23 de Agosto de 2019

Opinion

Cuento de nunca acabar

El poder de la pluma

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Ubicado en el Golfo de Tehuantepec, Salina Cruz, en Oaxaca, es un puerto artificial construido en la época de Porfirio Díaz, en 1907. Es un puerto petrolero y comercial que opera como centro logístico nacional y regional y está considerado como uno de los 10 más importantes de México. 

Pero, tiene un problema, está expuesto a los vientos del sur y a un fuerte oleaje del mar procedente del sureste durante el periodo de mayo a octubre, y de noviembre a marzo los “nortes” lo castigan con mucha fuerza, por lo que es necesario que los barcos fondeen incluso con dos anclas y… requiere de dragado frecuente, permanente, para evitar que se azolve el canal de navegación.

Es decir, un cuento de nunca acabar. Salina Cruz era parte de nuestro itinerario en un barco de la Armada con base en Acapulco, y siempre que atracábamos había una draga trabajando por la mañana en la dársena y por la tarde salía del puerto a verter la arena en el mar, una batalla contra la naturaleza a la que nunca se le gana.

Otro ejemplo es el proyecto del Canal de Zaragoza, en Quintana Roo, una vía marítima artificial que comunica a Chetumal con el mar Caribe, proyecto con el que se pretende detonar la zona de la costa maya: dragar para tener mayor profundidad y permitir una navegación más fluida en la frontera marítima México-Belice, pero requiere mucho dinero, para las obras y luego el dragado frecuente.

Me parece que es similar el problema del sargazo en las playas de Quintana Roo: recoger, desechar (en tierra para algún nuevo experimento) y volver para seguir recolectando, a la espera del periodo en que menos abunde. Confieso que no sabía de esos chalanes (que no barcos) recolectores del alga y que ahora se le ha encomendado construir a la Secretaría de Marina.

El almirante Rafael Ojeda Durán anunció el pasado lunes que la Semar fabricará cuatro de esas embarcaciones, con un costo de 30 millones de pesos, y la primera estará lista en un par de meses. En total, para atender el problema del sargazo se invertirán 52 mdp, pues se adquirirá una barredora y una barrera de contención, ambas por 20 mdp; los otros dos millones de pesos son para comprar material, equipo y escaterómetros, aparatos que ayudarán a detectar con antelación la llegada de sargazo.

No es menor el problema, el director técnico de la Red de Monitoreo de Sargazo de Cancún, Esteban Amaro Mauricio, lo dijo así en una reciente entrevista: “Tenemos un problema ambiental de consecuencias graves, de hecho me atrevería a decir que es el problema de mayor importancia ambiental que tiene ahorita México como país”. Por ese motivo, se inició ayer en Cancún el Encuentro de Alto Nivel para la Atención del Sargazo en el Gran Caribe, con asistencia de 13 países.

Deseamos que de esta cumbre surjan ideas y acciones para frenar la llegada de este invasor a las playas quintanarroenses, destino frecuente, no solo de turistas internacionales, sino también de mexicanos.

Anexo "1"

Ganarle al mar

 A mediados de los años 70, en la entonces Compañía de Infantería de Marina No. 4, en Guaymas, Sonora, se le “ganaron” unos metros al mar para contar con una cancha de volibol y espacio para estacionar algunos vehículos oficiales. No sabemos cómo afectó esa decisión, pero el mar siempre busca una válvula de escape, es difícil cambiar su cauce, su ritmo, su oleaje, su erosión.

Algo así está ocurriendo en algunas zonas de Quintana Roo y de la costa yucateca, donde se ha acabado con humedales y otros entornos naturales para crear zonas habitacionales.

En Progreso, Yucatán, ya se tomaron acciones por el relleno artificial de la ciénaga y la tala inmoderada de mangle y otro tipo de vegetación, propiciada por los pobladores del puerto y sus comisarías, en su afán de conseguir terrenos sin costo para construir sus viviendas.

Así se le “ganan” terrenos a la ciénaga: destruyendo los ecosistemas. Esto ha obligado a las autoridades a intensificar el desarrollo de planes y estrategias para la conservación de estos espacios, pues, como dicen los expertos:“Estamos acabando con el equilibrio y la costa yucateca”.

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