Universidades del Estado buscan alternativas de financiamiento

También las Instituciones de Educación Superior de Yucatán atraviesan por un proceso difícil en la construcción del presupuesto para 2020
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La Uady ha desarrollado diversas estrategias para evitar que el recorte de recursos afecte la calidad educativa. (Daniel Sandoval/Novedades Yucatán)
La Uady ha desarrollado diversas estrategias para evitar que el recorte de recursos afecte la calidad educativa. (Daniel Sandoval/Novedades Yucatán)

Óscar Chan/Mérida
A la par del “ajuste en el cinturón” que deberán hacer las dependencias gubernamentales, las Instituciones de Educación Superior (IES) y universidades de Yucatán atravesarán por un proceso difícil en la construcción del presupuesto para 2020, ya que se habla de otro “recorte” que el Gobierno Federal ejecutará al nivel superior y que, por ende, obligará a los directores y rectores a optimizar más los recursos.

En días anteriores, el presidente Andrés Manuel López Obrador envió a la Cámara de Diputados la propuesta del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para 2020 en el que se estima que Yucatán tendrá una reducción de entre 500 y 800 millones de pesos, en comparación con lo que se destinó este año, cuando el recorte también fue de tres mil 500 millones de pesos.

Esta situación no solo ha preocupado a las diferentes instancias de la administración estatal, sino también a las instituciones educativas de carácter público que dependen del financiamiento de la Federación y del propio Gobierno del Estado.

Desde ahora, las coordinaciones y secretarías de administración y finanzas de las universidades públicas se han “sentado en la mesa” para analizar este panorama y construir una propuesta de presupuesto que puedan solventar los gastos operativos y servicios del siguiente año.

Una de ellas es la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), cuyo rector José de Jesús Williams manifestó su preocupación por que en 2020 se reciba menos de lo que se ejerce este año y que ello impacte en la suspensión de proyectos educativos para la casa de estudios.

Entrevistado al respecto, compartió que si bien la propuesta del presupuesto de egresos e ingresos se envía en noviembre, desde ahora se examinan cuáles serán los impactos que se resentirán ante un escenario de reducción de activos federales.

“La búsqueda de seguir siendo mucho más eficientes es el gran reto, sin que esto vaya en detrimento de la calidad educativa y lo que tiene que ver con el bienestar de los trabajadores y alumnos”, consideró.

El Rector explicó que si el impacto es mayor a lo que se estima, se deberán reprogramar proyectos y servicios y dejar otros “en el cajón”, que se abrirán quizás más adelante, cuando se obtengan recursos adicionales.

Ante ello, adelantó que la Uady fortalecerá programa de vinculación empresarial con la intención de ofrecer servicios a los tres niveles de gobierno, las cámaras empresariales y las asociaciones de profesionales y que de este modo se puedan obtener recursos propios que ayuden a mejorar la operatividad de la escuela.

“Podremos ofrecer cursos, talleres, asesorías, diplomados y proyectos que nos permitan ir generando recursos; además, apostaremos por la creación de empresas universitarias que nos permitan obtener ahorros de diferentes servicios para generar recursos económicos que abonen a la educación”, apuntó.

Explicó que actualmente la Uady cuenta con una empresa que ya está en funciones y que se enfoca al área de imagenología, ultrasonido y rayos X, cuya primera clientela son los derechohabientes de la universidad, cuyos servicios implican un ahorro al interior de la propia escuela y se pretenden extender a la sociedad en general el siguiente año.

Cabe recordar que este año la casa de estudios recibió dos mil 189 millones de pesos, de los cuales mil 964 millones 762 mil pesos fueron aportados por la Federación y 224 millones 334 mil pesos por el Gobierno del Estado.

En ese sentido, José de Jesús Williams expuso que por lo menos esperan a que en 2020 el recurso sea similar, pues aunque esperaban un incremento, la “buena noticia” sería que no se tenga una reducción.

Reconoció que el reto de “hacer más con menos” no es exclusivo de la Uady, sino de todas las universidades públicas del país, pues si bien se trata de un asunto que incomoda a muchos directores, es algo que debe afrontarse con realidad para poder superarse.