Buenas y malas

Se trata de luz y sombra de lo que es la medicina institucional...

Daniel Uicab Alonzo
Daniel Uicab Alonzo
viernes, 18 may. 2018 06:00 am
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La Buena. El pasado lunes la Secretaría de Marina informó que Erick Antonio, un niño de Morelos de 11 años, herido en el sismo del 19 de septiembre de 2017 porque una teja le golpeó la cabeza, resultó con fractura de cráneo, parálisis del cuerpo y dificultad para hablar. Fue operado dos veces, pero requería una tercera intervención. Un equipo de médicos del Hospital General Naval de Alta Especialidad, en la Ciudad de México, le realizó una cirugía reconstructiva (craneoplastia): le colocaron una placa de titanio en el cráneo para proteger y mejorar su recuperación neurológica. El niño fue dado de alta y regresó a su casa con su familia.

La mala. Días antes, el 10 de mayo, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al titular de la Semar, debido a que por la falta de medicamentos, hemoderivados (derivados sanguíneos) y equipo médico en el Hospital Regional Naval de Acapulco, una mujer a punto de dar a luz falleció cuando fue trasladada (con demora de 9 horas) al Hospital General de ese puerto. La queja fue emitida en julio de 2017 y la CNDH acreditó la violación de los derechos humanos a la protección de la salud y a la vida en agravio de la paciente, y recomendó a la Marina indemnizar al esposo conforme a la Ley General de Víctimas.

Se trata de luz y sombra de lo que es la medicina institucional, donde la falta de infraestructura, personal médico y medicinas son carencias de las que no están exentas la Sedena o la Semar, lo que genera inconformidad entre personal activo y, sobre todo, los retirados y sus derechohabientes. El tema ha sido tomado como bandera por algunos candidatos, que prometen medicinas gratis y atención médica “para todos”, a ver quién les cree porque ni el IMSS ni el Issste tienen esa capacidad, ni los gobiernos voluntad para ello.

En Mérida, Milenio Novedades ha publicado las carencias en diversos hospitales, y recientemente Novedades Quintana Roo publicó un reportaje de la clínica del Issste de Cancún, en donde hasta los pasillos están convertidos en salas de atención, porque la demanda del servicio rebasa su capacidad.

Lo contradictorio es que, según el estudio “El Estado de Salud de los Mexicanos 2018” realizado por la encuestadora De las Heras Demotecnia, el 63% de los mexicanos estamos satisfechos con los servicios públicos de salud, a pesar de que la OCDE ha evidenciado grandes retos en materia de salud en nuestro país. El tema es de vital importancia, pero requiere presupuesto y voluntad de las autoridades.

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