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En las tierras altas de Escocia hay un gran lago llamado Loch Ness y es uno de los más famosos del mundo pues en su interior supuestamente vive un extraño monstruo cuya existencia solo se ha sustentado con los testimonios de miles de personas que afirman haberlo visto. James Thurber escribió lo anterior en 1958 y agrega que desde 1933 el engendro es conocido con el nombre de Nessie.

Los relatos de los avistamientos provienen de los habitantes de la misma región y de los visitantes. De hecho, se han generado numerosas publicaciones y documentales en torno a sus apariciones y a las teorías que tratan de explicar su presencia en ese lago. Éste mide aproximadamente 39 kilómetros de largo, 3 de anchura máxima y una profundidad de 226 metros.

Al monstruo se le ha visto dentro y fuera del lago, pero lo más frecuente ha sido observarlo cruzando la gran laguna con movimientos ondulatorios por centenares de metros.

Algunas personas dicen haberlo percibido durante algunos segundos y otros durante casi una hora. Thurber señala que Nessie fue observado por primera vez el 14 de abril de 1933 por John Mackay y su esposa, mientras caminaban en la orilla del lago.

De pronto ella vio al extraño ser y se lo mostró a su marido. Ambos miraron un cuerpo oscuro, largo y lleno de jorobas que nadaba con velocidad. Luego se sumergió repentinamente, dejando tras sí un remolino de espuma. Los Mackay contaron lo sucedido a Alexander Campbell, corresponsal del diario Courier en la localidad y fue éste quien publicó por primera vez sobre la existencia de Nessie.

Posteriormente un gran número de testigos han declarado, a través de todos los medios de comunicación, sus contactos con la bestia, que, por cierto, nunca ha atacado a nadie. Se dice que, en el fondo del Lago Ness, el cual es el más grande de las Islas Británicas, existen unas grandes cuevas que podrían ser la guarida de Nessie; sin embargo, los buzos que se han sumergido en esas profundidades no han podido comprobarlo. En cambio, al monstruo se le ha visto cruzar la carretera que rodea al lago por muchos testigos, ya sea solos o acompañados.

Las descripciones de Nessie varían mucho, algunos dicen que tiene 6 metros de largo y otros que 15. Que su cuello es muy largo, que ondula y forma varios arcos. Afirman que su aspecto es repugnante, pues su piel es fangosa y está provisto de una cabeza pequeña y con ojos ovoides.

El enigma de su existencia también ha motivado acciones de cacería, colocación de trampas, puestos de observación e incluso el uso de vehículos sumergibles para observarlo y fotografiarlo. Pero Nessie los ha dejado mal, pues hasta la fecha no hay pruebas contundentes de su existencia.