23 de Septiembre de 2018

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Policías podrán recargar sus armas con electricidad

Gobierno pondrá en marcha un plan piloto, cuyo objetivo es bajar el número de homicidios y heridos, principalmente en riñas.

La Policía Nacional de Colombia pretende bajar la cifra de homicidios en riñas, por lo que ahora ya no utilizarán armas de fuego, sino de descargas eléctricas. (Archivo/Efe)
La Policía Nacional de Colombia pretende bajar la cifra de homicidios en riñas, por lo que ahora ya no utilizarán armas de fuego, sino de descargas eléctricas. (Archivo/Efe)
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Agencias
BOGOTA, Col.- Con descargas eléctricas, en lugar de armas de fuego, la policía colombiana intentará neutralizar los problemas graves de seguridad en tres grandes ciudades.

A pesar de cierta resistencia entre la opinión pública, algunos uniformados que vigilan las calles de Bogotá, Medellín y Cali sumarán a su dotación un dispositivo de descarga eléctrica para combatir exclusivamente "peligros inminentes" como riñas o asaltos donde la vida de un ciudadano o de un policía esté amenazada.

Autoridades consultadas por The Associated Press explicaron que se trata de un plan piloto para reducir el uso de armas de fuego en los operativos de vigilancia y, con ello, bajar la tasa de homicidios y el número de personas heridas que resultan de eventuales riñas urbanas.

El experimento se desarrollará en los próximos tres meses y luego se evaluará su efectividad. Según los resultados se considerará su continuación y ampliación a otras ciudades.

El dispositivo, una suerte de pistola de plástico y con un peso de unos 400 gramos, descarga 1.2 miliamperios, cuyo impacto en el cuerpo humano impide el movimiento, al "experimentarse un calambre o tensión muscular de unos cinco segundos", indicó a la AP el general Humberto Guatibonza, comandante de la policía de Bogotá.

El jefe policial negó que la descarga eléctrica perjudique la salud, y así le salió al paso a quienes sospechan que los choques puedan causar la muerte.

Pero John Marulanda, experto en seguridad, dijo que cabe la posibilidad de que la descarga produzca algún efecto secundario en personas que sufren, por ejemplo, dolencias cardiacas o que su organismo no está en disposición de recibir el impacto, como es el caso de los niños.

Las nuevas 'armas' de los policías colombianos tienen unas 500 descargas efectivas de electricidad

Aunque pidió que las autoridades no se excedan en el empleo de los dispositivos, Marulanda consideró que es "una de las mejores decisiones" que ha adoptado la policía para preservar la vida. 

"Las armas no letales —como las granadas de humo lacrimógeno— son muy efectivas en países como Colombia donde el 90 por ciento de las muertes no son por causa del conflicto armado sino fruto de riñas y peleas entre ciudadanos".

En Cali, durante 2013, se registraron mil 989 homicidios; en Bogotá, mil 283; y en Medellín, 924, según cifras de la máxima entidad de medicina legal que en su informe anual precisó que la mayoría de las muertes son por causa de violencia interpersonal.

La policía cuenta con 300 dispositivos, de fabricación estadounidense, que distribuyó entre sus efectivos en las tres ciudades. Cada aparato cuesta unos dos mil 200 dólares y permite 500 descargas efectivas de electricidad. Al terminarse los disparos, deben ser reemplazadas.

En opinión del analista político Juan David Cárdenas, el uso de estos dispositivos "necesita de protocolos claros y niveles de inteligencia emocional que no todos los policías tienen".

Por ello, se mostró temeroso de que, "en lugar de disminuir las tasas de violencia, la acción disuasiva genere mayor inconformidad y reste legitimidad a la institución policial".

Según destacó Cárdenas, "en el imaginario colectivo las pistolas eléctricas son asociadas con la represión de la protesta estudiantil, por lo que es un mecanismo que más que calmar los ánimos puede exacerbarlos".

Algunos ciudadanos, en cambio, apoyaron la implementación del piloto. Juan Carlos Cortez, un comerciante de 36 años, dijo que debe "preservarse la vida, especialmente de la policía y de los delincuentes o de las víctimas".

Carlos Bejarano, empleado de un hotel al norte de Bogotá, piensa también que es "una solución para evitar tanto atraco" y destacó que "es preferible una levantada (una descarga) eléctrica que no un balazo".

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