18 de Julio de 2018

Mundo

Inquieta el odio 'irracional' de Trump a la prensa

El mandatario intentara que los 'enemigos del pueblo', como él los llama, dejen de usar fuentes anónimas.

Trump asegura que la primera enmienda constitucional le da el derecho de criticar las noticias falsas 'y de manera fuerte'. (AP/Manuel Balce Ceneta)
Trump asegura que la primera enmienda constitucional le da el derecho de criticar las noticias falsas 'y de manera fuerte'. (AP/Manuel Balce Ceneta)
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Agencias
WASHINGTON, D.C.- El escalamiento de la hostilidad de parte del presidente Donald Trump en contra de la prensa alcanzó niveles insospechados, que en opinión de algunos expertos y organizaciones resultan alarmantes, tanto en tono, como en sustancia.

Aunque el malestar de Trump fue evidente desde la pasada campaña presidencial, cuando el entonces abanderado presidencial republicano denunció todos aquellos reportes que consideró negativos a su persona y su causa como noticias falsas.

La frase se ha convertido en el nuevo mantra de Trump y la Casa Blanca para hostigar a la prensa que perciben como hostil hacia la administración, y el mandatario así lo reafirmó durante su discurso del viernes ante la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC).

Ahí, ante un público a modo que celebró de manera repetida sus críticas con aplausos y ovaciones, Trump reiteró su acusación de que algunos medios son deshonestos y fabrican historias, a la vez que demandó que eviten utilizar fuentes anónimas.

“No estoy en contra de los medios. No estoy en contra de la prensa. No me importan los malos reportajes si me los merezco (…) Pero estoy en contra de las noticias falsas (…) estoy en contra de las personas que inventan historias y fuentes”, dijo.

Defensa a la censura

Trump dijo amar la primera enmienda constitucional que garantiza la libertad de expresión, pero insistió que esa misma protección le daba a él “el derecho de criticar las noticias falsas y criticarlas de manera fuerte”.

El mandatario volvió a la carga, insistiendo que como lo hizo durante la campaña “las noticias falsas no dicen la verdad” y que estas organizaciones noticias, como la televisora CNN y los diarios The New York Times y The Washington Post, “son los enemigos del pueblo".

“No representan al pueblo, nunca representarán al pueblo, y vamos a hacer algo al respecto porque tenemos que salir y hablar lo que pensamos y ser honestos”, dijo.

Horas después la advertencia del mandatario se materializó cuando el secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, impidió el acceso a un rueda de prensa informal en su oficina a varios medios, incluyendo los tres referidos, a la vez que favoreció la presencia de otros de corte conservador.

La Casa Blanca defendió la medida, alegando que se había ampliado la presencia de otros medios en la sesión informativa en la que no se permitieron cámaras de televisión, y parte de cuyo contenido fue compartido por algunos de los medios tradicionales a quienes se permitió el acceso.

Términos serios

La medida tuvo buena acogida en algunos círculos políticos conservadores, pero en otros fue vista con preocupación a partir de la retórica utilizada por el mandatario, aunque a decir de Charles Krauthamnner, el eco de esta se limitará a la base dura de simpatizantes del mandatario.

“Creo que la gente esta ciertamente preocupada, alarmada, por lo que pasó hoy, que es simbólico, y el simbolismo es alarmante. El presidente usó una frase de (Vladimir) Lenin. Enemigo del pueblo. Eso son términos históricos muy serios”, advirtió.

Krauthamnner, uno de los más influyentes columnistas conservadores en Estados Unidos, dijo que el mensaje de Trump con ese discurso fue de hostilidad hacia ciertos medios de comunicación, que ese mismo día fueron excluidos de la sesión informativa de Spicer.

El Comité para Proteger Periodistas (CPJ), dedicado usualmente a la defensa de comunicadores en zonas de alto riesgo, externó su preocupación por la exclusión de nueve medios informativos de la sesión del viernes y la hostil retórica del mandatario, que consideró inapropiada y fuera de lugar.

El director ejecutivo del CPJ, Joel Simon, consideró que la demanda de Trump para que la prensa deje de utilizar fuentes anónimas ese algo que preocupa.

“No es el trabajo de líderes políticos determinar la manera como los periodistas deben conducir su trabajo, y sienta un terrible ejemplo para el resto del mundo. Nos preocupa la decisión de vetar reporteros de la sesión informativa del secretario de prensa. Estados Unidos debería promover la libertad de prensa y el acceso a la información”, consideró.

Indiferente

El sábado Trump marcó su distancia de la prensa al anunciar que este año no participará en la tradicional cena de gala de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, uno de los eventos político-sociales más esperados en la capital.

Esto fue interpretado como una clara señal de su indiferencia por la prensa que en otros tiempos buscó con afán, convirtiéndose apenas en el tercer mandatario en ausentarse de la gala desde que fue instaurada en 1924.

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