19 de Noviembre de 2018

Mundo

'Horrendos abusos' sufren musulmanes uigures en China

Son detenidos en contra de su voluntad en los llamados campamentos de reeducación.

Por la necesidad de luchar contra el 'terrorismo' islamista (Foto Internet)
Por la necesidad de luchar contra el 'terrorismo' islamista (Foto Internet)
Compartir en Facebook 'Horrendos abusos' sufren musulmanes uigures en ChinaCompartir en Twiiter 'Horrendos abusos' sufren musulmanes uigures en China

Agencia
WASHINGTON D.C.- El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, denunció este viernes los "horrendos abusos" que sufren los musulmanes uigures detenidos en campamentos en China,abriendo un nuevo frente de confrontación en las ya deterioradas relaciones con el gigante asiático. Ya anteriormente, la Alta Comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, también denunció la situación, informó el portal de noticias En Mayúscula.

"Cientos de miles, posiblemente millones de uigures son detenidos en contra de su voluntad en los llamados campamentos de reeducación donde son forzados a soportar un severo adoctrinamiento político y otros abusos horrendos", dijo Pompeo en un discurso sobre la libertad religiosa en el mundo. "Sus creencias religiosas son aniquiladas", lamentó el secretario de Estado. 

China ha negado las denuncias de que un millón de miembros de la minoría musulmana uigur han sido internados en campos de concentración en la provincia occidental de Xinjiang. 

También te puede interesar: EU desconoce paradero de mil 500 niños migrantes

El gobierno chino justifica la represión en Xinjiang, una zona fronteriza con Afganistán y Pakistán, por la necesidad de luchar contra el "terrorismo" islamista y contra el separatismo de una parte de los miembros de la comunidad uigur. 

"cerrando iglesias, quemando biblias y ordenando a los creyentes que firmen actas para renunciar a su fe" - Mike Pompeo.

El mes pasado miembros del Congreso de Estados Unidos, de ambos partidos, instaron a aplicar sanciones contra funcionarios chinos involucrados en la internación de personas en Xinjiang. 

Pompeo no especificó en su discurso si se adoptarán medidas, pero sí se expresó también sobre el destino de los cristianos en China. El gobierno, dijo, ha estado "cerrando iglesias, quemando biblias y ordenando a los creyentes que firmen actas para renunciar a su fe".

Provocaciones de EE.UU.

Este tema se agrega a otros numerosos puntos de fricción entre Pekín y Washington.

Tras haber escenificado un acercamiento con China a comienzos de su mandato, el presidente Donald Trump parece estar retomando los acentos vindicativos de su campaña electoral.

Su primer año en la Casa Blanca ha estado marcado por relaciones cambiantes con la potencia asiática, pero la sensación que prevaleció fue la de un sorprendente idilio si se lo compara con el discurso preelectoral del presidente estadounidense, que había tomado a China como uno de sus blancos principales, denunciando las prácticas comerciales y la manipulación monetaria de Pekín.

Este acercamiento había nacido en Mar a Lago, en Florida, donde Trump recibió a su par chino, Xi Jinping, en abril de 2017, y continuó en noviembre en Pekín, cuando el presidente estadounidense, particularmente sensible a las muestras de respeto, realizó una visita de Estado a China.

Trump se negó entonces a atacar a China en el frente comercial y monetario y saludó a Xi por su influencia positiva sobre Corea del Norte.

Pero ahora que se acerca el segundo aniversario de la elección de Trump y las elecciones de mitad de mandato de noviembre, ha vuelto el tiempo del hielo.

La guerra comercial está de vuelta, a golpes de aranceles y represalias, y las negociaciones para apaciguarla están empantanadas.

Trump ha vuelto a acusar a China de ser responsable del estancamiento en el que se encontraban hasta hace muy poco las negociaciones las conversaciones sobre la desnuclearización de Corea del Norte.

Y también de intentar influir en los resultados de las elecciones legislativas estadounidenses, al afirmar que los aranceles establecidos por China apuntaban a perjudicar al electorado republicano ("nuestros agricultores, nuestros ganaderos y nuestros obreros").

El ejército chino fue sancionado el jueves por Estados Unidos por sus compras de armas a Rusia.

Por otra parte, se han recrudecido en los últimos meses las tensiones fronterizas en el Mar de China Meridional.

Pese a este panorama, Trump nunca deja de mantener la puerta abierta al diálogo con su "amigo" Xi Jinping, al cual continúa expresándole a cada ocasión que se le presenta su "profundo respeto y afecto".

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios