18 de Septiembre de 2018

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Dictadura brasileña tenía escuela de represores

Por ahí pasaron quienes están acusados de torturadores, y existió cuatro años más después del fin del régimen.

La presidenta Rousseff fue víctima de la represión. (Archivo/Agencias)
La presidenta Rousseff fue víctima de la represión. (Archivo/Agencias)
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Agencias
SAO PAULO, Brasil.- Documentos inéditos revelan que la dictadura brasileña (1964-1985) creó un centro de formación de represores similar a la Escuela de las Américas, que Estados Unidos montó en su base en Panamá, para capacitar a los militares latinoamericanos bajo la doctrina de la Guerra Fría.

Según revelaron documentos divulgados por el diario O GLobo, a los cuales accedió mediante la Ley de Transparencia, la escuela de represión política brasileña duró hasta 1989, cuatro años después del fin del régimen militar, bajo el gobierno de transición de José Sarney, según publica Ansa Latina.

La Escuela Nacional de Informaciones (Esni) fue creada en 1972 bajo el gobierno del dictador, ya fallecido, Emilio Garrastazú Médici (1969-1974) y tenía su sede central en Leme, barrio de la zona sur de Rio de Janeiro, al lado de la playa de Copacabana.

"Por estas escuelas de represión pasaron los que hoy están acusados de ser torturadores. En las clases los represores aprendían a disfrazarse, a penetrar en residencias sin dejar vestigios y pensar como guerrilleros leyendo estrategia del Che Guevara y de Mao Tse Tung", escribió O GLobo.

El caso se conoce en medio del avance de la Comisión de la Verdad creada por la presidenta Dilma Rousseff, exguerrillera presa política y torturada por la dictadura.

Años de plomo

La Comisión de la Verdad no descarta que el trabajo final sobre lo ocurrido en los años de plomo en Brasil que será entregado en mayo de 2014, a 50 años del golpe y antes del Mundial de fútbol, pueda finalmente derogar la Ley de Amnistía de 1979, autosancionada por el último dictador, el general Joao Baptista Figueiredo.

La Escuela Nacional de Informaciones ofreció 83 cursos durante 17 años de actividad, indican los documentos, que indican que la inspiración fue la Escuela de las Américas que funcionó de 1946 a 1984 en Fort Gullick, territorio estadunidense en el Canal de Panamá, para formar a agentes latinoamericanos en la represión bajo el pretexto de combatir al comunismo.

Entre los inspiradores, dice O Globo, de la escuela brasileña de represión está el brigadier Joao Paulo Burnier, ex comandante de la base aérea del aeropuerto internacional de Rio de Janeiro acusado por la desaparición del militante Stuar Angel Jones, miembro del grupo armado MR-8, brasileño-estadounidense hijo de la diseñadora de modas Zuzu Angel.

En los últimos días, militares retirados que tuvieron grna parte de su formación dentro de la democracia fustigaron los trabajos de la Comisión de la Verdad, como el interrogatorio realizado al ex coronel Carlos Brilhante Ustra, jefe de la represión en Sao Paulo, que negó los 50 casos de torturas seguidas de muerte bajo su comando.

Uno de los casos fue el del general Luis Sodré de Castro, que hasta 2011 fue el comandante militar de la casa de gobierno, el Palacio del Planalto, que consideró el caso de Ustra como revanchismo.

País atrasado

Brasil ha tenido a sus últimos tres presidentes como víctimas de la prisión o exilio bajo la dictadura. Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), Luiz Lula da Silva (2003-2010) y Rousseff.

Pero la vigencia de la Ley de Amnistía, ratificada en 2010 por la máxima corte, que impide la apertura de procesos contra los autores de violaciones a los derechos humanos, ha convertido a Brasil en el país más atrasado respecto de sus vecinos sobre la investigación y castigo a los responsables de cometer crímenes desde el Estado.

Según Gilney Viana, coordinador del Ministerio de Derechos Humanos, la nueva generación de militares adopta parte de los sentimientos de la más antigua, que participó activamente en la represión surgida del golpe de Estado contra el presidente constitucional Joao Goulart.

"Recientemente los egresados de la academia militar Agujas Negras fue bautizada como Médici (tercer presidente de la dictadura). Los instructores y los manuales militares todavía tienen otra visión de la Historia y la enseñan de acuerdo a su conveniencia", sostuvo el funcionario. 

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