Dos empresas 'rebeldes' se niegan a bajar el volumen

Revelan que dos empresas se han resistido a acatar el reglamento del ruido.
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El Ayuntamiento de Mérida ha recaudado alrededor de 400 mil pesos en multas. (Novedades Yucatán)
El Ayuntamiento de Mérida ha recaudado alrededor de 400 mil pesos en multas. (Novedades Yucatán)

MÉRIDA, Yucatán.- La Dirección de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Mérida informó que en lo que va del año se han presentado dos casos de establecimientos que han violado el reglamento del ruido por segunda ocasión, por lo que se les aplica medidas severas para que acaten las decisiones y que no incurran en una falta por tercera ocasión.

Sobre el tema, el director municipal de Desarrollo Urbano, Federico Sauri Molina, refirió que este nuevo reglamento, aprobado en julio de 2019, otorga legalidad a la autoridad para realizar inspecciones a establecimientos, comercios, casas y escuelas, cuando algún ciudadano presenta alguna queja porque los niveles del ruido son excesivos.

De hecho, calculó que durante los fines de semana, de jueves a domingo, se realizan en promedio 15 verificaciones a diferentes inmuebles para examinar que se cumpla el reglamento y que no violen las disposiciones.

Agregó que desde que se aprobó dicha legislación, la Comuna ha recaudado alrededor de 400 mil pesos en multas, en tanto que en lo que va de 2020 se han presentado 15 quejas, a las cuales se les da seguimiento.

“También es trabajo de nosotros, no solo atacar o ir de primera instancia a visitar un establecimiento, sino que en el caso de los reportes de la reincidencia hay que atenderlos con un procedimiento más largo y con medidas cautelares económicas más altas”, detalló.

Destacó la activa participación de la ciudadanía que interponte quejas y reportes, los cuales permiten a la Dirección de Desarrollo Urbano ir a medir el ruido en los establecimientos y verificar que no se rebasen los niveles permitidos.

“Le pedimos a la ciudadanía que se acerquen, que nos permitan explicarles cuál es el procedimiento para que se puedan llevar a cabo las verificaciones”, dijo.

 Explicó que cuando se constata que un inmueble ha incurrido en la violación del reglamento del ruido, se le otorga al propietario dos semanas para regularizarse o “bajar el volumen”, a lo cual muchos acceden a la “llamada de atención”.

Aclaró que dicha legislación no solo abarca el Centro Histórico de la ciudad, sino todas las zonas circunvecinas, por lo que a la fecha se han verificado además de los comercios y restaurantes, talleres, algunas escuelas, viviendas y establecimientos de otros giros comerciales.