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Y a iniciaron las clases y por todos es sabido que la pandemia ha obligado al sector educativo a tomar medidas para continuar salvaguardando la salud de los educandos evitando las concentraciones de alumnos, para ello se ha dispuesto que las clases se sigan por medios electrónicos y por televisión.

Esta es una medida necesaria en tiempos de Covid, pero al mismo tiempo ha dejado al descubierto que quienes son más vulnerables y quienes más necesitan de la educación para salir adelante son los que más rezagados quedarán pues no disponen de internet, de aparatos inteligentes o incluso de una televisión para seguir el ciclo escolar.

Para los profesores también ha sido una condición que les ha supuesto dificultades, desde el no contar con una computadora y conseguirla hasta tener que adaptar sus clases a las exigencias tecnológicas de este nuevo ciclo, así como verse creativos para no dejar de captar la atención de los alumnos ante las distracciones que pueden tener en casa, ya que la competencia con los “juguetes” sería muy grande.

Para los jóvenes padres con hijos en preescolar y primaria, al parecer la cosa se torna aún más desafiante, ya que no sólo se trata de acompañar a los hijos en el proceso educativo y ser maestros en casa, sino incluso es posible que algunos tengan que renunciar a sus trabajos de no contar con quien les pueda ayudar a cuidarlos mientras están en casa; le podemos sumar que también en casa no todo el mundo cuenta con dispositivos personales, con señal de internet o planes que incluyan megas suficientes, o con muchos equipos de tv para ir adaptando las clases por cada hijo que se tenga, así como también tendrán que ir aprendiendo a usar las plataformas virtuales y apoyar a los maestros en línea para que no se atrasen en las tareas.

Para los chicos también será difícil: en casa tienen todos los distractores posibles, está el lugar en donde duermen, sus juguetes, sus hobbies, etc., y si no se dispone de suficiente espacio en casa para delimitar dónde se puede hacer el home schooling y el home office, es posible que se afecte el trabajo en casa de todos los miembros.

¿Cómo sobrellevar esta situación? Obviamente no queda más que adaptarnos de la mejor forma posible, no sabemos cuánto tiempo durarán las disposiciones, y en aras de mantener la armonía familiar tendremos que doblar esfuerzos para lograrlo.

Desafortunadamente, existe como un caldo de cultivo para que se den las condiciones que permitan que las cosas exploten en casa, ya que aunado a todo lo que se propaga en los diversos medios masivos de comunicación, tenemos la ausencia de algunas mamás en casa por trabajo, la permisividad y falta de autoridad en los hogares, baja escolaridad de padres, excesos en algunos ambientes y tremendas carencias en otros, situaciones que agravarán que las clases se lleven a cabo fácilmente.

Tengamos en cuenta una cosa que sí es factible: las cosas grandes se logran desde lo pequeño, y lo pequeño es nuestro núcleo familiar, nuestro entorno más próximo en el que tendremos que desplegar nuestras cualidades al servicio de los demás.

No debemos tener miedo a decirles que no cuando sea necesario, los límites les ayudarán a fortalecer la voluntad, un medio indispensable para alcanzar grandes cosas.

Educar en orden del amor, no es otra cosa que enseñar a los hijos cuán valiosos son para nosotros, que deseamos su bienestar y felicidad y que queremos que aprendan a hacer certeras elecciones en su vida, buscando siempre lo bueno y lo verdadero, y aquí los padres tenemos una gran oportunidad.