24 de Agosto de 2019

Opinion

Rentas y alquileres

El poder de la pluma

Compartir en Facebook Rentas y alquileresCompartir en Twiiter Rentas y alquileres

-En los anuncios clasificados de la prensa diaria es común ver el título RENTA DE CASAS. El término es erróneo, pues renta es la utilidad o beneficio que rinde anualmente una cosa, o lo que de ella se cobra. Esa palabra no es aplicable a las casas. Éstas se dan en alquiler o arrendamiento.

El Diccionario de la Lengua Española indica que alquiler es acción y efecto de alquilar y esta última palabra significa dar a otro alguna cosa para que use de ella por el tiempo que se determine y mediante el pago de la cantidad convenida.

A su vez, arrendar o dar en arrendamiento es “ceder o adquirir por precio el goce o aprovechamiento temporal de cosas, obras o servicios”. Es sinónimo de alquilar.

El colombiano Fernando Ávila, en su Español correcto para dummies, bajo la prevención de “No haga el oso (ridículo), nos dice: “RENTAR UN CARRO. No diga voy a rentar un automóvil para ir de Quito a Guayaquil. Lo correcto es voy a alquilar un auto... Otra cosa es que al dueño del automóvil éste le rente, es decir, le deje una utilidad envidiable”.

Por lo tanto, decir renta de casas es un error contra el que, tirahule de por medio, dirigimos una pedrada y cobrada la pieza, la acomodamos en el morral.

-Un circo anuncia como número estrella la actuación de un artista que caminará sobre una cuerda sujeta a varios metros del piso y dará varios volantines con riesgo de su vida.

No, el cirquero o volatinero no dará volantines, sino volatines, sin la primera letra ene. Según el Dele, el volatinero es la persona que con habilidad y arte anda y voltea por el aire sobre una cuerda o alambre y hace otros ejercicios semejantes.

La palabra volantín no existe, en tanto que volatín es cada uno de los ejercicios del volatinero. Error, por desconocerse la buena ortografía.

Ha caído otra pieza víctima de nuestra honda y la guardamos en la alforja para seguir nuestra cacería.

-El automóvil de un buen amigo sufrió un desperfecto y había necesidad de cambiarle una pieza dañada.

Como en el taller de la empresa automotriz la refacción que requería era de precio elevado, mi amigo dijo que la conseguiría en un deshuesadero.

En ningún taller de vehículos automotores se le quitan los huesos a un animal o a una fruta, ni el automóvil tiene huesos. Lo correcto es que en ese taller se desguazan los automóviles, es decir, se les deshace o desbarata total o parcialmente, es un desguazadero.

Un gazapo más que, previo uso de la resortera, termina en nuestro sabucán.

Hasta el próximo tirahulazo.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name