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El dolor es una sensación física. Por lo tanto, el dolor suele ser la advertencia de que ocurre algo a nivel físico y requiere de nuestra atención. En cambio, el sufrimiento es un estado mental; al igual que ocurre con la ofensa, hay que ser un cómplice dispuesto para sentirlo.

Las personas pueden causarnos dolor en contra de nuestra voluntad, pero... “es muy probable que nos hagan sufrir sin nuestro consentimiento”. Son las personas cercanas las que nos conocen mejor y las que nos pueden hacer sufrir más. ¿Porqué? Porque saben cómo somos y saben dónde nos duele más para hacernos sufrir.

Si uno es dueño de su sufrimiento, también puede despojarse de él. No obstante, también a veces el dolor y el sufrimiento están relacionados. Hay casos de enfermedad que provocan dolor agudo o crónico, y también provocan malestar (sufrimiento) agudo crónico por culpa del dolor.

Para empezar, el dolor le hace daño al cuerpo, pero el sufrimiento es eco del dolor en la mente. Decimos que las personas “sufren” migrañas. Nos referimos a que las migrañas provocan dolores terribles y otros síntomas desagradables, que a su vez causan malestar (sufrimiento) debido al dolor, la desazón y la incapacidad. Si tu sufrimiento procede únicamente de tu dolor, entonces para aliviar el sufrimiento debes de aliviar el dolor.

Se trata de un problema médico, no filosófico. En Resumen: El dolor procede de la enfermedad, y el sufrimiento del malestar. Así, un ataque al corazón produce dolor físico, un “corazón roto” produce angustia emocional y sufrimiento mental. Quizá no sea capaz de aliviar el dolor a voluntad, pero seguro sabrá aliviar la angustia y el sufrimiento en cuanto sepa que le provoca el malestar.

Aunque el dolor sí puede ser una causa primaria del sufrimiento, la actitud personal frente al dolor y la capacidad para tolerar el dolor pueden tener grandes consecuencias en el sufrimiento. La tolerancia al dolor es algo que puede aprenderse, pero esto está en la naturaleza de la persona, más que en su educación.

El sufrimiento es lo contrario, igual puede estar influido para sufrir mucho pero sin necesidad, también se puede aprender a minimizar o a suprimir por completo el sufrimiento.

Por todo lo anterior, podemos concluir que: Podré tener dolor, pero no sufrimiento. El dolor es físico, el sufrimiento es mental. El dolor es obligatorio, el sufrimiento es opcional.

Ánimo, de esta pandemia saldremos adelante

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