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La envidia es considerada un sentimiento negativo, pero podemos invertirlo y convertirlo en envidia sana al concentrar nuestra atención en la idea de “la admiración” y así beneficiarnos de haber encontrado a alguien que tiene algo que a nosotros nos gustaría tener, y no me refiero sólo a algo material.

Si utilizamos a la persona que despierta nuestra envidia como un modelo a seguir, podemos abrir un mundo de posibilidades.

En realidad, la palabra envidia quiere decir “poner nuestra mirada en algo”. Es decir, se produce un deseo, en ocasiones casi enfermizo, de poseer lo que otros tienen y que nosotros no hemos conseguido. Eso que llamó nuestra atención, lo hizo tan fuertemente que queremos poseerlo, pero no siempre estamos dispuestos a pasar por el proceso que nos permitiría llegar a tenerlo o a sentirlo, queremos disfrutarlo sin ningún esfuerzo personal y por eso sólo lo envidiamos.

Pero si cambiamos nuestra manera de vivir la envidia y ponemos la mirada en el otro, no deseando sólo poseer lo que consiguió, sino intentando aprender de él y de cómo logró conseguirlo. De esta manera no envidiamos sino admiramos lo que otra persona tiene o ha conseguido.

La admiración no busca arrebatar lo que la otrapersona tiene, ni conseguirlo de manera gratuita. La admiración nos inspira para alcanzar por nuestros propios medios aquello que llamó nuestra atención. Disponer de esta referencia, de alguien que nos inspire, nos puede llevar a ser mejores personas y llegar mucho más lejos.

Es importante buscar un modelo sano que nos ayude a mejorar y no caer en la trampa de los falsos héroes o de admirar a quienes aparentemente lograron un éxito económico que no esta respaldado por un éxito ético. Por ejemplo, los jóvenes suelen admirar a algún deportista destacado, esto los puede llevar a ser más disciplinados y a esforzarse más.

Como adultos podemos observar a las personas que nos rodean, que ya han recorrido el camino que nosotros deseamos recorrer, y aprender de ellas y de su esfuerzo.

La envidia nos hace más pequeños, nos bloquea, nos hace sólo quedar mirando aquello que envidiamos, si logramos convertirla en admiración, será el combustible que nos ayude a crecer y avanzar.

Busca tus modelos, aprende de los mejores y aporta tu creatividad. Que tu inspiración no se base sólo en copiar el camino de alguien, sino en tomarlo como inspiración, como base para crear tu propio concepto, y recuerda siempre que tú también puedes convertirte en un ejemplo o en alguien digno de admiración, y eso también puede ser una plataforma para motivarte a llegar a obtener o sentir lo que llamó tu atención.

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