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Desde hace varios días se nos está recomendando el aislamiento social como un medio para frenar la pandemia del Covid-19, el gobernador de nuestro Estado ha dispuesto importantes medidas para atender la primera fase y evitar que los contagios se vuelvan masivos.

Aunque ya contamos al día lunes con 17 casos confirmados, es muy probable que estos sigan creciendo, por ello la importancia de tomarse en serio las recomendaciones.

Incluso la Secretaría de Salud lanzó una línea especial para llamar en caso de presentar síntomas de este virus, a fin de evitar tener que ir a hospitales con “falsas alarmas”, atención que es posible recibir tanto en español como en maya (Tel. 800 982 2826).

La disposición de cerrar temporalmente bares, discotecas, centros nocturnos, clubes sociales y deportivos, gimnasios; así como también la restricción de horarios en restaurantes y cafés aunque no nos guste mucho tiene el noble fin de conseguir que la mayor cantidad posible de personas puedan permanecer en sus casas, buscando hacer conciencia para no salir a menos que sea muy necesario.

Muchos restaurantes han implementado el servicio a domicilio para hacer frente a la contingencia sanitaria, supermercados han girado en redes que las personas mayores y los niños menores se abstengan de asistir y que solo acuda un miembro de la familia a hacer las compras con las precauciones sugeridas: el uso de tapabocas, guantes y antibacteriales.

En las redes gira al por mayor información acerca del Covid-19, en muchos casos la información es veraz y oportuna y en muchos otros se trata de leyendas urbanas que solo confunden a la sociedad, es por ello que no debemos dejarnos llevar por el pánico que se nos infunde, sino mantener la calma y mirar esta contingencia con nuevos ojos, tratando de sacarle el mayor partido posible toda vez que no podemos hacer otra cosa. O vemos esto como una oportunidad o nos dejamos llevar por la desesperanza y el miedo.

Veamos a nuestro alrededor y preguntémonos si está en nuestras posibilidades ser solidarios con alguien más, porque es verdad que hay personas que no la están pasando nada bien ante la incertidumbre económica que se está presentando; aunque se ha instado a las empresas a no despedir a sus colaboradores, sabemos que no todas las empresas tienen una economía fuerte que las haga susceptibles de enfrentar las bajas ventas, la falta de pagos, etc., sobre todo porque todavía no se ha hablado de apoyos gubernamentales para las mismas, continúan sus obligaciones, es decir tienen que pagar impuestos, a sus proveedores, etc., aún no se han anunciado prórrogas o paquetes fiscales de apoyo. Idealmente quisiéramos que nadie pierda su trabajo, pero la realidad es que muchos lo han perdido; si podemos hagamos llegar despensas a quienes más lo necesitan.

Quedarnos en casa entraña un gran compromiso, fácil no será, sobre todo para quienes se han desacostumbrado a convivir y ahora con el “24/7” tenemos que volver a descubrirnos, ese es el gran reto, lograr una convivencia sana, armoniosa, colaborativa y sobretodo creativa para hacer de este tiempo la gran oportunidad para encontrarnos, al final sabremos que habrá valido la pena.