Cecilio Perera en una noche de reencuentro con los vallisoletanos (y II)

Leonel Escalante Aguilar: Cecilio Perera en una noche de reencuentro con los vallisoletanos (y II)

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Una discreta “Peregrina” se asomó e inundó el teatro de Valladolid con melancólico suspiro. La amorosa pieza en honor a Alma Reed nos hizo recordar los placeres de prohibidos amores en los versos de Luis Rosado Vega (1873-1958) y los acordes melancólicos de Ricardo Palmerín (1887-1944). El arreglo fue un exquisito regalo que Cecilio Perera nos dejó y que todos rubricamos con nuestros nutridos aplausos.

Las dulces notas de “No sé tú” de nuestro querido e inolvidable Armando Manzanero Canché (1935-2020) nos hicieron olvidar por un instante, lo triste que ha sido para todos esta difícil prueba que nos deja tan implacable pandemia, misma que arrebató la vida del malogrado compositor al que aún muchos seguimos llorando y extrañando. Las cuerdas sonaron en notas sutiles y etéreas cual sentido homenaje a un yucateco universal y así fue el decreto de Cecilio en la expresión de cada sonido silente brotado de su mágica guitarra.

El programa culminó con una espléndida obra de Isaac Albéniz (1860-1909), “Asturias”, un preludio de la colección Chants d’Espagne y que más adelante se convirtiera en el quinto movimiento de la Suite española Op, 47. La obra, concebida para piano, debe a Francisco Tárrega su transcripción a la guitarra de concierto. Cecilio la hizo suya y dio sus propios matices a tan delicada y compleja pieza que se ha convertido en una de las obras más importantes del repertorio de los guitarristas clásicos de concierto. Marina Razumovskaja, de nuevo bailó y trazó sublimes siluetas corpóreas en el escenario haciendo brillar con su belleza, tan emotivo concierto que los asistentes recibimos cual fino y delicado obsequio a nuestros sentidos.

La versatilidad y maestría del concertista yucateco es evidente en ese paseo cronológico que nos hizo disfrutar a través de piezas tan cuidadosamente escogidas y en las que con gozo nos hace conocer ese virtuosismo que ya es imborrable y bien ganado sello por tan impecable carrera en la música. Con premios y reconocimientos en prestigiados concursos internacionales, conciertos ofrecidos en las más importantes salas del mundo, discos grabados y los comentarios de críticos especializados, nuestro coterráneo Cecilio Perera es de gran influencia e inspiración para todos aquellos noveles e incipientes músicos que se van abriendo caminos en tan difícil y al mismo tiempo apasionante mundo de la música.

Nuestra gratitud a la Secretaría de la Cultura y las Artes, a la Fundación Convento Sisal Valladolid AC y a la Sociedad Artística Ricardo Palmerín por sumar nuevamente sus esfuerzos y permitir al público vallisoletano disfrutar la presencia y virtuosismo de un notable e internacional artista con profundas raíces orientales, como lo es nuestro admirado concertista don Cecilio Perera Villanueva, honra de Yucatán.

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