Sector manufacturero se debe reactivar tras crisis por coronavirus: ONU

La magnitud del impacto sobre la actividad económica será profunda, azotando mayormente a los segmentos de población menos favorecidos, señaló la ONU.

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La fabricación de papel y sus productos, los productos farmacéuticas y la producción de alimentos registran tasas positivas de crecimiento, reportó el organismo. [Foto: Pixabay]
La fabricación de papel y sus productos, los productos farmacéuticas y la producción de alimentos registran tasas positivas de crecimiento, reportó el organismo. [Foto: Pixabay]

MÉXICO.- “El sector manufacturero en Latinoamérica se puede y se debe reactivar. Para ello, hacen falta una serie de medidas que fortalezcan tanto la oferta como la demanda”, tal y como explican expertos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y del Banco Interamericano de Desarrollo, quienes estudian el impacto económico producido por la pandemia de coronavirus

De acuerdo con un comunicado oficial, ambos organismos aseveraron que América Latina y el Caribe enfrentan el reto de reestablecer rápidamente la actividad económica, salvaguardar la salud de la población y sentar las bases para transformar la actividad productiva con criterios más explícitos de resiliencia a largo plazo. 

Estos indican que la creación de resiliencia frente a eventos extremos debe incluir: 

  • La diversificación de mercados de exportación. 
  • La articulación de encadenamientos productivos mediante inversiones en infraestructura, en conocimiento y su aplicación en actividades productivas.

“La Covid-19 es un ejemplo en materia de salud, sin olvidar los efectos devastadores derivados del cambio climático en la región, uno de cuyos ejemplos más marcados es el fenómeno de El Niño y el acrecentamiento de sus efectos asociados sequías (Colombia, Venezuela, México y América Central), lluvias torrenciales e inundaciones (Argentina, Perú y Chile), o el aumento en la frecuencia e intensidad de incendios forestales (Brasil)”, señalan los organismos.

Es posible generar y en su caso, expandir mecanismos de cooperación que permitan a los países de la región presentar un frente común ante contingencias de salud y medioambientales con impactos económicos, de migración y seguridad interregional. En este sentido, conviene seguir de cerca y aprender de dos iniciativas en curso.

Primeramente, el “Plan de Contingencia Regional frente al Coronavirus” a través del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), cuyo objetivo es complementar acciones de salud en el nivel nacional, sirviendo además como marco para la coordinación de acciones en materia de economía, seguridad y comunicación dentro de la región centroamericana (SICA 2020). 

Por otro lado, dada la limitada capacidad científica y tecnológica de la región respecto a otras regiones en desarrollo, es muy oportuno el llamado hecho recientemente por el BID-INTAL a presentar trabajos de investigación encaminados a producir diagnósticos rápidos y propuestas de intervención específicas en áreas como comercio e integración regional y global de América Latina y el Caribe post-Covid 19. 

En cuanto a la actividad manufacturera, la Covid-19 amenaza con profundizar el rezago de América Latina y el Caribe frente a otras regiones; en particular, debido a la sensible contracción en México, Brasil y Argentina, las economías industriales más competitivas de la región, como se señala en el informe (UNIDO 2018). Datos de la ONUDI sobre producción a marzo de 2020 indican una contracción del 4,8% por ciento en México y del 9,9% en Brasil, ambas cifras comparadas con el mes anterior. En términos anuales, las caídas serían del 6,4% y 9,1%, respectivamente. En Argentina en tanto, la actividad manufacturera registró un desplome del 19,2% tan solo en marzo de 2020.

La evidencia disponible sugiere diferencias en los niveles de afectación entre industrias y entre países de la región. Sin embargo, las industrias relacionadas con vehículos automotores, productos del cuero, vestido y confección, otros minerales no metálicos y textiles muestran las mayores contracciones respecto a diciembre de 2019, y en términos anualizados respecto a marzo de 2020.

En contraste, la fabricación de sustancias y productos químicos, la fabricación de papel y sus productos, los productos farmacéuticas y la producción de alimentos registran tasas positivas de crecimiento en ambos periodos.

Es por ello que “iniciativas de este tipo son consistentes con esfuerzos para movilizar capacidades tecnológicas y productivas para atender la emergencia de Covid-19. Deberían ser fuente de inspiración para otras iniciativas de cooperación regional tendientes a convertir la pandemia en un punto de inflexión hacia un desarrollo más acelerado, equitativo y sustentable en el largo plazo”, puntualizó la ONU. 

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