripulante Yang Dae-hong, en una llamada de su teléfono celular cuando comenzó a hundirse el miércoles la embarcación. Se refirió a los 323 estudiantes de enseñanza secundaria que viajaban en el ferry, que transportaban un total de 476 personas.

Se ha confirmado la muerte de un centenar de personas y casi 200 siguen desaparecidas. Los familiares, al igual que muchos otros surcoreanos, criticaron lo que consideran una malograda operación de rescate y en especial la conducta del capitán. Él y dos tripulantes fueron detenidos y acusados de negligencia y de abandonar a la gente en momentos de necesidad. Otros seis tripulantes fueron detenidos -dos de ellos el martes- aunque los fiscales no obtuvieron aún órdenes judiciales.

El capitán Lee Joon-seok ordenó a los pasajeros que permanecieran en sus camarotes mientras el ferry se escoraba y llenaba de agua y luego se demoró por lo menos media hora antes de ordenar la evacuación y al parecer huyó en uno de los primeros botes salvavidas.

Algunos tripulantes no se atreven a comentar sus acciones de socorro debido a la indignación popular.

Un tripulante investigado, un maquinista, se encerró el lunes en su habitación hotelera de Mokpo tras indicar a sus compañeros de trabajo que se mataría, dijo el fiscal Ahn Sang-don. La policía encontró una cuerda al entrar en la habitación, pero al parecer el maquinista estaba ileso, agregó Ahn.

El maquinista fue uno de los dos tripulantes detenidos el martes, dijo el fiscal Yang Jung-jin. Había sido retenido por la Guardia Costera el lunes, pero Ahn dijo que fue por su propia seguridad.

Búsqueda

Los buzos siguen buscando la manera de llegar al comedor del ferry “Sewol”, que podría albergar un gran número de cuerpos ya que el accidente se produjo a la hora del desayuno.

A seis días del naufragio, las esperanzas de encontrar sobrevivientes ya se han agotado.

Este martes, 240 embarcaciones, 34 aeronaves y unos 750 buzos participan en las labores de rescate, mientras más de cinco mil voluntarios se desplazaron a la zona, principalmente para prestar apoyo a los familiares de las víctimas.

Hasta el muelle de la isla de Jindo, 80 kilómetros al noreste de donde ocurrió el hundimiento, los equipos de rescate trasladan los cuerpos que van encontrando ante la atenta mirada de los familiares de los desaparecidos.

Algunos tripulantes no se atreven a comentar sus acciones de socorro debido a la indignación popular

En tanto, la policía arrestó este martes a otro miembro de la tripulación del ferry, lo que elevó a ocho los detenidos en relación con la tragedia, incluido el capitán.

La Fiscalía aseguró tener indicios de que el nuevo detenido, un tercer oficial de 58 años que había tratado sin éxito de suicidarse la víspera, violó las leyes relativas a la ayuda y rescate en el mar al igual que los otros siete arrestados.

El capitán del barco y dos tripulantes fueron los primeros detenidos el viernes pasado por presuntamente abandonar la nave, desatendiendo la seguridad de los pasajeros y el lunes fueron arrestados otros dos, entre ellos un maquinista naval.

La naviera surcoreana que operaba el transbordador cerró este martes su página web y en su lugar publicó un comunicado en el que pide perdón a las víctimas y familiares, además promete hacer todo lo posible para rescatar a todos los desaparecidos.

El transbordador “Sewol”, de seis mil 825 toneladas, transportaba a unas 476 personas, incluidos 325 estudiantes que se encontraban en un viaje escolar, cuando emitió una señal de socorro a 20 kilómetros al norte de la isla de Byeongpoong, en la provincia de Jeolla del Sur.

La nave, que salió la tarde del martes pasado del puerto occidental de Incheon, planeaba llegar al día siguiente a la isla vacacional de Jeju, en el sur de Corea de Sur.

(Con información de The Associated Press y Notimex)

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